Marroquíes Bajos, la primigenia Jaén, pudo albergar los restos de una batalla mientras irrumpen con maquinaria pesada en su quinto foso

Las fosas comunes de la "Memoria Histórica" y la "Memoria Prehistórica" de Jaén de 4500 años
La maltratada y olvidada gran ciudad calcolítica de Marroquíes Bajos en Jaén pudo ser testigo de una de las primeras batallas documentadas en el continente europeo frente a una de sus murallas concéntricas. Quizás la evidencia de una masacre cometida por los invasores de origen estepario (la cultura Yamna) que serían también los portadores de la cultura del 'vaso campaniforme oriental'. Estos llegan al sur de la península desde centroeuropa en torno al año 2500 a.C.  Así lo ha documentado nuestro investigador Georgeos Díaz-Montexano basándose en el testimonio de los arqueólogos que participaron en la excavación del 'quinto foso' como Antonio Crespo Kayser y en la documentación que ha tenido la gentileza de compartir con nosotros. En ella se barajan varias teorías acerca del sorprendente destino de estos cuerpos, quizás un asesinato o un castigo colectivo por parte de los habitantes del poblado pero no se contempla la amenaza exterior. También se destaca la "obsesión por el círculo" que les llevó a "construir sobre el cauce en lugar de buscar la cara interna del mismo a escasos metros hacia el este".

Recreación de un grupo típico de la cultura campaniforme. Fuente: Tweeter/Cultura Millares

Mapa que muestra la extensión aproximada de la cultura Yamna (esteparia) entre el 3200 y 2300 a. C. Se mencionan la cultura de la cerámica encordelada (donde nace el campaniforme oriental) , cultura del ánfora globular y la cultura de Baden. Fuente: Sir Henry/Wikipedia

El genetista David Reich, de la Universidad de Harvard, afirmó, basándose en un el estudio 'The genomic history of the Iberian Peninsula over the past 8000 years' que conforme al análisis de ADN de los restos de 153 individuos, existe evidencia de que hace unos 4500 años descendientes de los Yamna invadieron la península ibérica con un importante y perdurable impacto genético. Según dicho genetista, al cabo de algunas generaciones, el ADN del cromosoma Y masculino de los invasores habría reemplazado en un 100% el de los hombres locales.
Nosotros pensamos que esto último es algo exagerado ya que algún tiempo después el ADN masculino originario vuelve a aparecer y las muestras tomadas no son una cantidad suficiente para ser tajantes. Sin embargo como hipótesis tiene mucho sentido. De este grupo habríamos heredado el gen R1B que hoy en día es mayoritario en Occidente.
 
Sin embargo hasta ahora no se han encontrado pruebas fehacientes de esta irrupción violenta por lo que varios investigadores como Carles Laueza-Fox, del Instituto de Biología Evolutiva, han apostado por un proceso mucho más pacífico. De confirmarse la hipótesis de nuestro colaborador, esta sería la primera confirmación de la teoría defendida por Reich.
 
Este descubrimiento coincide con la entrada de maquinaria pesada en el "quinto foso", precisamente la zona excavada por Crespo, para edificar el nuevo Conservatorio Superior de Música ignorando el nivel de protección BIC con protección integral al que está sujeto el yacimiento desde el 2003 que impide cualquier tipo de intervención que no sea para investigación, conservación o musealización del mismo. El supuesto "interés social" de la obra o la "integración del yacimiento" no justifican en absoluto una intervención que va a dañar irremisiblemente una gran parte de la parcela existiendo gran cantidad de solares disponibles para ese fin que no afectarían a este bien patrimonial supuestamente protegido.

Maquinaria pesada edificando el Conservatorio de música en la parcela del llamado "quinto foso". Gentileza de Manuel Ochando

Las fosas comunes de la "Memoria Histórica" y la "Memoria Prehistórica" de Jaén de 4500 años

Curiosamente comprobamos como la llamada "Ley de Memoria histórica" se aplica con rigor a las víctimas de la guerra civil y sin embargo queda sin efecto cuando las víctimas, enterradas en una fosa común, corresponden a nuestros antepasados de hace 4500 años. ¿Qué va ocurrir con nuestros primeros ancestros? ¿Dónde se encuentran ahora sus huesos y por qué no se hizo ningún estudio paleogenético serio que documentara cómo fue su muerte y a quienes pertenecieron?
Resulta extraña ahora tanta urgencia por sepultar el yacimiento del quinto foso tan escasamente estudiado siendo imposible verificar qué partes fueron excavadas y cuales no por resultarnos inaccesibles los documentos. Por otra parte, ¿por qué no se investiga si aquellos fueron los restos de la primera batalla documentada en el continente europeo? Esto es algo que atraería a la capital jiennense a investigadores y turistas del mundo entero, siendo una gran ayuda para todos los ciudadanos pero parece que se prefiere pensar que aquello era una simple escombrera. Incluso como nos revela el investigador militar operativo Juan Manuel Molina, hasta una especialista norteamericana se tuvo que volver a su país sin poder verlos. 
 
 

Los huesos desaparecidos del quinto foso, por Juan Manuel Molina, investigador militar operativo y comandante de artillería

Por otro lado Juan Manuel nos recuerda la importancia fundamental del yacimiento para la historia militar del mundo entero ya que sería la fortificación amurallada circular más antigua descubierta con más de 100 bastiones que podrían rondar los 400 entre los diferentes anillos, hechos de piedra y ladrillo. Además en la provincia existen otros recintos con murallas ciclopeas como Torredonjimeno, Torredelcampo o Ibros, lo cual nos da una idea de la tradición de fortificaciones defensivas en la prehistoria jiennense. Según Molina, el conjunto que forman los cuatro primeros anillos corresponden al concepto de ciudadela defensiva por su estricto orden geometrico, y los aprovechamientos de las aguas en lo que denota un avanzado conocimiento de ingeniería hidráulica.
 
 

La importancia para la historia militar de la ciudad fortificada de Marroquíes Bajos, por Juan Manuel Molina, investigador militar operativo y comandante de artillería

Por otro lado Julio Cruz García realiza una interesante reflexión y apunta que no debemos de olvidar la necrópolis de "Marroquíes altos" que fue hallada en las proximidades de la actual Calle de Cristo Rey y está formada por varias cuevas de la edad del Cobre que fueron estudiadas por Ricardo Espantaleón y Jubes. El yacimiento está situado en el casco urbano de la ciudad, entre el Hospital Ciudad de Jaén y el Gran Eje y se encuentra sepultado por los bloques de casas actuales o bien, desaparecido. Su recuperación fue reivindicada sin éxito por la Asociación Amigos de los Íberos hace unas dos décadas a pesar de las promesas de los representantes políticos. No se conoce con exactitud el número de cuevas que componían la necrópolis. De forma parcial sólo hay cuatro de estas cuevas estudiadas, aunque debieron existir algunas más. Se trata de cuevas excavadas de forma artificial en la roca en las que se localizaron numerosos restos humanos y ajuares, tratándose por tanto, de enterramientos colectivos. Según la web REDJAEN.ES

  • Tan solo se pudieron excavar 3 de los mas de 10 enterramientos excavados en la roca.
  • Muchas de las cuevas conocidas de antiguo, fueron saqueadas y destruidas.
  • Las cuevas número 1 y 2 de la excavación arqueológica tenía cámara corredor y estaba orientada hacia el este. Entre ambas cuevas existía una separación de tan solo 1 metro.
  • En la cueva 1 se encontraron 18 cadáveres dispuestos radialmente que en su mayoría tenían el cráneo machacado con grandes piedras.
  • El ajuar de la cueva 2 incluía vasos de cerámica, cuchillos, hacha y sierras de metal, elementos de hueso, machacador de piedras y conchas marinas.

Reportaje firmado por Julio Cruz García sobre Marroquíes Bajos y la necrópolis de Marroquíes Altos

Reconstrucción de la Cueva 1 de la necrópolis de Marroquíes Altos. Los individuos aparecieron con los cráneos machacados por grandes piedras. Fuente: redjaen.es/francis

En definitiva, entre el sitio arqueológico de Marroquíes Bajos y la necrópolis de Marroquíes Altos estaríamos hablando, como bien nos dijo la arqueóloga Estela Pérez, muy implicada en la excavación del yacimiento, de "un "New Yorkprehistórico, tanto en cantidad de población como de explotación de recursos". A lo que nosotros añadiríamos como afirma Georgeos "y en alta ingeniería hidráulica y sistema defensivo basado en murallas y fosos concéntricos" dotados de impresionantes bastiones (se estima que más de 100) como el que ahora se pretende "integrar" en las obras del Conservatorio Superior de Música, sin dar ninguna importancia a todo su entorno.

Parece ser que como denunció y casi profetizó el afamado documentalista Simcha Jacobovici en el documental "El resurgir de la Atlántida" que puso a Marroquíes Bajos en el punto de mira internacional, "la razón por la que no habeis oido hablar de este yacimiento es porque los constructores se han apoderado de él y de esto pronto no quedará nada". Sin duda esta es nuestra última oportunidad de salvar la parte que queda sin dañar ni ser enterrada en sótanos, apenas un 20% del total, pero aún así creemos que vale la pena intentarlo.

Ayúdanos con la campaña de firmas para que la UNESCO impida su completa detrucción, no podemos esperar más.


Imprimir