Edad Media
Una segunda campaña excava el aljibe y la torre del Peñón del Fuerte
Una nueva campaña en el Peñón del Fuerte, en Yegen (Granada), excava el interior del aljibe y la torre del recinto medieval. Los trabajos buscan comprender cómo se abastecía de agua la fortificación y cómo se organizaba su defensa, a partir de estructuras conservadas y materiales aún en estudio.

En este artículo
La intervención, iniciada a mediados de julio, se concentra en dos elementos del Peñón del Fuerte. La limpieza y excavación del aljibe permiten estudiar el revestimiento y las fases de uso de un depósito rectangular dividido por un arco, al que se accedía mediante una escalera. La capacidad y la cronología detallada del depósito seguían por precisar.
La otra zona es una torre cuyo cuerpo inferior y arranque de bóveda han salido a la luz. Cerca aparecieron estructuras anexas. La campaña está dirigida por la arqueóloga Julia García y reúne personal de la Universidad de Granada, la Universidad de Oviedo y estudiantes. El proyecto cuenta con aportaciones de la Diputación de Granada y del Ayuntamiento de Alpujarra de la Sierra.
Cerámica y fases de ocupación
Entre los materiales difundidos figuran una base de candil, una jarra medieval casi completa y fragmentos de tinajas con decoración pintada, incluidos motivos epigráficos cúficos y vegetales. Los hallazgos se vinculan al uso medieval del recinto; su interpretación depende del estudio estratigráfico y cerámico. El entorno conserva también materiales y ocupaciones de otras épocas.
El recinto tiene protección patrimonial como bien de interés cultural. La segunda campaña amplía las áreas investigadas en la primera. La fotografía de Yegen muestra el paisaje habitado actual de la localidad donde se encuentra el Peñón del Fuerte.
Defensa y agua en la Alpujarra medieval
En el registro medieval de Yegen y la Alpujarra, las piezas nazaríes del Peñón del Fuerte sitúan parte de su ocupación en esa etapa. Las fortificaciones de montaña dependían de instalaciones capaces de conservar agua cuando el acceso a manantiales o caminos resultaba difícil.
La planta, el revestimiento y las reparaciones del aljibe aportan información sobre su construcción, mantenimiento y duración del uso del recinto. Las capas de sedimento podían registrar limpiezas y reparaciones durante su vida útil, junto a materiales caídos después del abandono.
La torre añade información sobre control visual y accesos a través de sus muros, cotas y relaciones con las estancias vecinas. Examinar su unión con los muros próximos y relacionarla con sedimentos y piezas cerámicas podía precisar las etapas de uso. Al comunicarse la campaña de 2023, las dataciones y la secuencia constructiva del aljibe, la torre y sus anexos seguían abiertas.



