Neolítico
La Draga conserva grandes tablones de las construcciones neolíticas
La excavación del poblado neolítico de La Draga, junto al lago de Banyoles, ha descubierto grandes elementos de madera conservados por el terreno húmedo. Los tablones, algunos de más de tres metros, permiten estudiar la construcción de un asentamiento ocupado hace unos 7.300 años.

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La Draga es un poblado del Neolítico antiguo situado en la orilla de Banyoles. La humedad y la falta de oxígeno en los sedimentos han preservado restos orgánicos que normalmente se degradan. En la campaña reciente aparecieron tablones que ocupan casi toda la superficie abierta; algunos superan los tres metros de largo. El equipo todavía debe determinar cómo se ensamblaban, qué edificios formaban y cuándo se colocaron.
Codirigen el proyecto Toni Palomo, Raquel Piqué y Xavier Terradas, con participación de IPHES-CERCA, la Universidad Autónoma de Barcelona, el CSIC, el Museo de Arqueología de Cataluña y el centro catalán de arqueología subacuática. La investigación combina excavación y estudio ambiental. En la orilla occidental del lago se realizaron prospecciones terrestres y bajo el agua para reconstruir los cambios del medio durante el Holoceno y buscar otras evidencias prehistóricas.
La orilla antigua sigue en estudio
Jordi Revelles, de IPHES-CERCA, explicó que los sondeos aportan datos sobre el entorno prehistórico. La posible presencia de otro asentamiento seguía por comprobar. La campaña forma parte de un proyecto de cuatro años aprobado por la Generalitat y coordinado por el Museo Arqueológico de Banyoles.
La madera recuperada necesita registro y conservación especializados. Su posición en el sedimento importa tanto como su forma: permite relacionar las piezas con superficies y fases de ocupación. La fotografía muestra un mango de azuela de roble hallado previamente en La Draga, ejemplo de la conservación de materiales orgánicos del poblado.
La memoria de la madera en Banyoles
En muchos yacimientos neolíticos sobreviven sobre todo piedra y cerámica. Gracias al contexto lacustre, La Draga conserva además objetos y piezas de construcción vegetales, una parte esencial de la vida cotidiana que suele desaparecer.
Comparar los tablones con herramientas, suelos y restos de otras campañas puede aclarar técnicas de carpintería y organización del poblado. Las prospecciones de la otra orilla sitúan estas preguntas en un paisaje que cambió durante milenios. La planta de las construcciones seguía por precisar tras el anuncio de octubre de 2023.
Las dimensiones de los tablones, las especies de madera y las posibles uniones, junto con su posición en el sedimento y su relación con las superficies excavadas, podían aclarar cómo se ensamblaron y si hubo reutilizaciones o desplazamientos.



