Fenicios y cartagineses
La UB identifica en el Penedès una mula de la primera Edad del Hierro
La genética y el radiocarbono sitúan el animal entre los siglos VIII y VI a. C. El estudio presentado en diciembre de 2025 lo considera el ejemplar más antiguo documentado del Mediterráneo occidental y de la Europa continental.

En este artículo
Un équido excavado en 1986 en Hort d’en Grimau, Castellví de la Marca, ha sido identificado como una mula de la primera Edad del Hierro. Una investigación liderada por la Universidad de Barcelona combina genética, radiocarbono y análisis del animal para situarlo entre los siglos VIII y VI a. C.
La UB presentó el estudio el 3 de diciembre de 2025. Los autores consideran que es la mula más antigua documentada en el Mediterráneo occidental y en la Europa continental. Los ejemplares europeos conocidos hasta ahora se fechaban tres o cuatro siglos después, en relación con el inicio de la romanización.
Publicado en Journal of Archaeological Science: Reports, el estudio analiza material conservado en VINSEUM, el Museo de las Culturas del Vino de Cataluña, en Vilafranca del Penedès. El animal procede de una fosa interpretada como probable silo amortizado.
Un animal estudiado desde varias especialidades
En el mismo depósito aparecieron restos parcialmente quemados de una mujer. El motivo de la deposición y la relación entre la persona y el animal siguen sin establecerse a partir de esa asociación arqueológica.
El equipo ha realizado estudios taxonómicos, morfológicos y patológicos, además de análisis de dieta mediante isótopos estables. La identificación genética y la datación directa permiten revisar una pieza recuperada décadas antes con métodos complementarios.
La mula se utilizó para transporte y recibió forrajes. El estudio relaciona su presencia con los contactos fenicios de la zona, documentados mediante materiales del propio yacimiento y de enclaves cercanos.
Las mulas son híbridos de un burro y una yegua. La fecha propuesta abre la posibilidad de que el conocimiento de esa hibridación llegara desde Oriente Próximo al occidente mediterráneo antes de lo que se había considerado.
Redes fenicias y origen todavía abierto
La introducción del burro en la península se vincula con las redes comerciales fenicias del Mediterráneo. Sus factorías y colonias litorales participaron en la circulación de animales de procedencia foránea, entre ellos burros y gallinas.
La hibridación proporcionaba animales de transporte resistentes y bien adaptados a ambientes áridos. Para el ejemplar de Hort d’en Grimau, los autores plantean un cruce realizado en la península entre caballos locales y burros importados.
También consideran igualmente plausible que la mula naciera fuera y llegara mediante aquellas redes. Nuevos análisis genéticos e isotópicos podrían ayudar a distinguir las posibilidades. El estudio acredita la identificación y antigüedad del animal, mientras su lugar de nacimiento continúa abierto.
El ejemplar añade información sobre los contactos fenicios y sobre el uso temprano de animales híbridos de transporte.
Una investigación sobre materiales conservados
El trabajo está encabezado por investigadores del Seminario de Estudios e Investigaciones Prehistóricas y del Instituto de Arqueología de la UB. Colaboran el Centro de Antropobiología y Genómica de Toulouse, del CNRS y la Universidad Paul Sabatier, y las universidades de A Coruña y Extremadura.
La financiación incluye proyectos del Departamento de Cultura de la Generalitat de Catalunya, del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y del Fondo Europeo de Desarrollo Regional. Se añaden apoyo al grupo de investigación de la UB y los proyectos PEGASUS y HorsePower del Consejo Europeo de Investigación.
La colección de VINSEUM vincula los análisis con su contexto de la Edad del Hierro.
Hort d’en Grimau y las colecciones de VINSEUM
Hort d’en Grimau se encuentra en Castellví de la Marca, en el Penedès. Los materiales de la excavación parcial de 1986 permiten estudiar una ocupación de la primera Edad del Hierro y sus relaciones con el comercio fenicio del Mediterráneo occidental.
La fosa interpretada como probable silo reutilizado contenía al équido y los restos humanos parcialmente quemados. La asociación conservada y las circunstancias de recuperación aportan el contexto para estudiar un depósito cuya función sigue sin establecerse.
VINSEUM custodia los materiales y ha permitido aplicar nuevas técnicas a los restos manteniendo su vínculo con el contexto arqueológico. Los materiales fenicios del yacimiento y de enclaves próximos ofrecen un marco regional para investigar la circulación de animales, tecnologías y mercancías, con el origen de esta mula todavía por precisar.



