Neolítico
La Cova de l’Or aporta nuevas cerámicas con motivos astrales
La segunda campaña del MARQ en la Cova de l’Or, en Beniarrés (Alicante), recuperó durante julio de 2022 fragmentos de grandes recipientes y cerámicas decoradas en una grieta de la cueva. Entre los motivos identificados hay representaciones astrales. El museo las relaciona con las prácticas simbólicas de las primeras comunidades agrícolas de la zona.

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Dirigida por Consuelo Roca de Togores, Carlos Ferrer y Jorge A. Soler, con especialistas y estudiantes voluntarios de varias universidades, la intervención se concentró en una estrecha abertura comunicada con el exterior. Allí se recuperaron vasos de gran tamaño y fragmentos ornamentados. El MARQ interpreta algunos diseños como imágenes del sol y los vincula con la dimensión ritual de la cueva, utilizada por agricultores y pastores desde el VI milenio a. C. La institución ya consideraba la cavidad un lugar destacado para estudiar prácticas simbólicas del primer Neolítico; la campaña exploró qué podían añadir sectores menos investigados.
La secuencia conocida de la Cova de l’Or se extiende aproximadamente desde 5600 hasta 2800 a. C. El museo plantea que el nuevo material podría informar también sobre actividades desarrolladas en la explanada de acceso. La campaña formaba parte del plan de excavaciones de la Diputación de Alicante, cuyo presupuesto conjunto de 130.000 euros abarcaba varios enclaves y el trabajo de más de setenta arqueólogos y colaboradores. El recinto había sido preparado para presentar su patrimonio al público en 2021, pero la investigación continuó; la actuación de 2022 exploró áreas que las campañas antiguas no habían agotado.
Una cavidad usada en épocas distintas
Los sondeos de 2022 hallaron asimismo niveles modernos, de los siglos XVII y XVIII. Ollas, cazuelas, lebrillos, fauna y restos de combustión llevaron al equipo a reconocer zonas de corral para ganado dentro de la cavidad. Se registraron además indicios puntuales de época ibérica y romana, correspondientes a usos posteriores a los recipientes neolíticos.
Otro perfil excavado aportó información sobre la etapa final del Neolítico. Allí aparecieron restos humanos, recipientes, colgantes de concha y piedra, punzones de hueso y pequeñas hojas de sílex. Su asociación ayuda a documentar el uso funerario de la cueva en esa fase. La campaña amplió el registro de ocupación, actividad simbólica y enterramiento de la cavidad a lo largo de milenios.
Cerámica y cultivos en la historia de la Cova de l’Or
La Cova de l’Or conserva un registro del Neolítico antiguo anterior a la campaña de 2022. La ficha patrimonial del MARQ destaca semillas de trigo y cebada, cereal almacenado y recipientes decorados mediante impresiones de concha. Algunas piezas presentan figuras humanas con los brazos alzados o agrupadas; el museo estudia esa iconografía dentro del llamado arte macroesquemático. Son fondos y hallazgos históricos del mismo yacimiento, útiles para comprender por qué los nuevos fragmentos astrales suscitaron interés.
Las excavaciones comenzaron en el siglo XX y participaron, entre otros, el Museo Arqueológico Municipal de Alcoy y el Museo de Prehistoria de Valencia. Las distintas campañas han reconstruido una secuencia larga, desde el VI al III milenio a. C., con cambios en el uso de la cavidad. La jarra neolítica de la colección valenciana que ilustra esta noticia procede de las excavaciones históricas de la cueva.



