Neolítico
El estudio de Branqueiras identifica una explotación intensa de médula ósea en el Neolítico final
Las fracturas deliberadas de huesos largos apuntan al aprovechamiento de nutrientes en una ocupación de corta duración de Cascais. Los autores proponen una adaptación a condiciones más áridas, pendiente de ampliar mediante comparaciones regionales.

Una investigación publicada en línea el 24 de julio de 2025 en Journal of Archaeological Science: Reports examina la extracción de médula ósea en Branqueiras, un asentamiento del Neolítico final de la costa central portuguesa. El conjunto presenta una proporción significativa de huesos largos fracturados intencionalmente para acceder a su interior.
El enclave tuvo una ocupación de corta duración, fechada por radiocarbono entre 2900 y 2700 a. C. Su cronología coincide con una interrupción del cercano asentamiento de Leceia y con indicios regionales de menor precipitación, veranos cálidos e inviernos fríos.
Los autores proponen que grupos de mayor movilidad aprovecharon más los recursos animales —ovicaprinos, suidos, fauna silvestre y moluscos—, mientras disminuían la agricultura y el vacuno. La médula habría aportado nutrientes relevantes en ese contexto, una adaptación ambiental propuesta que no constituye por sí sola evidencia de hambre.
El trabajo amplía el análisis de esta práctica entre comunidades agrícolas de ambientes templados. Las marcas y fracturas permiten investigar el uso de los huesos; su interpretación como adaptación a una fase árida debe contrastarse con la variación de los conjuntos y con registros ambientales de mayor resolución.
Branqueiras y Leceia en la costa central portuguesa
Branqueiras se localiza en Cascais, cerca de Lisboa, en una plataforma de ladera próxima al arroyo de Vinhas. Una excavación de salvamento de 1998 recuperó los materiales ahora estudiados. La alteración del terreno por labores agrícolas, extracción de piedra y urbanización limita la reconstrucción de la extensión original del enclave.
Con fases del Neolítico final y Calcolítico inicial, Leceia aporta una referencia cercana de ocupación prolongada. La comparación de sus cronologías y conjuntos faunísticos con Branqueiras investiga cambios en asentamiento y subsistencia. La coincidencia parcial con un intervalo sin ocupación en Leceia abre esa pregunta; la respuesta de ambas comunidades al cambio climático sigue por establecerse.
Las fracturas de huesos frescos y las señales de percusión sostienen la identificación de extracción de médula al distinguirse de roturas de excavación o posteriores al abandono. La colección y su documentación, recuperadas décadas antes de la publicación, permiten estudiar esas prácticas alimentarias.



