Edad del Bronce
Una vivienda incendiada conserva suelos, objetos y semillas en Cabezo Redondo
Un incendio de hace más de tres milenios selló parte de una casa de Cabezo Redondo, en Villena. Las excavaciones anunciadas en julio de 2022 dejaron a la vista el suelo, un espacio para almacenar alimentos, vasijas, una estera de esparto y semillas carbonizadas. El episodio destructivo permite estudiar cómo se construía y utilizaba una vivienda de la Edad del Bronce.

La campaña dirigida por el equipo de la Universidad de Alicante permitió documentar la estructura de una casa afectada por el fuego. Mauro Hernández explicó que las cenizas, los restos de la techumbre y el suelo ayudarían a conocer la construcción. Gabriel García señaló un silo donde se almacenaban alimentos y una estera de esparto parcialmente dañada, que pudo cubrirlo. La posición de los objetos dentro de la vivienda formaba parte del estudio anunciado.
Las semillas carbonizadas por el incendio, principalmente de cebada, pueden informar sobre cultivos y alimentación y, como destacó Virginia Barciela, servir para obtener dataciones. La vivienda conservaba una gran vasija fracturada por el derrumbe de la estructura, pero casi completa; el equipo la describió como la mayor recuperada en unos treinta y cinco años de excavaciones en Cabezo Redondo. Apareció además un punzón de hueso y se comunicaron nuevos restos de marfil. El estudio posterior debía precisar las funciones de los objetos y sus posibles relaciones con actividades o intercambios.
La investigación en Cabezo Redondo acumula décadas de campañas. García y Barciela dirigían los trabajos recientes dentro de una trayectoria iniciada hace alrededor de treinta y cinco años, bajo la referencia científica de Hernández. El anuncio de 2022 tuvo lugar antes de una jornada pública en el yacimiento; el interés arqueológico reside en la combinación poco habitual de arquitectura, enseres y restos vegetales preservados por el mismo episodio de incendio.
Un poblado del Bronce en el Alto Vinalopó
Cabezo Redondo se sitúa junto a la antigua laguna de Villena, un entorno que ofrecía agua, pastos y recursos de caza y pesca. Las excavaciones han documentado espacios domésticos de la Edad del Bronce y cambios en su arquitectura a lo largo del tiempo. El estudio de viviendas entre 2010 y 2012, publicado por el Museo Arqueológico de Alicante, ya había examinado la organización del poblado y sus actividades económicas.
El Museo Arqueológico Municipal José María Soler de Villena conserva materiales procedentes del yacimiento. Entre los conjuntos más conocidos figura el Tesorillo del Cabezo Redondo, distinto del Tesoro de Villena aunque ambos se han relacionado en la investigación del Bronce local. Frente a la acumulación de metales representada por esos objetos, la casa incendiada conserva suelos, espacios de almacenamiento y alimentos de la vida cotidiana. La fotografía muestra un sector del poblado.



