Paleolítico y Mesolítico
Indicios de momificación en cuerpos de hace 8.000 años en Portugal

Un equipo internacional encabezado por arqueólogos de las universidades de Uppsala y Linnaeus, en Suecia, y de Lisboa, en Portugal, ha presentado nuevas evidencias de tratamientos previos al entierro, como la desecación mediante momificación, que no se habían sugerido para el Mesolítico europeo, hace 8000 años. Publicados en European Journal of Archaeology, los resultados proceden del estudio de varios individuos hallados en los años 60 en el Valle del río Sado, en Portugal.
El trabajo aparece después del artículo de Argárica que resumía y ampliaba el estudio de Georgeos Díaz-Montexano. En él, la revista relacionaba las momias de Chinchorro, Chile, de 7000 años de antigüedad, con un posible ancestro ibérico. Esa comparación lleva a Argárica a plantear una pregunta editorial: ¿se expandió la cultura de la momificación junto a estos antiguos viajeros?
Los dos tipos de momificación presentan diferencias. En Chile se extraían los órganos y se reconstruía el cuerpo con arcilla gris y fibra, antes de cubrirlo con una capa de óxido de manganeso: las llamadas momias negras. En el Valle del Sado, Portugal, se realizaría una «momificación natural guiada» que requeriría cuidar la desecación del cuerpo, protegiéndolo de la humedad y aplicándole calor artificial. El comentario compara ese cuidado con prácticas de algunas tribus de Papúa y Filipinas y de los Guanches de Canarias. La desecación permitía reducir el volumen e hiperflexionar los cadáveres, que podrían transportarse; Argárica relaciona esa posibilidad con la movilidad de grupos seminómadas.
La mayor antigüedad de las momias portuguesas lleva a Argárica a proponer una posible evolución y mezcla cultural con las tradiciones indígenas americanas. La revista considera que el porcentaje de ascendencia europea de las momias de Chinchorro exigiría varias generaciones de intercambio genético con las poblaciones autóctonas, tiempo suficiente para desarrollar técnicas adaptadas al clima y a las tradiciones locales.
El estudio destaca que no se trataría de un fenómeno único, sino que confirmaría otros casos similares del Mesolítico en Gran Bretaña y posiblemente en Francia. El comentario plantea también si esta tradición pudo preceder a la del antiguo Egipto. Allí se practicaba la momificación natural durante el período predinástico, favorecida por el clima desértico, aunque sigue abierta la cuestión de si surgió de forma autóctona o llegó con migrantes. Tras este estudio, las momias más antiguas de la humanidad serían las de Portugal, con 8000 años de antigüedad.
A continuación se enlaza el artículo científico original y se reproduce la noticia de madridpress.com.

La momificación de los muertos probablemente fue más común en la prehistoria de lo pensado, tras un nuevo examen de restos de cazadores-recolectores de 8.000 años del valle de Sado, Portugal.




