Edad Media
San Marcial de Rubicón estudia cerámicas y enterramientos de los primeros contactos europeos en Canarias
El laboratorio de la Universidad de La Laguna analiza los materiales de la última campaña en San Marcial de Rubicón. Cerámicas europeas e indígenas y una necrópolis con restos infantiles aportan nuevas preguntas sobre el asentamiento del siglo XV; los análisis de ADN y radiocarbono continúan pendientes.

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La investigación de San Marcial de Rubicón, en Lanzarote, ha pasado del trabajo de campo al estudio de laboratorio. La última campaña recuperó materiales óseos, faunísticos, metálicos y cerámicos que documentan los primeros contactos entre poblaciones indígenas y europeas. La Universidad de La Laguna ha comunicado en marzo de 2024 los resultados preliminares y las líneas de análisis abiertas.
Las codirectoras del Proyecto Rubicón, María del Cristo González y Esther Chávez, elaboran el inventario de las piezas con Baraka Arqueólogos y especialistas de diferentes áreas. Una parte esencial de esa tarea se concentra en el Laboratorio de Prehistoria y Arqueología de la ULL, donde participan voluntariamente estudiantes dentro de la vertiente formativa del proyecto.
La investigación se desarrolla mediante un convenio entre el Gobierno de Canarias, el Ayuntamiento de Yaiza y las universidades de La Laguna y de Las Palmas de Gran Canaria. Durante una visita a las instalaciones, el director general de Cultura y Patrimonio Cultural, Miguel Ángel Clavijo, conoció el proceso de estudio. La información histórica procede tanto de la excavación como de la identificación y contextualización posterior de los materiales.
Cerámicas de varias islas
San Marcial de Rubicón constituye el primer asentamiento europeo del archipiélago y se relaciona con el inicio de la exploración y conquista de las islas en el siglo XV. En sus contextos aparecen cerámicas importadas de Europa junto a producciones indígenas. Los primeros resultados reconocen, además de materiales de Lanzarote, piezas de Fuerteventura y Gran Canaria que no se habían documentado antes en el yacimiento.
González relaciona esta diversidad con las expediciones recogidas en Le Canarien, la crónica vinculada a la empresa normanda-castellana de Jean de Béthencourt y Gadifer de La Salle. La comparación entre fuentes escritas y materiales ofrece dos registros complementarios de esos contactos.
Una necrópolis en investigación
Entre la decena de enterramientos localizados figuran restos de tres bebés y un niño. Para recuperar los huesos más frágiles, la restauradora Patricia Prieto indicó su consolidación y traslado en bloque al laboratorio, donde la exhumación podía completarse en condiciones controladas.
Los investigadores plantean que estos individuos podrían aportar información sobre una población mestiza temprana en Canarias. Esa posibilidad permanece abierta: se están realizando análisis de ADN para estudiar su procedencia y pruebas de radiocarbono para precisar la cronología.
La ampliación del convenio de dos a cuatro años, para 2024–2027, dará continuidad al proyecto con un aumento de presupuesto y recursos. Durante ese periodo se combinará el estudio de los materiales, las dataciones y los datos biológicos de esta colección diversa.
La presentación de estos resultados se centra en el laboratorio, donde la identificación y contextualización de las piezas completa el trabajo de excavación.
Rubicón, un contexto de contacto del siglo XV
San Marcial de Rubicón permite investigar un momento concreto de la historia canaria: el establecimiento europeo temprano y sus relaciones con las poblaciones indígenas. Las cerámicas de procedencias distintas ofrecen una vía material para estudiar esos contactos junto a la documentación escrita.
La posición de los materiales en la excavación y sus asociaciones permiten estudiar su circulación, uso y depósito. En la necrópolis, el análisis antropológico, el ADN y las dataciones de los restos infantiles buscan precisar la composición y la cronología de la población.
Los restos más frágiles continúan recuperándose en el laboratorio tras su traslado en bloque. Ese trabajo completa la exhumación iniciada en el campo y proporciona las muestras con las que se contrastará la posibilidad de una población mestiza temprana.



