Roma
Dos lápidas romanas reaparecen durante una obra en el centro de Lugo
Las obras de peatonalización de la calle Quiroga Ballesteros, en Lugo, han dejado al descubierto dos lápidas funerarias romanas. Estaban fuera de su contexto original: una conserva una inscripción que podría mencionar a una mujer llamada Rufina, mientras la otra no muestra texto visible.

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El Servicio municipal de Arqueología examinó las piezas tras su aparición en la calle Quiroga Ballesteros. La primera inspección las situó entre los siglos I y II de nuestra era. Al estar desplazadas de la sepultura para la que fueron hechas, los arqueólogos plantearon que pudieron proceder de un mausoleo de una necrópolis cercana, como la documentada en la Praza do Ferrol. La procedencia exacta de las dos piedras seguía desconocida.
La mejor conservada contiene la fórmula funeraria latina «Dis Manibus», dirigida a los dioses Manes. La lectura municipal sugirió que perteneció al sepulcro de una mujer posiblemente llamada Rufina. La segunda parece lisa y preparada para recibir una inscripción, pero el ayuntamiento advirtió que los análisis posteriores debían confirmar si nunca llegó a grabarse.
Custodia y estudio antes de su exposición
Las lápidas quedaron bajo la custodia del arqueólogo de la empresa adjudicataria y pendientes de inventario y notificación a la administración cultural gallega. La alcaldesa Lara Méndez expresó la intención de exponerlas más adelante en la red museística municipal, una vez completado el procedimiento.
Según la comunicación municipal, el hallazgo no interrumpía las obras de peatonalización. La reutilización de piedra funeraria en construcciones posteriores explica por qué una inscripción puede aparecer lejos de su tumba; también limita la capacidad de atribuirla a una necrópolis precisa.
La necrópolis de la Praza do Ferrol se documentó durante la construcción de aparcamientos subterráneos en 1986. Según la hipótesis municipal, fue desmantelada ya en época romana para ampliar el área urbana y parte de sus materiales se reutilizó después. Los arqueólogos estudian las lápidas de Quiroga Ballesteros como objetos desplazados, con esa posible procedencia por comprobar.
La ciudad antigua bajo la ciudad actual
Lugo conserva un amplio patrimonio de Lucus Augusti, incluida su muralla romana. Las obras actuales han documentado también materiales funerarios reaprovechados en construcciones posteriores. La posible relación de las dos lápidas con Praza do Ferrol vincula su estudio a la expansión urbana y a la circulación de piedra antigua por la ciudad.
Cuando son legibles, las inscripciones funerarias ofrecen nombres, fórmulas y datos sociales. La fotografía de la muralla sitúa el paisaje patrimonial de Lugo sin presentar la estructura defensiva como lugar del hallazgo. La información disponible en septiembre de 2023 era todavía preliminar.
La fórmula «Dis Manibus» identifica el uso funerario romano de la lápida inscrita, cuya lectura, roturas y soporte ofrecen datos para compararla con otras piezas de Lugo. El estudio debía precisar la posible mención de Rufina y buscar indicios sobre la procedencia de ambas piedras.



