Investigación arqueológica
San Fernando presenta los métodos de búsqueda del santuario de Hércules
El Proyecto Herakleion reúne una exposición y jornadas científicas sobre el territorio fenicio y romano. La ubicación exacta del templo continúa sin determinarse.

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El Ayuntamiento de San Fernando presentó el 13 de abril de 2026 una exposición y unas jornadas científicas del Proyecto Herakleion. La investigación, impulsada con las universidades de Cádiz y Córdoba, busca localizar el santuario de Hércules y examinar su relación con el territorio de la bahía desde época fenicia hasta romana.
El proyecto se desarrolla mediante el convenio firmado en 2025 entre la Universidad de Cádiz y el Ayuntamiento. Las fuentes clásicas describen un santuario antiguo e influyente, pero su emplazamiento preciso sigue siendo desconocido. Esa cuestión organiza una investigación que combina estudio histórico, modelos de asentamiento y exploración del subsuelo.
La exposición del espacio El Patio de Real 63 reúne diez paneles y material divulgativo sobre el estado de los trabajos, las distintas hipótesis de localización y las técnicas empleadas. En la presentación participaron la concejala de Cultura, Pepa Pacheco; el coordinador del proyecto y catedrático de la UCA, Lázaro Lagóstena; y Jorge Cepillo, investigador de la Unidad de Geodetección.
Patrones de asentamiento y prospección
Lagóstena explicó la dificultad de resolver un problema histórico de esta escala y la necesidad de abordarlo desde el rigor académico. El análisis de los patrones de asentamiento fenicios permite orientar las búsquedas hacia entornos comparables con los conocidos en otros puntos del Mediterráneo. El estudio territorial ofrece así criterios para seleccionar espacios donde contrastar las hipótesis.
Los trabajos de campo han prestado atención a Camposoto, el islote de Sancti Petri y el Cerro de los Mártires. Este último tiene especial relevancia dentro de las propuestas más recientes. La comunicación municipal anticipaba posibles primeros resultados durante el verano, aunque la investigación seguiría abierta debido a la magnitud del objetivo.
Cepillo destacó la utilización de técnicas geofísicas no invasivas y la innovación metodológica del proyecto. La geodetección permite analizar el subsuelo sin excavar, de manera que la exploración puede orientar posteriores decisiones de investigación. El anuncio municipal describe el carácter avanzado de la tecnología aplicada y sitúa la difusión de sus métodos entre los propósitos de la exposición.
La muestra busca explicar esos avances con lenguaje accesible. Su contenido distingue las hipótesis sobre el templo de los procedimientos empleados para examinarlas. La presentación pública forma parte de una iniciativa que reúne la investigación del patrimonio y su comunicación a la población de San Fernando.
La documentación de la UCA permite conocer qué aporta este tipo de instrumental a la investigación territorial. En 2020, la universidad anunció la incorporación de un georradar multicanal y multifrecuencia, un magnetómetro de dieciséis canales, un escáner láser terrestre de largo alcance y un equipo de mapeo de suelos a su Unidad de Geodetección. Esa dotación complementaba equipos anteriores del Laboratorio de Historia del IVAGRO, en el campus de Jerez.
El georradar registra el subsuelo y puede generar imágenes tridimensionales. El magnetómetro mide variaciones del magnetismo terrestre, útiles para detectar determinados vestigios, entre ellos áreas de combustión o materiales constructivos alterados por el calor. El escáner láser produce modelos del terreno y de edificios; el mapeo de suelos incorpora medidas de conductividad eléctrica, pH y materia orgánica. La georreferenciación permite integrar las observaciones en sistemas de información geográfica.
Son capacidades generales descritas para la unidad universitaria, no un inventario de equipos cuya aplicación a cada enclave de Herakleion haya detallado el anuncio de abril. Explican el enfoque de una investigación que relaciona datos del subsuelo con el paisaje y con sus transformaciones históricas. Las jornadas anunciaban precisamente la presentación de criterios y detalles para justificar las áreas seleccionadas y orientar la continuidad de esa búsqueda.
Jornadas sobre el santuario y su territorio
Las sesiones científicas se anunciaron para el 16 y 17 de abril en el Auditorio del Centro de Congresos Cortes de la Real Isla de León. Reunirían especialistas de la Universidad de Cádiz, la Universidad de Córdoba y la UNED. Pacheco destacó el alcance de esa colaboración y la importancia patrimonial que tendría la identificación del santuario para la ciudad.
El programa aborda los fundamentos del proyecto, la metodología y sus relaciones con el entorno. Entre los asuntos previstos figuran el santuario de Hércules, las antiguas vías de comunicación, la exploración de enclaves seleccionados, la digitalización del patrimonio y las estrategias de divulgación. Las conclusiones y las perspectivas futuras cerrarían las jornadas.
El estudio de las comunicaciones antiguas amplía la búsqueda más allá de una posible construcción aislada. Examinar accesos y relaciones territoriales permite situar el santuario dentro de las formas de ocupación del espacio durante distintas etapas históricas. Las sesiones tratarían tanto ese marco como las razones científicas que orientan los trabajos actuales.
Desde noviembre de 2025 se desarrollan también charlas en ocho centros educativos de San Fernando, entre colegios e institutos. El programa acerca la investigación a la comunidad escolar y explica la relevancia histórica del enclave. El Ayuntamiento vincula esas acciones con la difusión del legado local y con el interés que los avances del proyecto han despertado.
El registro fenicio de Doña Blanca
El yacimiento de Doña Blanca, en El Puerto de Santa María, ofrece una referencia regional para estudiar la presencia fenicia en la bahía. La Junta de Andalucía describe una ocupación continuada desde la primera mitad del siglo VIII a. C. hasta finales del III, con sucesivas remodelaciones urbanas y tres murallas. El mar alcanzaba entonces la base del cerro, frente a la llanura que después se formó con depósitos del Guadalete.
La altura actual del enclave es en gran medida resultado de la acumulación de construcciones y depósitos, con hasta nueve metros de estratos en algunos sectores. Esa secuencia conserva información sobre la transformación de una ciudad a lo largo de cinco siglos.
Doña Blanca proporciona evidencias de asentamiento y organización territorial en un entorno costero antiguo. El Proyecto Herakleion estudia otro problema arqueológico dentro de la misma bahía; la comparación regional de paisajes y modelos fenicios contribuye a orientar sus preguntas sin identificar por semejanza un emplazamiento concreto del santuario.



