Investigación arqueológica
Rubicón amplía su investigación al litoral de Papagayo
Las prospecciones visuales de enero revisan 36 anomalías geofísicas y localizan cerámicas en nuevas zonas de fondeo. Su cronología permanece en estudio.

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La investigación de San Marcial de Rubicón, en Yaiza, ha incorporado el mar a los trabajos sobre el primer asentamiento de la expedición franconormanda que inició la conquista de Canarias en el siglo XV. El Gobierno canario comunicó el 19 de enero de 2026 los resultados de las primeras inmersiones visuales entre Punta de Papagayo y Playa de las Mujeres, realizadas durante las semanas iniciales del mes.
Los arqueólogos comprobaron los puntos señalados por la prospección geofísica marina de 2021. Ninguna de sus 36 anomalías correspondía a estructuras o concentraciones de materiales arqueológicos. El resultado llevó a ampliar la búsqueda hacia otros lugares que pudieron servir de fondeadero a las poblaciones europeas, donde aparecieron varias cerámicas y otros vestigios sumergidos inéditos.
Las cerámicas podrían pertenecer a época moderna, según el comunicado. Su presencia amplía el registro del litoral, aunque su estudio detallado queda para campañas posteriores. El objetivo del proyecto sigue siendo reconocer posibles materiales relacionados con la expedición del siglo XV y estudiar el asentamiento a través de sus espacios terrestres y marítimos.
Inspección directa de 46,5 hectáreas
La segunda fase del proyecto revisó de forma intensiva y sistemática 46,5 hectáreas de superficie marina, con especial atención al frente de la playa del Pozo. La inspección visual permite reconocer restos en aguas poco profundas o con escasa conservación que pueden pasar inadvertidos para las técnicas geofísicas indirectas. En esta campaña, ambas formas de observación sirvieron para contrastar señales y orientar las nuevas áreas de trabajo.
El procedimiento empleado fue el del buceador remolcado: una embarcación arrastra muy lentamente a una pareja de investigadores, que observa el fondo y documenta los hallazgos. Las cámaras subacuáticas, la posición registrada mediante GPS y los datos de profundidad permiten situar e inventariar las concentraciones de material. El registro busca relacionar cada evidencia con su emplazamiento, sin perder la información que ofrece su distribución en el lecho marino.
Sebastià Munar, Stella Rendina y Ximo Gual de Torrella realizaron las tareas subacuáticas, con Íñigo Labarga como patrón de la embarcación auxiliar. María del Cristo González, de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, y Esther Chávez, de la Universidad de La Laguna, dirigen la investigación; el arqueólogo subacuático Sergio Olmo participa como asesor.
Munar explica que esta fase priorizó la conservación en el lugar: los investigadores no manipularon los objetos ni removieron sedimentos del subsuelo marino. El estudio de los materiales se desarrollará en futuras campañas, dentro del convenio entre el Gobierno de Canarias, el Ayuntamiento de Yaiza y las dos universidades públicas canarias.
La costa dentro de la historia del asentamiento
La codirectora María del Cristo González relaciona la ampliación con la necesidad de reconstruir una ciudad formada por su tierra y su mar. Después de las sucesivas excavaciones terrestres, investigar los espacios de la costa permite incorporar zonas que aún no habían sido examinadas y conocer mejor las relaciones del enclave con su entorno marítimo.
La consejera Migdalia Machín destacó la fragilidad del patrimonio subacuático insular y su insuficiente atención dentro de la arqueología. Vinculó el proyecto con la ampliación de su inventario y con el acceso científico a espacios desconocidos de Rubicón. El alcalde de Yaiza, Óscar Noda, recordó que la sexta campaña terrestre terminó en octubre de 2025 y defendió la difusión de los resultados y de la inversión pública. El apoyo institucional reúne así investigación universitaria, documentación del patrimonio y comunicación de los avances a la población.
Para Noda, la continuidad de las campañas permite explicar con más detalle la complejidad del trabajo realizado por el equipo científico. El Ayuntamiento plantea mantener la comunicación de los resultados junto con las entidades que participan en la investigación. La información sobre el empleo de fondos públicos forma parte de ese compromiso de divulgación expresado en la presentación.
Machín relaciona además la ampliación con el conocimiento científico producido desde las universidades públicas de Canarias. La colaboración institucional sostiene tanto las excavaciones terrestres como esta exploración marina, que incorpora al inventario arqueológico lugares y materiales sumergidos que hasta ahora no habían sido documentados.
Los pozos de un asentamiento de conquista
El estudio arqueológico de Rubicón también ha atendido a sus arquitecturas del agua. Una investigación publicada en Arqueología de la Arquitectura por el CSIC examinó la secuencia estratigráfica y constructiva del pozo de San Marcial, dentro del establecimiento fundado por la expedición de Jean de Béthencourt y Gadifer de la Salle en 1402. Los pozos forman parte del conjunto de vestigios con los que se reconstruye la organización de aquella ocupación europea en el sur de Lanzarote.
La documentación histórica y el análisis de las construcciones abordan aspectos diferentes de ese proceso. El asentamiento incluyó espacios de habitación, actividades productivas, necrópolis, una torre y una iglesia que fue elevada a catedral en 1404. Su relación con el suministro de agua aporta una dimensión cotidiana a un episodio conocido sobre todo por la conquista y la creación de instituciones. La investigación de la costa añade ahora otro ámbito espacial a ese trabajo sobre el lugar, sin asignar automáticamente los restos submarinos a la misma cronología que las estructuras terrestres.



