Megalitismo
La Anta do Zambujal recupera su planta tras los daños causados por un olivar
Las excavaciones de 2022 en la Anta do Zambujal, en Selmes (Vidigueira, Portugal), permitieron reconstruir la planta de un monumento megalítico dañado por labores agrícolas. El equipo identificó las huellas de grandes bloques desaparecidos y dos elementos verticales que señalaban la entrada al corredor.

La Anta do Zambujal es una construcción funeraria de granito con cámara, corredor y atrio, a la que la cooperativa Legado da Terra atribuyó una antigüedad aproximada de entre 5.000 y 5.500 años. Sus primeras excavaciones se hicieron en 1979. En 2017, la preparación de terreno para plantar olivos desplazó o afectó piedras del monumento; los trabajos de 2018 y 2019 evaluaron los daños. La campaña anunciada en mayo de 2022 buscaba definir todo el conjunto, medir la alteración y proteger los contextos y materiales conservados.
Los grandes bloques conservados y los huecos de otros desaparecidos permitieron a los arqueólogos recuperar el dibujo de la planta original. En la entrada al corredor identificaron dos pilares, desconocidos antes de la intervención y descritos por el equipo como «posibles» menhires, cuya función seguía abierta.
Entre los hallazgos materiales había piezas de piedra, incluidas una alabarda considerada rara, puntas de flecha, láminas y hachas. La campaña seguía durante junio para reunir datos suficientes antes de preparar una pequeña exposición del sitio. Nelson Almeida, responsable de Legado da Terra, subrayó que la conservación parcial todavía permitía obtener información científica, como mostraba la recuperación de la planta a partir de las piedras presentes y de las huellas de las desaparecidas.
Un paisaje megalítico alrededor de Selmes
La Anta do Zambujal forma parte de un conjunto más amplio de monumentos de la freguesia de Selmes. La cooperativa citó la Anta da Vinha do Mangancha, la Anta do Alto da Mangancha, la Anta y el Menir das Navalhas y el Menir da Tapada da Morena.
En el municipio de Vidigueira se conoce aproximadamente una decena de antas. La propuesta de protección del megalitismo alentejano abarca un conjunto regional mucho mayor, con más de dos mil monumentos según el recuento comunicado en 2022. Ese marco explica por qué la pérdida de bloques en Zambujal afecta a algo más que a su aspecto: altera pistas sobre cómo se dispusieron las cámaras y entradas de una tradición funeraria extensa. La fotografía muestra Selmes, la localidad próxima al monumento.



