Edad del Bronce
Un posible túmulo de la Edad del Bronce aparece bajo un antiguo colegio de Oxford
Bajo los cimientos de St Mary’s College, un centro universitario medieval desaparecido de Oxford, los arqueólogos encontraron tierra y grava rojizas que interpretaron en 2022 como parte de un posible túmulo funerario de hace unos 4.000 años. También recuperaron un fragmento de cráneo y parte de una mandíbula humana. El equipo seguía buscando el foso circular que habría rodeado el monumento, por lo que la identificación se presentó como una hipótesis arqueológica sólida, aún abierta.

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Oxford Archaeology trabajaba en el anexo Frewin de Brasenose College antes de construir treinta habitaciones para estudiantes. La empresa Beard desarrollaba el proyecto junto a Frewin Hall, edificio protegido situado dentro del antiguo recinto urbano. Primero se habían localizado los cimientos de caliza de St Mary’s College, fundado para canónigos agustinos que estudiaban en Oxford. El centro medieval fue abandonado tras la disolución de los monasterios en el siglo XVI. Bajo su sector sudoriental, la excavación descubrió después una acumulación de tierra que parecía anterior en varios milenios a esos muros.
Ben Ford, responsable del proyecto arqueológico, describió un fragmento de cráneo y una mandíbula con algunos dientes todavía conservados. La masa de tierra rojiza y grava natural era compatible con un túmulo funerario circular de la Edad del Bronce. Su preservación bajo los cimientos medievales resultaba poco habitual. En febrero de 2022, el equipo aún buscaba el foso anular y los restantes huesos, con la datación directa y la reconstrucción de la tumba pendientes. Ford destacó la robustez de la mandíbula entre los detalles del hallazgo.
Un promontorio ocupado en épocas muy distintas
Oxford se asienta sobre un promontorio orientado de norte a sur entre los ríos Támesis y Cherwell. Ford relacionó el nuevo indicio con hallazgos anteriores de túmulos de la Edad del Bronce y con un recinto ritual neolítico. Propuso que el lugar mantuvo significado funerario después del Neolítico, cuando se levantaron grandes montículos de tierra.
La superposición también revela la larga vida del espacio urbano. El equipo esperaba documentar la Oxford sajona fortificada y las residencias de familias normandas, además de la huella del colegio agustino. La presencia de una posible tumba prehistórica era inesperada en ese punto concreto. Entre la posible tumba prehistórica y el colegio medieval transcurrieron milenios, con otros episodios de ocupación en el promontorio.
Una excavación compartida con la ciudad
Durante una jornada de puertas abiertas, los arqueólogos exhibieron una selección de materiales hallados en el solar. Entre ellos había recipientes cerámicos casi completos para vino o cerveza, objetos de hueso, monedas, vidrios y tejas medievales decoradas. Esas piezas proceden de las distintas etapas de ocupación del solar. Unas pasarelas temporales permitieron observar la excavación sin entrar en las áreas de trabajo. Beard indicó que unas quinientas personas acudieron pese al mal tiempo.
El comunicado difundido el 23 de febrero de 2022 registra una fase de investigación en marcha. Una sección estratigráfica mostraba el posible montículo sobre el suelo prehistórico y cortado por los cimientos de St Mary’s College. Esa relación física es la clave del hallazgo: permite afirmar que el depósito precede a la obra medieval, mientras que la atribución precisa al Bronce y su función funeraria seguían sometidas al estudio del foso, los huesos y el conjunto de indicios.
Otros monumentos prehistóricos de Oxford
La Universidad de Oxford documenta en sus University Parks indicios de un paisaje ritual y funerario que incluye túmulos del Neolítico medio a la Edad del Bronce temprana. Las marcas de cultivo visibles desde el aire ayudaron a reconocer parte de esa secuencia. En ese otro sector de la ciudad se conserva un paisaje con el que comparar el uso funerario y conmemorativo del promontorio antes de que existieran sus colegios.
En Frewin, los cimientos medievales cortaron el posible montículo, que se conserva sobre el suelo prehistórico. Las obras contemporáneas permitieron acceder a esos estratos y documentar su superposición antes de construir. La fotografía de Frewin Hall sitúa el lugar actual; la sección arqueológica recoge la relación entre el suelo antiguo, el montículo y el colegio desaparecido.



