Neolítico
Recuperan núcleos de obsidiana del fondo marino junto a Capri
Arqueólogos subacuáticos recuperaron núcleos de obsidiana a unos cuarenta metros de profundidad cerca de la Gruta Azul de Capri, Italia. El conjunto se ha relacionado de forma preliminar con la navegación prehistórica, pero todavía faltaba examinar el fondo para comprobar si corresponde a un naufragio.

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La unidad subacuática de la policía de Nápoles detectó previamente el material en aguas próximas a la Grotta Azzurra. Una misión de la superintendencia arqueológica recuperó núcleos dispersos de obsidiana a unos cuarenta metros de profundidad. Una pieza presenta señales claras de talla; mide aproximadamente 28 por 20 por 15 centímetros y pesa casi ocho kilogramos. Fue trasladada para retirar concreciones marinas y estabilizarla.
La obsidiana es vidrio volcánico utilizado para obtener filos cortantes. El material recuperado podría aportar datos sobre el movimiento de materias primas en el Mediterráneo prehistórico. La atribución del conjunto a un pecio neolítico sigue siendo provisional: en el anuncio no se había verificado un casco ni el resto de una carga asociada.
Próximos trabajos en un contexto difícil
La superintendencia explicó que era necesario estudiar un área amplia del lecho marino para buscar otras piezas o posibles restos de embarcación y decidir cómo continuar la excavación. Se programaron nuevas operaciones conjuntas con la autoridad nacional de patrimonio cultural subacuático; eran tareas futuras en la fecha de la noticia.
Capri conserva evidencias de presencia humana en el Neolítico y en la Edad del Bronce, etapas todavía poco conocidas. Los núcleos recuperados abren una investigación sobre la circulación marítima de materias primas en ese entorno.
La obsidiana y las rutas prehistóricas
A diferencia de muchas rocas, la obsidiana procede de fuentes volcánicas delimitadas. Analizar su composición y relacionarla con las zonas de origen puede ayudar a estudiar la circulación de material entre islas y costas. En Capri, esa procedencia geológica debe examinarse junto a la posición de cada núcleo en el fondo.
La presencia de núcleos tallados dejó abierta la hipótesis del naufragio: seguían por localizarse un casco u otros elementos de carga asociados. En noviembre de 2023 había material recuperado y un programa de estudio del fondo para aclarar cómo llegó al mar.
El examen de las asociaciones entre núcleos y otros posibles restos en el lecho marino debía ayudar a reconstruir las circunstancias del depósito.



