Investigación arqueológica
Vila Nova de São Pedro comparte la excavación y la experimentación calcolítica
La jornada abierta del 16 de julio acercó el trabajo de los investigadores a vecinos y visitantes. El programa combinó recorridos comentados, participación infantil y una demostración sobre alimentos y técnicas de preparación de hace más de cinco mil años.

El Museu Municipal Sebastião Mateus Arenque celebró el 16 de julio de 2026 una jornada abierta en el yacimiento de Vila Nova de São Pedro, en Azambuja. La información publicada al día siguiente por Tejo FM recoge las actividades con las que se presentó al público la investigación de este poblado calcolítico.
Durante la mañana participaron niños del programa municipal Férias Ativas. Acompañados por los investigadores, pudieron conocer de cerca el trabajo arqueológico y acercarse a la historia del enclave mediante una actividad pedagógica.
Las visitas comentadas se desarrollaron por la mañana y por la tarde. Los investigadores que trabajan en el yacimiento explicaron las formas de excavación, los vestigios recuperados y el conocimiento reciente sobre la comunidad que ocupó este territorio hace más de cinco mil años.
La programación continuó al final de la tarde en el Páteo Andrea Martins, junto a las instalaciones de la junta de freguesia. Una demostración de cocina calcolítica mostró algunos alimentos y técnicas de preparación de las comunidades prehistóricas, relacionando arqueología y experimentación.
Dirigida a distintas edades, la jornada reunió la explicación de la investigación en curso y la difusión del patrimonio local. El programa permitió seguir el trabajo en el terreno y trasladar después algunas preguntas sobre la vida cotidiana a una actividad experimental compartida con la comunidad.
Un poblado fortificado del Calcolítico portugués
Vila Nova de São Pedro ocupa un pequeño promontorio rodeado por la ribeira de Almoster y otros cursos de agua. El Ayuntamiento de Azambuja describe su posición como un emplazamiento con buenas condiciones de visibilidad y defensa, desde el que se pudo controlar la circulación de personas, animales y bienes.
Las campañas de Afonso do Paço y Eugénio Jalhay, iniciadas en 1937 y continuadas por Paço hasta 1967, identificaron tres líneas de muralla alrededor de un recinto interior. El espacio principal, de unos cuarenta metros de diámetro, cuenta con bastiones semicirculares. En su interior se reconocieron una cisterna y estructuras excavadas en el suelo, algunas posiblemente destinadas a almacenar.
El yacimiento fue clasificado como Monumento Nacional en 1971. Desde 2017, el proyecto VNSP3000 reúne investigación, conservación y relación con la comunidad. La mayoría de los materiales históricos se conserva en el Museu Arqueológico do Carmo, vinculado a esa nueva etapa de estudio junto con la Associação dos Arqueólogos Portugueses y la UNIARQ.



