Conservación del patrimonio
Piedra Escrita y Santo Domingo de Silos reciben protección como bienes de interés cultural
El yacimiento de Piedra Escrita, en Cenicientos, y la iglesia de Santo Domingo de Silos, en Prádena del Rincón, se incorporaron en agosto de 2021 a los bienes de interés cultural de la Comunidad de Madrid. La noticia se difundió el 10 de agosto. La protección reconoce testimonios de épocas distintas y busca asegurar su conservación y transmisión a las generaciones futuras.

Piedra Escrita recibió la categoría de Zona de Interés Arqueológico. Su elemento principal es un oratorio tallado en una roca natural de granito e interpretado como un lugar de culto a Diana, divinidad vinculada a los bosques y la caza. Otra roca del conjunto tiene forma semejante a un verraco y se ha relacionado con tradiciones religiosas del territorio vetón.
La parroquia de Santo Domingo de Silos quedó protegida como Monumento. Conserva componentes de una iglesia primitiva fechada entre finales del siglo XII y comienzos del XIII, junto a añadidos posteriores. Esa acumulación de fases forma parte del valor patrimonial reconocido. La declaración permite considerar cada conjunto en su integridad: el enclave rupestre con sus elementos asociados y el edificio religioso con las transformaciones de su historia.
La roca y sus sucesivas lecturas
El monolito de Piedra Escrita supera los tres metros de base y alcanza cinco de altura. En una hornacina aparecen dos figuras togadas ante un altar y una tercera, de mayor tamaño, identificada como Diana. Debajo se distinguen con dificultad dos animales, interpretados como parte de la escena de sacrificio. La erosión limita la identificación de esos detalles.
La inscripción lateral fue modificada en época medieval para darle una lectura cristiana, asociada a las tres Marías. El soporte conserva así una intervención posterior que reinterpretó el relieve antiguo.
En el entorno se han reconocido cerámicas romanas y medievales. La documentación histórica menciona una iglesia desde el siglo XII, aunque no se conservan restos de ella. Las cerámicas y la referencia escrita aportan testimonios de diferentes momentos de la historia del paraje.



