Calcolítico
Entrevista a la arqueóloga Ana Pajuelo. Valencina de la Concepción y la arqueozoología
Hablamos con Ana Pajuelo Pando, arqueóloga especialista en arqueozoología. Con su ayuda os mostramos el gran yacimiento calcolítico de Valencina de la Concepción - Castilleja de Guzmán y desvelamos los últimos descubrimientos.

En este artículo
- Dólmenes de Valencina de la Concepción - TVE / Desde el Aljarafe / Amyfra
- El tholos de Montelirio. "Montelirio. Un gran monumento megalítico de la Edad del Cobre". Mesa redonda sobre el libro con Carmen Cacho, Leonardo García et alii - MAN
- Daga de cristal de roca y marfil de Valencina - Leonardo García Sanjuan y Miriam Luciañez Triviño, Universidad de Sevilla / MAN
- Ana Pajuelo Pando et alii - Resultados de los trabajos arqueológicos en la variante Beas-Trigueros
- Pedro Manuel López et alii - Nuevos datos para la ocupación calcolítica de Valencina
La importancia, magnitud y pervivencia de Valencina de la Concepción durante más de 1000 años se debe a la concurrencia de una serie de circunstancias, pero, quizás, la más determinante es su enclave geográfico que le posibilita un control territorial de amplio alcance y el acceso a ciertas materias primas críticas. Esta localización muy próxima a la desembocadura del Guadalquivir en el antiguo Lacus Ligustinus les permitía realizar travesías marítimas tanto dentro del propio golfo interior como la salida al mar y, por ende, la navegación circunmediterránea.Ana Pajuelo Pando
Los sepulcros principales son dólmenes de tipo tholo de grandes dimensiones: La Pastora, Matarrubilla y Ontiveros y representan sin lugar a dudas unos de los mejores ejemplos de enterramientos también usados como lugares sagrados o ceremoniales. Muy cerca, en la vecina Castilleja de Guzmán se encuentra el tholos de Montelirio, conocido por los ajuares de marfil, oro y ambar, así como por ofrendas como una daga de cristal de roca, dignas de una élite gobernante o sacerdotal.
Dólmenes de Valencina de la Concepción - TVE / Desde el Aljarafe / Amyfra
Dólmenes de Valencina de la Concepción - TVE / Desde el Aljarafe / Amyfra
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Abrir en el sitio de origen ↗El tholos de Montelirio. "Montelirio. Un gran monumento megalítico de la Edad del Cobre". Mesa redonda sobre el libro con Carmen Cacho, Leonardo García et alii - MAN
El tholos de Montelirio. "Montelirio. Un gran monumento megalítico de la Edad del Cobre". Mesa redonda sobre el libro con Carmen Cacho, Leonardo García et alii - MAN
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ANA PAJUELO -Ya desde que era estudiante de Arqueología había participado en varias intervenciones arqueológicas, sobre todo de Prehistoria de la mano de Nena Cruz-Auñón y Oswaldo Arteaga. Desde niña me fascinaba ver películas y documentales de excavaciones arqueológicas, fundamentalmente por el interés y la enorme sensación y emoción que despertaba en mí el descubrir elementos y objetos que otras personas habían utilizado en el pasado y averiguar cómo habían llegado allí y para qué se utilizaban.
Mis comienzos fueron como arqueóloga profesional independiente realizando intervenciones arqueológicas preventivas, fundamentalmente en Sevilla y su provincia. Aunque he realizado todo tipo de intervenciones arqueológicas y de cualquier época, las que me proporcionan mayor satisfacción son las prehistóricas por mi particular interés en este periodo.
Otra parte fundamental de mi etapa profesional se ha desarrollado en Portugal, fundamentalmente en la zona del Alentejo, Algarbe y centro del país. Este periodo fue muy placentero para mí, ya que disfrutaba mucho realizando como yo la llamo “arqueología errante” yendo de un sitio a otro realizando excavaciones, además de permitirme desarrollar y poner en práctica una parte importante de mi formación tanto a nivel arqueológico como arqueozoológico, y, por supuesto, el conocimiento de un grupo muy numeroso de arqueólogos portugueses, entre los cuales tengo el honor de tener grandes amigos.
Otra vertiente de mi ejercicio profesional ha sido el desarrollo de trabajo en el ámbito de la gestión, participando para el Ministerio de Cultura Portugués en el Departamento de Inventario del Instituto Portugués de Arqueología y en Andalucía para la Dirección General de Bienes Culturales en el Proyecto MOSAICO.


Desde hace cuatro años desarrollo mi actividad profesional para la empresa Atalaya Riotinto Minera, con trabajos arqueológicos centrados en época romana y dentro de un ámbito minero. Está siendo una experiencia muy enriquecedora y que me permite desenvolver también otro tipo de cuestiones imbricadas con la arqueología por todo lo que conlleva este espacio metalúrgico.
A.P. - Bueno, afortunadamente en los últimos tiempos la arqueozoología es una disciplina que ha adquirido una relevancia importante convirtiéndose en un pilar fundamental en todos los trabajos arqueológicos a desarrollar, en donde en una gran parte de ellos no faltan los estudios de fauna.
Realmente mi inicio en la arqueozoología fue de alguna manera accidental. En aquellos tiempos formaba parte de un grupo de trabajo interdisciplinar de la profesora Cruz-Auñón Briones y a propuesta de ésta di mis primeros pasos en esta disciplina.
En cuanto a mi formación como arqueozoóloga, mis comienzos se los debo a Arturo Morales de la UAM con el que aprendí lo fundamental de esta disciplina y a Marta Moreno del CSIC a la que debo otra parte importantísima de ella.
La Arqueozoología se ocupa del estudio de los restos faunísticos recuperados en los yacimientos arqueológicos. Las aportaciones de la arqueozoología al conocimiento científico de las diferentes formaciones sociales a lo largo de la historia son variadas.

A partir del estudio de la fauna se pueden inferir patrones culturales e, incluso, religiosos a partir del análisis de las pautas de consumo, por ejemplo, tipos de despiece, la selección o preferencia de ciertas partes anatómicas del animal y los procesos de transformación. Por otra parte, nos proporciona información sobre el manejo ganadero y composición de las cabañas. Nos posibilita establecer comparaciones entre la fauna presente y pasada y contribuye a reconstruir los diferentes entornos ambientales.
Su explotación no se ha limitado a cuestiones exclusivamente subsistenciales. La relación del Ser Humano, individual o colectivamente, trasciende a los aspectos más cotidianos de la vida dotando a ciertas especies de connotaciones mágico-religiosas. Por ello, considero que lo fundamental es conseguir discernir las diferentes relaciones que el hombre como colectivo social estableció con la fauna que recuperamos en los yacimientos arqueológicos, sobrepasando el plano meramente de recurso económico.
Daga de cristal de roca y marfil de Valencina - Leonardo García Sanjuan y Miriam Luciañez Triviño, Universidad de Sevilla / MAN
Daga de cristal de roca y marfil de Valencina - Leonardo García Sanjuan y Miriam Luciañez Triviño, Universidad de Sevilla / MAN
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Abrir en el sitio de origen ↗Ana Pajuelo Pando et alii - Resultados de los trabajos arqueológicos en la variante Beas-Trigueros
Ana Pajuelo Pando et alii - Resultados de los trabajos arqueológicos en la variante Beas-Trigueros
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Abrir en el sitio de origen ↗A. P. - La importancia, magnitud y pervivencia de Valencina de la Concepción durante más de 1000 años se debe a la concurrencia de una serie de circunstancias, pero, quizás, la más determinante es su enclave geográfico que le posibilita un control territorial de amplio alcance y el acceso a ciertas materias primas críticas. Esta localización muy próxima a la desembocadura del Guadalquivir en el antiguo Lacus Ligustinus les permitía realizar travesías marítimas tanto dentro del propio golfo interior como la salida al mar y, por ende, la navegación circunmediterránea. Por otra parte, esta localización se encuentra relativamente próxima a las estribaciones de Sierra Morena y a la faja pirítica de la zona Ossa-Morena con lo que ello implica a efectos de explotación del cobre. En esta región existen otras fuentes de materia líticas, por ejemplo, las masas graníticas de la zona de Gerena o los afloramientos de rocas metamórficas de donde se captarían las pizarras en la Sierra Norte de Sevilla. Todo ello, unido a la circulación e intercambio de productos críticos favorece la aparición de marcadas diferencias sociales por el acaparamiento excedentario de las élites sociales. De todas formas, no podemos hablar de estados consolidados, pero sí de formación de estados prístinos debido a la progresiva complejización y jerarquización social iniciada ya en el neolítico.
En nuestra disciplina siempre es controvertido responder a este tipo de cuestiones puesto que para las cronologías que nos ocupan no existe un consenso en la comunidad científica. El investigador parte de premisas determinadas por el marco teórico en el que se encuadre. Dicho lo cual, respecto al urbanismo, desde mi punto de vista, podríamos hablar de un “proto-urbanismo” en lo que se refiere a la organización espacial del asentamiento, ya que se organiza el espacio en función de las diferentes actividades de la vida cotidiana creándose áreas específicas para la producción y áreas habitacionales. No obstante, en ocasiones en los ámbitos ocupacionales se desarrollan actividades productivas de carácter artesanal.
Pedro Manuel López et alii - Nuevos datos para la ocupación calcolítica de Valencina
Pedro Manuel López et alii - Nuevos datos para la ocupación calcolítica de Valencina
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Abrir en el sitio de origen ↗A - Desde Almería hasta Portugal pasando por Sevilla parece haber una fuerte coincidencia en cuanto a ídolos como los famosos “oculados”, ¿se trataría de un proceso cultural espontáneo o impuesto por élites gobernantes como elemento de cohesión ideológica?
A. P. - Los procesos culturales espontáneos se pueden dar y, de hecho, a veces se producen, pero no creo que sea aplicable al caso de los “ídolos oculados” por lo que tiendo a posicionarme en la segunda opción expuesta. Estas sociedades preestatales son socialmente complejas y están muy jerarquizadas. Efectivamente, las élites requieren de elementos de cohesión y, diría también que de coacción ideológica y para ello se crean representaciones simbólicas y mágicas de ahí que los ídolos cumplan suficientemente esta función. Sería muy extenso profundizar en este aspecto. La presencia de estos “ídolos oculados” a lo largo de un territorio tan vasto tiene que ver con la transmisión de ideas y conocimientos como consecuencia de la movilidad de poblaciones y el establecimiento de lazos entre las élites.

A - Los Millares en Almería, Marroquíes Bajos en Jaén, Vila Nova en Lisboa… ¿Qué relación habrían tenido con Valencina a nivel político o comercial?
A.P. - Efectivamente sí. Existe una relación entre la esfera política y la comercial. El establecimiento de redes de intercambio y/o comercio sólo se puede sustentar sobre las relaciones políticas de las élites que detentan el control sobre los productos, principalmente de los denominados de prestigio, y las materias primas críticas. Las relaciones de intercambio y comerciales precapitalistas cumplirían diferentes funciones, pero destacaría, por un lado, el satisfacer las necesidades de prestigio de las élites dirigentes y, por otro, iniciar o afianzar vínculos que eviten posibles conflictos interterritoriales.

A - La mitad del yacimiento está compuesto por la necrópolis y cuatro grandes dólmenes de tipo tholos: La Pastora, Montelirio, Matarrubilla y Ontiveros, ¿por qué tanto esfuerzo dedicado a este tipo de construcciones? ¿Existe algo similar en la zona habitacional?
A.P. - Este tipo de construcciones tienen sentido en el ámbito de las relaciones sociales de producción. Están destinadas a las clases dominantes que tienen la capacidad mediante coacción física y/o ideológica de movilizar fuerza de trabajo para la construcción y obtención de las materias primas requeridas. No dejan de ser proyecciones de las élites más allá de la muerte y un acto de continuidad y justificación del estatus social a futuro facilitando la permanencia de línea genealógica.
En la zona habitacional no existen construcciones perdurables con la excepción de una estructura pétrea descubierta recientemente en las excavaciones realizadas para la construcción de la nueva biblioteca pudiendo tratarse de una muralla o bastión relacionado con fosos. La inexistencia de estructuras perdurables no significa que no hubiera construcciones de cierta entidad destinadas a actividades de carácter comunitario.

A. P. - El Elephas Antiquus es un elefante fósil y, muy probablemente, esta materia prima fuera obtenida de las mismas terrazas del Guadalquivir y a escasos kilómetros del asentamiento en el entorno del actual San José de la Rinconada. El marfil, a la luz del registro arqueológico, debió tener una importancia relevante tanto para el consumo local de las élites dominantes como elemento de prestigio y para la circulación e intercambio a nivel extraterritorial.
En una excavación realizada en 2006 dirigida por Juan Manuel Vargas se identificó un taller de marfil definido como tal por los restos de manufacturación y las herramientas empleadas a tal efecto. Este hallazgo resulta importante no sólo por el hecho de que se está manipulando una materia prima crítica sino porque es indicativo de la existencia de un grupo de especialistas artesanos lo que implica división social del trabajo y, consecuentemente, diferenciación social.
Los restos de marfil de este taller pertenecen a elefante asiático, por lo que se podría aventurar la existencia de un incipiente comercio a gran distancia ya en el III milenio a.n.e. de la Península Ibérica con Oriente o quizás llegara de un centro de intermediación más próximo a nuestras costas dentro de este sistema de circulación de productos.


A.P. - Los estudios de arqueozoología y paleobotánica son escasos, pero, aun así, es posible configurar una idea de las prácticas alimenticias de estas formaciones sociales. En cuanto a la fauna las especies predominantes son el cerdo y los ovicáprinos cuyos restos muestran ciertas pautas de consumo a partir del estudio de las marcas de cortes y los diferentes procesados (quemados, cocidos, etc..). Además del consumo de carne, los ovicáprinos pudieron ser aprovechados para proporcionar los tradicionalmente considerados como “productos secundarios”, es decir, leche y sus derivados y piel.
La presencia de bos taurus, la vaca, es significativamente inferior y también contamos con algunos restos de uro. Creemos que este animal soberbio no estaría destinado al consumo alimentario sino sería empleado como animal de tiro, como fuerza de trabajo.
Las especies salvajes tienen poca presencia siendo el ciervo y conejo los más frecuentes, por lo que la caza sería una actividad marginal.
A tenor de los relativamente escasos restos de malacofauna que se ha recuperado en la mayoría de las intervenciones realizadas, en donde prevalece la Ruditapes decussatus (almeja fina), ésta representaría un aporte alimenticio de carácter puntual y los restos de peces son prácticamente inexistentes, aunque esto puede ser debido a un déficit de las excavaciones en lo que se refiere a las metodologías aplicadas. En el mundo funerario, las especies que encontramos representadas fundamentalmente son la Pecten maximus (vieira) y la Cymbula nigra (lapa negra o de safí) aunque en estos casos están relacionadas con cuestiones del ámbito de la superestructura ideológica.


A.P. - En el caso de Valencina, la cuestión de los fosos es altamente compleja. Pensemos que gran parte del yacimiento se encuentra bajo el entramado urbano actual lo que dificulta enormemente tener una lectura adecuada del comportamiento espacial de los fosos a lo que debemos unir las modificaciones, alteraciones y cambios de trazado que estos hayan podido sufrir a lo largo de los 1200 años de pervivencia del asentamiento. En la historiografía encontramos diversas atribuciones a los recintos de fosos que, por otra parte, se encuentran por toda Europa, pero con los datos de los que disponemos es arriesgado atribuir una funcionalidad concreta y única. Probablemente cumplieran diferentes funciones simultáneamente o bien cada uno cumpliría una función específica (defensiva, hidráulica, delimitación de áreas o espacios, etc…).
No los entiendo como elemento identitario, ya que un colectivo social remarca su identidad frente a “otros” que, en este caso, emplean la misma estrategia identitaria, los fosos. El aspecto simbólico de los fosos es una cuestión resbaladiza. Sería probable que algunos de ellos tuvieran ese carácter, quizás los más periféricos como delimitación del asentamiento, pero en Valencina el registro arqueológico no presenta elementos fehacientes que nos pudiera hacer pensar en esta posibilidad.

A.P. - Desde que Valencina cuenta con un arqueólogo municipal la situación del yacimiento ha mejorado mucho. No obstante, el hecho ya mencionado de encontrarse gran parte del yacimiento bajo el actual pueblo es un condicionante importante para la investigación y puesta en valor. La dinámica de las excavaciones no cambiará sustancialmente mientras el marco normativo no sea modificado y esto no creo que suceda, al menos, a corto y medio plazo.
En estos momentos no hay excavaciones en curso, pero me consta que hay varios proyectos que se iniciarán en los próximos meses; aunque no debemos perder de vista que todos ellos se realizarán en el marco de las AAP (Actuaciones Arqueológicas Preventivas) porque están vinculadas a obras civiles privadas. Esto supone un hándicap para la investigación ya que ésta se encuentra constreñida a las características de las obras y a las condiciones que impone la Normativa de Actividades Arqueológicas. Por ejemplo, cuando la edificación lleva una losa corrida de hormigón que requiere una remoción del terreno de 50 cm sólo se puede excavar hasta esa cota por lo que la información obtenida es parcial.



A.P. - A este respecto no tengo mucho que aportar, porque las administraciones competentes tienen perfecto conocimiento de la trascendencia científica y cultural de este yacimiento y lo que parece que falta es la suficiente voluntad política para establecer mecanismos y estrategias de actuación para afrontar los retos de conservación y puesta en valor que Valencina-Castilleja requiere.



