Roma
Un capitel corintio completo amplía la imagen de la Arkaia romana
Las excavaciones de Arkaia han recuperado un capitel altoimperial de 320 kilos y nuevas evidencias de edificios y vías. Los investigadores lo consideran el primer ejemplar completo de estas características hallado en Euskadi y estudian su relación con la monumentalidad del asentamiento.

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Los arqueólogos Miguel Loza y Javier Niso, de Iterbide, han localizado en Arkaia un capitel romano de tipo corintio que conserva completa su forma. La pieza pesa 320 kilos y mide unos sesenta centímetros de altura por setenta de anchura. Según sus descubridores, se trata del primer ejemplar de estas características reconocido en Euskadi.
Al limpiar un canal, el equipo identificó la pieza por su piedra caliza, volutas y hojas de acanto y comunicó el hallazgo al servicio de restauración de la Diputación Foral de Álava. Allí fue trasladada para su limpieza, conservación y estudio; en octubre de 2024 seguían por determinar su procedencia y función originales.
Una arquitectura de mayor escala
El capitel altoimperial lleva a los investigadores a proponer edificios públicos de cierta entidad, como un templo o una basílica, aunque todavía no puede atribuirse a uno de ellos. La pieza amplía la imagen de Arkaia más allá de un pequeño núcleo con termas.
La intervención cuenta con financiación del Departamento de Cultura y Política Lingüística del Gobierno Vasco y apoyo de la Junta Administrativa de Arkaia. El Servicio de Patrimonio Histórico-Artístico y Arqueológico de la Diputación participa en la conservación, mientras se prepara un informe técnico sobre el hallazgo. El tamaño y peso de la pieza hacen especialmente importante esa atención especializada.
Entre los objetivos de la excavación estaba reconocer el trazado de la Iter XXXIV, la vía romana que comunicaba Astorga con Burdeos. Los trabajos han identificado un empedrado de grava y un cruce con una calle orientada hacia el norte. La conservación de parte del trazado permite investigar la relación del asentamiento con esta ruta y sus transformaciones en la secuencia arqueológica.
Agua y un edificio junto a la vía
A la conducción que abastecía el espacio de almacenamiento de agua localizado durante el verano se suma una construcción hasta entonces desconocida. Afectada por un saqueo importante, conserva cimentaciones de dimensiones superiores a las de otros edificios del sector.
En el inmueble se reconoce una entrada desde la vía, flanqueada por columnas, además de un hogar. Hay restos de mármol y pintura mural, esta última todavía pendiente de excavación completa cuando se anunció la noticia. Su condición exenta, sin compartir límites con otras construcciones, añade información sobre su disposición urbana.
Loza y Niso plantean provisionalmente que pudiera tratarse de una mansio, una de las estaciones vinculadas a la ruta, en el lugar identificado como Arkaia-Suestatium. El estudio de su distribución y sus materiales continúa, junto al de la calzada, el abastecimiento de agua y los nuevos elementos arquitectónicos.
La vía conservada presenta un trazado de este a oeste y una cota inferior a la que los arqueólogos consideran original. Niso propone que su construcción se remonte a época de Augusto y subraya su prolongada influencia en las comunicaciones del norte.
Estos trabajos forman parte de una etapa de nuevos anuncios sobre el paisaje romano alavés. Durante el mismo verano se había identificado la zona de almacenamiento de agua de Arkaia y se presentó la propuesta de un circo en Iruña-Veleia.
Arkaia-Suestatium y la red de comunicaciones romana
La relación de Arkaia con la Iter XXXIV proporciona un marco territorial para interpretar sus restos. Los servicios, edificios y espacios de abastecimiento situados junto a la ruta son parte de la organización que se investiga en el asentamiento.
Las termas conocidas, las conducciones de agua y los nuevos elementos arquitectónicos amplían el registro de Arkaia. El capitel recuperado en un canal aporta información sobre su ornamentación; su posición original y el edificio al que pertenecía siguen pendientes de estudio.
El traslado del capitel al servicio de restauración abre su limpieza, conservación y estudio. Ese trabajo, junto a la excavación de la calzada y del nuevo edificio, amplía la investigación sobre la arquitectura y las comunicaciones de Arkaia-Suestatium.



