Historia · Ciencia · PatrimonioUna mirada a nuestros orígenes
ARGARICA

Historia y patrimonio de la península ibérica

← Explorar el archivo

Al-Ándalus

Las obras del Albercón de Cartuja revelan una larga secuencia de usos

La recuperación del Albercón de Cartuja, en la parte alta del campus de la Universidad de Granada, sacó a la luz una secuencia de usos que comienza con la extracción de arcilla en época romana. Sobre aquella cantera se levantó un gran complejo de época nazarí; siglos después, cartujos y jesuitas transformaron el depósito y su entorno. En enero de 2022, la UGR presentó los primeros resultados de la excavación asociada a las obras.

· Fecha de la fuente: · Fuente: Universidad de Granada
Restos del alfar romano de Cartuja en Granada
Alfar romano de Cartuja, en el mismo campus donde se excavó la cantera bajo el Albercón. MakovaSL, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons. La fotografía no muestra el estanque ni las obras de 2022.
En este artículo
  1. Muros nazaríes y una alberca mayor de lo previsto
  2. De los cultivos cartujos al jardín jesuita
  3. Agua, investigación y financiación
  4. La cantera y el alfar en la colina de Cartuja
  5. Fuentes consultadas

La primera fase de recuperación había comenzado en junio de 2021. En la visita de enero de 2022, responsables de la UGR, el Ayuntamiento de Granada, Emasagra, el Patronato de la Alhambra y la Junta de Andalucía conocieron el avance de la obra y de la investigación. El Albercón se sitúa por encima de la Facultad de Psicología, en una colina que conserva huellas de distintas formas de trabajo, residencia y aprovechamiento del agua. La intervención pretende conservar las estructuras y hacer legibles sus transformaciones, además de recuperar el entorno paisajístico.

La fase más antigua identificada durante las excavaciones fue una cantera: bajo el suelo del estanque aparecieron áreas de extracción de arcilla vinculadas por el equipo al alfar romano de Cartuja, situado más abajo en el campus. Su acondicionamiento pudo dejar una superficie aprovechable para edificaciones posteriores. La posición de la cantera y el complejo alfarero conocido sustentan esa relación, anterior a la construcción del Albercón.

Muros nazaríes y una alberca mayor de lo previsto

Sobre el área de extracción se documentaron muros potentes de tapial y al menos dos torres. Las fuentes históricas mencionan cuatro; la diferencia entre lo escrito y lo excavado continúa abierta. Cerámicas y objetos metálicos apuntan a un entorno vinculado con grupos acomodados de la sociedad andalusí. Los investigadores plantearon que pudo tratarse de un palacio o una almunia, una finca suburbana de recreo y producción, entre las que rodeaban Granada en época nazarí.

El gran estanque era la pieza más destacada del conjunto. La aparición de un quinto contrafuerte mostró que la alberca medieval se prolongaba al menos cinco metros más por cada lado de lo que se había calculado. El dato modifica la escala reconstruida de la obra hidráulica. Algunos relatos antiguos hablan incluso de simulacros de batallas navales en el interior, una tradición documental recogida por la noticia universitaria. El volumen del depósito, los contrafuertes y la organización de los muros sí permiten reconocer una infraestructura de gran entidad.

De los cultivos cartujos al jardín jesuita

Al desaparecer su función palatina, el espacio pasó a servir a la agricultura. Los cartujos, que levantaron en el siglo XVI el monasterio que da nombre al campus, aprovecharon la infraestructura y los terrenos. A finales del siglo XIX, cuando la Compañía de Jesús se hizo con buena parte de ellos, se construyó un nuevo albercón sobre los restos medievales. Esa reforma ocultó estructuras anteriores, tanto dentro como alrededor del estanque. El entorno adquirió entonces un jardín con árboles, fuentes y acequias acorde con los gustos de la época.

Otra transformación llegó en los años ochenta del siglo XX: un forjado de hormigón cubrió el vaso para usarlo como depósito de agua potable. La obra emprendida en 2021 retiró esa cubierta y restauró muros interiores y construcciones próximas. Los equipos excavan al mismo tiempo que consolidan el conjunto. La UGR prevé recuperar una imagen relacionada con la etapa jesuita, mientras explica las fases anteriores que la arqueología vuelve a dejar visibles. Las sucesivas reformas forman parte de la historia del lugar; la recuperación integra cada etapa «original».

Agua, investigación y financiación

El proyecto anunció también actuaciones en el templete de una esquina y en la acequia de Aynadamar, para que su agua volviera a alimentar el estanque y el regadío del campus. Arqueólogos, historiadores, restauradores, arquitectos y especialistas del jardín botánico colaboraban en las tareas. En enero de 2022, la primera fase estaba avanzada y aún se preveían meses de trabajo.

La UGR cifró entonces la inversión prevista para todas las fases en 1,155 millones de euros, con algo más de la mitad requerida por la primera. Emasagra aportaba 240.000 euros a través del Ayuntamiento y el Patronato de la Alhambra, 500.000 mediante un convenio con la universidad. La propuesta combinaba conservación patrimonial, investigación arqueológica y recuperación de un espacio abierto dentro del campus.

La cantera y el alfar en la colina de Cartuja

El alfar romano de Cartuja proporciona el contexto más cercano para la cantera hallada bajo el Albercón. La UGR fecha el complejo cerámico en los siglos I y II d. C. y documenta diez hornos de distintos tamaños con estancias de trabajo, donde se fabricaban vajillas finas y comunes y materiales de construcción. Otras excavaciones en la colina localizaron cuatro hornos más, piletas de decantación y vertederos cerámicos. El equipo vincula la arcilla extraída en la parte alta con esa economía artesanal; la relación entre frentes de cantera y hornos seguía en estudio.

Las primeras excavaciones del alfar se realizaron en 1964 y 1965 y continuaron durante décadas. La misma colina reúne la zona de extracción, el barrio de producción romano y el gran depósito de agua medieval: usos separados por siglos y por necesidades diferentes. La fotografía muestra el alfar romano, con el que el equipo relaciona la cantera de la fase más antigua del Albercón.

Fuentes consultadas

Temas de esta publicación

Preferencias de privacidad

Esenciales · siempre disponibles

La navegación, los textos y las imágenes documentales se sirven desde Argárica sin pedir consentimiento para su visualización. También se recuerdan el tema que eliges y tus decisiones de privacidad cuando los solicitas. Estas funciones no dependen de aceptar las opciones siguientes.

Servicios externos y personalización · opcionales

Elige qué proveedores pueden recibir datos al mostrar su contenido. Time.graphics incluye analítica de su proveedor. Más información sobre cookies · Privacidad

Recordaremos tu elección durante 12 meses en este navegador. Puedes cambiarla aquí en cualquier momento. Retirar el permiso detiene nuevas cargas, pero no borra cookies de otros dominios.