Íberos
Una urna bajo las termas de La Alcudia amplía las preguntas sobre el poblado ibérico
La campaña de junio de 2024 descubre viviendas anteriores al conjunto termal y una vasija sellada, interpretada provisionalmente como un enterramiento infantil. El estudio de los baños romanos identifica también una nueva piscina y precisa su historia de reformas y abandono.

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La excavación de las Termas Orientales de La Alcudia, en Elche, ha alcanzado niveles ibéricos bajo el edificio romano. En una vivienda de esos niveles apareció una urna cerámica decorada y cerrada con una tapa, interpretada provisionalmente por el equipo como un posible enterramiento infantil.
La Universidad de Alicante comunica el 23 de julio los resultados de la campaña desarrollada durante junio. Jaime Molina Vidal dirige el proyecto ASTERO junto a Francisco Javier Muñoz Ojeda y Juan Francisco Álvarez Tortosa. La estudiante Irene Rodríguez localizó la urna durante los trabajos.
Viviendas anteriores a los baños
Para estudiar el urbanismo romano, objetivo inicial de la campaña, se ha excavado un tramo de calle de más de cincuenta metros con pavimentos y alcantarillado. Se relaciona con la ciudad y las termas durante su etapa de mayor actividad, en el siglo II después de Cristo.
Al profundizar dentro del conjunto termal aparecieron niveles anteriores, con parte de viviendas ibéricas. La urna estaba enterrada en el suelo de una de ellas. Molina relaciona la propuesta funeraria con la práctica de depositar ciertos enterramientos infantiles bajo los pavimentos domésticos.
La configuración del asentamiento ibérico sigue siendo parcialmente desconocida. Las nuevas casas amplían el área documentada y, junto a los resultados de otros equipos de la universidad, permiten plantear que el poblado fuera mayor de lo que se había previsto. La extensión exacta sigue pendiente de nuevas excavaciones.
Una piscina y una secuencia de reformas
Los baños alcanzan por ahora mil ciento sesenta metros cuadrados y quedan espacios pendientes de excavación. La campaña identifica una nueva piscina destinada al enfriamiento, además de otras dependencias. Su estudio aumenta las dimensiones conocidas del edificio público.
Las termas se construyeron a comienzos del siglo II, durante una etapa de crecimiento económico y demográfico. En los siglos III y IV sufrieron deterioros y abandonos, que los investigadores relacionan con dificultades socioeconómicas y un probable descenso de población.
A finales del IV y en la primera mitad del V se restauró una parte, con menores dimensiones. Tras nuevas destrucciones y remodelaciones, el conjunto quedó abandonado a partir del siglo VI. La sucesión de intervenciones documenta una transformación prolongada de los baños.
Decoración y objetos cotidianos
Entre los materiales recuperados hay nuevos fragmentos de pintura mural y partes de pilastras de mármol con hojas de acanto y flores talladas. Estas piezas aportan información sobre el acabado de los espacios y su decoración.
También apareció un colgante de carácter sexual con forma de pene. Otros fragmentos de hueso decorados con relieves mitológicos se relacionan con un joyero. Su presencia amplía el registro de objetos utilizados o depositados en el conjunto.
Participaron más de cincuenta estudiantes de grado y máster, además de personal técnico y profesorado. La investigación y la formación arqueológica se desarrollan conjuntamente en el yacimiento.
La ciudad y los proyectos de investigación
La Alcudia conserva los restos de la colonia romana Iulia Ilici Augusta. Fundada en la segunda mitad del siglo I antes de Cristo, recibió con Augusto un reparto definitivo de tierras entre colonos, incluidos militares licenciados de las guerras cántabras. Su importancia regional contrasta con la información parcial disponible sobre sus espacios públicos.
Entre los conjuntos conocidos figuran tramos de muralla, una basílica bajoimperial y dos edificios termales. El análisis de las Termas Orientales ayuda a relacionar esos restos con calles y ocupaciones anteriores.
Desde 2017, la universidad mantiene una línea de proyectos para La Alcudia dentro de su programa de investigación, con apoyo del Ayuntamiento de Elche. Los trabajos contribuyen al plan director de 2017–2029 y se reparten en tres sectores.
Proyecto Domus, dirigido por Sonia Gutiérrez Lloret, estudia la vida en Ilici en el sector 4F. ASTERO, encabezado por Molina, investiga las Termas Orientales y su entorno, mientras Alberto Lorrio y Héctor Uroz abordan la Ilici ibérica en Damas y héroes. Sus resultados complementarios sitúan las nuevas viviendas y la urna en el estudio de la ocupación anterior a la ciudad romana.
El estudio del contenido de la urna permitirá contrastar su atribución como enterramiento infantil. La interpretación parte de su asociación con el suelo de una vivienda anterior a los baños, además de la tapa y la decoración documentadas.
Las nuevas casas amplían el área documentada del poblado ibérico bajo las construcciones romanas. La investigación de otros sectores podrá completar ese trazado y sus relaciones estratigráficas con las fases posteriores.
La Alcudia entre el poblado ibérico y la colonia romana
La Alcudia de Elche reúne una secuencia que permite estudiar transformaciones entre la ocupación ibérica y la ciudad romana de Ilici. Las viviendas documentadas bajo las termas muestran una relación estratigráfica: son anteriores al edificio de baños.
Las termas, los tramos de muralla y la basílica bajoimperial aportan otros hitos de la historia urbana. Cada conjunto conserva fases distintas y necesita estudiarse con su cronología.
Los proyectos Domus, ASTERO y Damas y héroes abordan espacios y periodos complementarios dentro del plan director. La campaña de 2024 añade datos concretos sobre viviendas, calle y baños. Los nuevos materiales amplían la secuencia urbana y relacionan las ocupaciones ibéricas con las transformaciones de la colonia romana.



