Roma
La excavación de un lagar rupestre en Liesa apunta a su uso en época romana
Una excavación en Liesa, Huesca, documentó los elementos de un lagar tallado en la roca que la arqueóloga Julia Justes fechó inicialmente en el siglo I. Un contrapeso, cavidades de prensado, un espacio de almacén y cerámicas apoyan la interpretación de una instalación productiva de época romana. El uso exacto para vino, aceite o ambos productos, así como la duración de su actividad, seguían investigándose cuando se publicó la noticia en diciembre de 2022.

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En el término de Liesa, en la Hoya de Huesca, Julia Justes dirigió en 2022 la excavación de una estructura de prensado tallada en la roca. El proyecto surgió de las prospecciones de Eugenio Monesma y colaboradores, y su empresa Pyrene financió la contratación de la arqueóloga. El 3 de diciembre, la intervención seguía en curso.
Justes fechó inicialmente el lagar en el siglo I de nuestra era y consideró posible que funcionara hasta los siglos IV o V. El equipo documentó un contrapeso bien conservado, cavidades de la prensa y un espacio interpretado como almacén. La instalación tenía tamaño medio o grande y uno de sus depósitos medía alrededor de 1,20 por 1,20 metros. Materiales y estructuras deberán estudiarse conjuntamente para precisar la duración de su uso.
Las huellas de una instalación productiva
El contrapeso y las cavidades son las principales pruebas de una prensa. Las cerámicas ayudan a acotar la cronología y a examinar qué se hacía en el lugar. Según Justes, las tierras próximas eran propicias para vid u olivo; por ello mantuvo abierta la posibilidad de producir vino, aceite o ambos. El reportaje destacó el interés vinícola, pero la excavación no había determinado un único producto. Tampoco se había calculado el volumen de producción ni su destino comercial.
La arqueóloga subrayó el tallado rupestre del conjunto frente a otros ejemplos romanos apoyados sobre muros. La vegetación cubría todavía partes del área de trabajo. Las siguientes semanas debían permitir comprobar cómo se unían los espacios y si aparecían más materiales fechables.
Un paisaje de lagares en Aragón
Monesma y su grupo habían identificado más de doscientos posibles lagares rupestres de interés en Aragón, principalmente al norte del Ebro. El inventario reúne posibles lagares de épocas distintas, con sus cronologías por estudiar. En Liesa se conocía otro lagar, distinto del investigado en 2022. El reportaje recordó que algunas de estas cavidades se interpretaron antaño como altares; contrapesos, depósitos y cerámicas permiten contrastar su función productiva.
La colaboración de voluntarios apoyó el trabajo de campo dirigido por Justes. Su aportación ayudó a localizar y excavar estructuras poco visibles, mientras el registro arqueológico y el análisis posterior debían sostener la datación y la interpretación.
Tecnología agraria en el lagar de Liesa
El contrapeso y las cubetas del lagar de Liesa documentan su tecnología de prensado. Las cerámicas sustentan la datación inicial de Julia Justes en época romana. La excavación continuaba y el producto procesado —vino, aceite o ambos— seguía abierto.
La imagen muestra el pueblo de Liesa, próximo al lagar excavado en 2022. Los depósitos y apoyos tallados en roca han sobrevivido a las partes de madera de la prensa, hoy perdidas. Esa conservación desigual dificulta reconocer el paisaje de producción agraria de los lagares rupestres y precisar qué cultivo se procesó en cada fase.



