Roma
Cinco tumbas y un vertedero amplían el mapa romano de Águilas
Una excavación preventiva en la calle Rey Carlos III de Águilas, Murcia, documentó cinco inhumaciones romanas, dos infantiles, y un vertedero tardío. El anuncio municipal de marzo de 2022 recoge dos fases de ocupación del mismo solar.

El arqueólogo municipal Juan de Dios Hernández presentó los primeros resultados de la intervención en el número 34 de la calle Rey Carlos III, junto al centro de salud Águilas Sur. Situó el hallazgo dentro de las excavaciones urbanas que están ampliando el conocimiento del pasado romano de la localidad. En el sector noroccidental apareció una fosa rellena con basura del siglo V, excavada en un nivel de limos arenosos. Pudo haberse abierto para extraer arcilla destinada a la alfarería, posibilidad sugerida por la presencia de un horno cercano.
El depósito reunía cerámicas de mesa y uso común, sigillatas africanas y paleocristianas y ánforas locales e importadas, junto a capas de ceniza, huesos y restos de moluscos terrestres. Los abundantes restos de peces se relacionaron con la elaboración de salazones; las conchas de murícidos apuntan a producción de púrpura en las proximidades. Estos desechos ofrecen indicios de lo que se consumía o producía en esta zona durante la Antigüedad tardía.
A distintas profundidades de los limos arenosos, en otros puntos de la parcela, aparecieron las cinco inhumaciones de la necrópolis occidental, dos de ellas infantiles. Los ajuares ayudan a fechar este sector: un plato de sigillata africana de una tumba doble corresponde a la segunda mitad del siglo II y una jarra común puede situarse en el III. Según los arqueólogos, el cementerio seguía una vía de salida de la ciudad romana, cuyo trazado coincide con la calle Rey Carlos III y la carretera de Vera, antigua Cañada Real. Por ese eje se extendía linealmente más de 150 metros. El vertedero tardío y las sepulturas más antiguas documentan etapas diferentes del enclave.
El pasado romano bajo el casco urbano
Los restos del solar forman parte de una arqueología urbana más amplia. La documentación municipal del Museo Arqueológico de Águilas explica que buena parte de sus materiales procede de excavaciones en el casco urbano, donde el asentamiento romano sigue apareciendo bajo edificios y calles actuales. Sus colecciones reúnen ánforas, objetos de uso personal y piezas de edificios termales, procedentes de excavaciones distintas de la nueva necrópolis.
La Región de Murcia documenta la conservación de parte de las termas romanas de Águilas, incluido un sector del caldarium —la estancia de baño caliente— fechado en el siglo I. Este edificio muestra otra dimensión de la ciudad: equipamientos colectivos que coexistieron con viviendas, actividades productivas y espacios funerarios. Las termas y la necrópolis aportan testimonios de funciones y etapas diferentes de la ciudad romana bajo Águilas.



