¿Una civilización perdida en Israel? ¿De origen occidental?

Dolmen del parque natural de Yehudiya, Israel. Fuente: National Geographic / Centro de Antigüedades de Israel

A continuación reproducimos el artículo de National Geographic que desde nuestro punto de vista podría significar una confirmación de la relación entre la cultura megalítica atlántica-occidental y Oriente Medio durante el III milenio a.C, época que coincidiría con el periodo de mayor esplendor del calcolítico ibérico. Partiendo del hecho de que la dataciones por radiocarbono confirman que los dólmenes mayores y más antiguos se encuentran la costa atlántica (por ejemplo Alberife en Cádiz está datado en el 4.000 a.C.), no sería para nada descabellado acudir a las fuentes antiguas y recordar como Platón en el Timeo describe la expansión de los pueblos atlantes/atlánticos tal y como defiende desde hace mucho tiempo nuestro colaborador Georgeos Díaz-Montexano.

Por otro lado no deja de llamarnos la atención la similitud de los dibujos encontrados en Israel con los que comunmente se hallan en el llamado "arte esquemático ibérico" que, al igual que el fenómeno megalítico, nacería en torno al IV milenio a.C., es decir, que serían anteriores a los que se han documentado en Israel. Particularmente mostraremos algunos ejemplos de representaciones animales y de los llamados "ancoriformes" que en el arte rupestre peninsular son bastante comunes. 

Expansión del megalitismo en torno al tercer milenio a.C.

Ejemplo de arte rupestre esquemático. Cueva de Bacinete, Los Barrios, Cádiz

Para conocer los detalles de la hipótesis propuesta por Díaz-Montexano recomendamos encarecidamente la lectura del siguiente texto donde el investigador desarrolla ampliamente lo que hemos comentado basándose únicamente en las fuentes primarias: 

Expansión del Megalitismo y del Vaso Campaniforme con foco de origen en el suroeste de Iberia. Hipótesis del origen Atlante, propuesta por Georgeos Díaz-Montexano en Arte rupestre Mundial. Monográfico de Arqueología Sin Fronteras, 1997

Ver noticia original: nationalgeographic.com

El hallazgo de inéditos vestigios de arte rupestre de hace más de 4.000 años en varios dólmenes funerarios revelaría la existencia de una cultura avanzada y jerarquizada desconocida hasta el momento


La Reserva Natural de Yehudiya, al norte de Israel, es un extenso paraje rocoso de cañones, cascadas que desembocan en piscinas naturales y bosques por el que hay repartidos miles de dólmenes levantados hace más de 4.000 años, durante la Edad del Bronce intermedia, la llamada Edad Oscura del Levante mediterráneo. Hasta ahora se pensaba que esos megalitos habían sido construidos por pequeñas comunidades rurales, sin una jerarquía social ni un gobierno centralizado, surgidas tras el colapso de la sociedad urbana del Bronce Temprano.

Pero el descubrimiento de varios ejemplos de arte rupestre y construcciones megalíticas complejas realizado en los últimos años por arqueólogos del Colegio Tel Hai, la Autoridad de Antigüedades de Israel (AAI) y la Universidad Hebrea de Jerusalén podría cambiar la visión que se tenía hasta ahora de este período. Según los responsables de las excavaciones estaríamos ante la primera forma de arte rupestre registrada en un dolmen en Oriente Próximo, lo que podría indicar la existencia de una sociedad compleja hasta ahora desconocida en la región.

 

GRABADOS INÉDITOS

El último hallazgo, en este sentido, es una colección de grabados en un pequeño dolmen situado en medio de una zona boscosa de Yehudiya, en cuyas paredes se inscribieron varias figuras, entre las que destaca una elaborada manada de animales con cuernos y una piedra tallada que parece representar una cara sonriente. Los responsables de su estudio, el arqueólogo de la AAI, Uri Berger, y el director del Programa de Estudios de Galilea en el Colegio Tel Hai, Gonen Shanon, han publicado sus conclusiones en un artículo de la revista Asian Archeology

Uri Berger describió el grabado como "seis animales diferentes excavados en la roca, todos ellos tienen cuernos. Dos de ellos están enfrentados". Asimismo, se mostró seguro de que "la composición significaba alguna cosa para la cultura que levantó este dolmen". La importancia de este arte rupestre "sigue siendo un misterio, ya que "no existen paralelos para estas formas en los dibujos rupestres grabados de Oriente Medio", sentenció el arqueólogo.

Representaciones de animales grabados en el dolmen de Yehudiya. Fuente: NG/ Autoridad de Antigüedades de Israel

EL GRAN DOLMEN DE SHAMIR

El primer hallazgo se produjo de manera casual, cuando un guardabosques observó unas marcas en la losa que cubre un gran dolmen cercano al kibutz de Shamir. Los investigadores de la AAI certificaron que se trataba de grabados de más de 4.000 años de antigüedad y un estudio más profundo permitió identificar el dolmen como la construcción principal de un monumento funerario con al menos cuatro dólmenes más pequeños a su alrededor. 

Gran dolmen de Shamir. Fuente: NG/Shmuel Magal, Israel Antiquities Authority

Su importancia radica en que se trataría de la primera construcción jerarquizada (un entierro principal rodeado de varios secundarios) hallada en la zona: "Requirió de una gran cantidad de mano de obra y de conocimientos de ingeniería y arquitectura que los pequeños grupos nómadas no poseían", según Sharon; y algo aún más importante: para levantar este y los centenares de megalitos de la zona "se requería un sistema de gobierno fuerte que pudiera dirigir y controlar un proyecto tan grande".

UNA ÉPOCA NO TAN OSCURA

El hallazgo de esta forma inédita de arte rupestre llevó a los investigadores a realizar un examen más exhaustivo de los dólmenes de la región, lo que ha revelado estos nuevos dibujos. Según Berger, "este arte rupestre nos acerca un poco más a la comprensión de la civilización que levantó miles de dólmenes por todo el Próximo Oriente", de la cual, añade su colega Sharon, "lo único que sabemos por ahora es que construyó estos dólmenes". Las circunstancias que rodearon su construcción y la cultura que los levantó todavía son un misterio.

Grabados en el interior del dolmen de Shamir: la losa superior pesa más de cincuenta toneladas. Fuente: NG/Gonen Sharon, Tel Hai College

Escaneo 3D de los grabados del techo del gran dolmen de Shamir. Fuente: NG/ Autoridad de Antigüedades de Israel

En definitiva, todo esto nos sugiere un contacto temprano entre ambos extremos del Mediterráneo y con gran probabilidad se trató de una expansión desde el Oeste al Este durante la Edad del Bronce de Oriente Medio que coincide con el periodo calcolítico hispano. Una muestra más: la gran variedad de figuras de tipo "ancoriforme" o "golondrina" (o quizás mejor denominarlas tridentes) que se encuentran en el arte rupestre ibérico que tanto se asemejan a las encontradas en Israel. Como botón de muestra aquí podemos ver las halladas recientemente por el espeolólogo Simón Blanco en una cueva del yacimiento de Coros, en la Sierra de Jimena, Cádiz, bella expresión del llamado "arte sureño".

Pinturas esquemáticas de tipo ancoriforme en la cueva de Coros, en Jimena. Fuente: EuropaSur / Simón Blanco


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