Roma
Sogai revela una villa romana de grandes dimensiones en Altea
Una prospección seguida de excavación en la partida de Sogai, en Altea (Alicante), permitió reconocer en 2022 una villa romana de época imperial. El equipo de la Universidad de Alicante encontró muros, fragmentos de techumbre, elementos de columnas y baños. La interpretación cambió tras pasar de la cerámica dispersa en superficie a los datos del georradar y del sondeo.

El proyecto nació para estudiar la explotación agraria antigua de las llanuras próximas al río Algar. Alejandro Pérez Prefasi y Jaime Molina habían observado numerosas cerámicas en los bancales de Sogai. La colaboración con el Ayuntamiento permitió aplicar georradar, que señaló la presencia de muros bajo tierra. Al abrir la excavación aparecieron estructuras construidas, restos de cubierta, columnas y zonas de baño. Su organización y los materiales llevaron a Molina a identificarlas como parte de una villa, más extensa y compleja de lo previsto al comienzo.
A partir del registro inicial, el equipo propuso una cronología de los siglos I y II d. C., durante el Alto Imperio, mientras continuaba investigando las fases del inmueble. La villa se asociaría con propietarios acomodados, pero ni su identidad ni el conjunto de sus actividades económicas estaban establecidos en septiembre de 2022. Pérez Prefasi subrayó que más excavaciones serían necesarias para comprender por qué se eligió este lugar y cómo se aprovecharon sus recursos.
De la prospección al sondeo
La intervención reunió a investigadores, estudiantes y voluntarios de la Universidad de Alicante. Los bancales abandonados dificultaron el trabajo: hubo que retirar entre dos y tres metros de tierra dura para alcanzar los niveles investigados. La campaña estaba prevista para aproximadamente un mes. La noticia menciona un patio de trabajo y otras estructuras, pero la lectura funcional detallada de cada espacio requería ampliar la superficie y estudiar los materiales.
El convenio municipal con la universidad se tituló «Explotación del espacio agrario rural en el mundo antiguo alrededor del río Algar» y recibió una aportación de 8.000 euros del Ayuntamiento. El alcalde Jaume Llinares anunció la intención de adquirir los terrenos para facilitar nuevas investigaciones. La primera campaña se centró así en la ocupación romana de la Marina Baixa.
El acueducto romano de Altea
En el mismo término municipal se conservan pilares del acueducto romano de Els Arcs, declarado Bien de Interés Cultural en 2011. El decreto valenciano lo sitúa en el siglo III d. C., posterior a la cronología inicial atribuida a la villa de Sogai. Los restos atraviesan el barranco de Els Arcs: se han identificado bases y apoyos a lo largo de unos 520 metros, aunque el trazado original completo no se conoce.
La documentación oficial considera probable que la conducción abasteciera asentamientos como el cerro de la Pila y el poblado costero del Albir, atendiendo a la dirección de la obra. Su conexión con Sogai permanece desconocida. Los pilares incompletos del acueducto documentan la gestión del agua en el siglo III, mientras la villa de los siglos I y II aporta testimonios de residencia y producción rural.



