Investigación arqueológica
Sorano documenta una estructura neolítica junto a una antigua surgencia termal
Los carbones asociados a una construcción de piedra la sitúan entre 4495 y 4335 a. C. La excavación de la cavidad sigue abierta.

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Una construcción de piedra descubierta en las termas de Sorano, en la provincia toscana de Grosseto, aporta nuevas evidencias del uso prehistórico de sus aguas. El Ministerio de Cultura italiano anunció el 16 de enero de 2026 una datación entre 4495 y 4335 a. C., obtenida mediante radiocarbono sobre carbones encontrados en contacto directo con las piedras.
El hallazgo procede de una excavación autorizada por el ministerio y todavía en curso. Se encuentra dentro de una cavidad abierta en una plataforma de travertino, de unos 320 metros cuadrados y hasta 3,60 metros de profundidad respecto al terreno. El espacio queda por encima del llamado Bagno dei Frati, una piscina termal histórica del siglo XV utilizada por los religiosos de la iglesia de Santa Maria dell’Aquila.
Una construcción elipsoidal bajo la cavidad
La primera campaña comenzó en julio de 2024. Al retirar la capa superficial de humus, los arqueólogos identificaron una entrada en forma de embudo y tres peldaños tallados en la roca. Un sondeo interior alcanzó unos 2,50 metros y localizó, en el fondo, una estructura elipsoidal de 2,60 por 2,20 metros.
La construcción reúne bloques de travertino y toba colocados en varias hiladas, pequeñas piedras en el relleno interior y superficies de piedra alrededor. Durante los trabajos apareció asimismo una antigua capa de agua termal que no había sido documentada en esa zona.
Los materiales líticos y cerámicos concuerdan con la cronología neolítica obtenida del carbón. El ministerio interpreta el conjunto como evidencia de un aprovechamiento de las aguas con fines relacionados con la salud y, probablemente, también con prácticas de culto. Una parte considerable de la cavidad permanece sin excavar; la investigación continúa examinando la relación entre las comunidades prehistóricas y las surgencias termales de Sorano.
Los asentamientos neolíticos del valle del Fiora
El Museo de Prehistoria y Protohistoria de Manciano sitúa estas comunidades dentro de un registro regional todavía desigual. En el valle del Fiora, los hallazgos de superficie y las excavaciones de Poggio Olivastro y de la Grotta delle Settecannelle han permitido reconocer distintas fases del Neolítico y contactos culturales entre la costa y el interior.
Poggio Olivastro, en el sector laziale del valle, corresponde a la primera mitad del V milenio a. C. El asentamiento ocupó una altura que domina la llanura de Vulci y estuvo rodeado por un gran foso elíptico. Su descubrimiento durante la explotación de una cantera de travertino puso de manifiesto tanto la presencia de ocupación antigua como la pérdida parcial del yacimiento.
La Grotta delle Settecannelle aporta otro tipo de espacio, con cerámicas impresas cardiales y evidencias interpretadas en relación con actividades rituales. La diversidad entre poblados y cavidades permite situar el hallazgo de Sorano en un paisaje de usos distintos, documentados por materiales y contextos arqueológicos específicos.



