Calcolítico
Una sepultura del Alentejo documenta cambios funerarios al final del III milenio a. C.
Una sepultura individual excavada por ERA Arqueologia en la región portuguesa de Beja contenía un puñal y tres puntas de flecha de tipo Palmela. El análisis difundido en marzo de 2022 relacionó el conjunto con transformaciones de los ritos funerarios y de la metalurgia al final del III milenio a. C.

Los restos pertenecían a un hombre que murió entre los 41 y los 65 años, según el estudio presentado por la empresa arqueológica portuguesa. La tumba se adscribe a prácticas funerarias de tipo Ferradeira, caracterizadas por entierros individuales que suelen asociarse a objetos de cobre, protecciones de muñeca y cerámica sin decoración. En este caso el conjunto estaba compuesto exclusivamente por armas: un puñal y tres puntas Palmela.
Los análisis químicos de esas piezas encajan con la metalurgia del sur de Portugal durante la segunda mitad del III y el inicio del II milenio antes de nuestra era. ERA interpreta ese intervalo como una transición entre producciones basadas en cobre más puro y otras de cobre arsenical, características de fases posteriores de la Edad del Bronce.
Dispuesta junto a la entrada de un recinto de fosos más antiguo, la sepultura expresa, según el equipo, la reutilización de lugares significativos del pasado por comunidades posteriores. El enterramiento individual y la selección del ajuar se interpretan como parte de un cambio social e ideológico, frente a tradiciones de entierro colectivo. ERA plantea la ausencia de decoración campaniforme en la cerámica como una elección intencional.
Fosos y memoria funeraria en el Alentejo
El Alentejo conserva otros conjuntos de fosos que permiten situar la noticia en una historia regional más amplia. El complejo de los Perdigões, junto a Reguengos de Monsaraz, ocupa más de dieciséis hectáreas de recintos aproximadamente concéntricos. La información municipal lo sitúa desde finales del Neolítico, hace unos 5.500 años, hasta comienzos de la Edad del Bronce, unos 4.000 años atrás. En su interior se documentaron también una necrópolis de tumbas colectivas y un conjunto de menhires.
En el Alentejo central, lejos de la sepultura estudiada en Beja, Perdigões conserva tumbas colectivas que contrastan con aquel enterramiento individual junto a un recinto anterior. Los dos conjuntos muestran usos funerarios distintos de los recintos de fosos de la región.



