Descubriendo Sierra Cabrera y el lugar de Teresa

Descubriendo Sierra Cabrera y el lugar de Teresa
De las muchas rutas con historia que encontramos en la provincia de Almería, una de las más llamativas es ésta por la gran diversidad de épocas históricas que recorre y la belleza del entorno natural. Partimos desde Carboneras para recorrer la Sierra Cabrera y visitar algunos enclaves especialmente hermosos, la mayoría abandonados o apenas con algún cortijo habitado.
Ruta entre Sopalmo y Lugar de Teresa

Ruta entre Sopalmo y Lugar de Teresa por sendas forestales

Ruta senderista Teresa-Los Murtales - Fuente: Wikiloc

Otra opción interesante y que requiere menos tiempo sería optar por realizar a pie una ruta circular por senderos mejor señalizados y más adaptados. Por ejemplo la ruta senderista circular entre el poblado de Teresa y Los Murtales.  

Calle de Sopalmo (Mojácar) - Fuente: Mojacar.es

Sin embargo la primera, bastante más larga, nos permitió combinar el paseo a pie con el desplazamiento en coche (es recomendable un 4x4 porque algunos puntos de los caminos o pistas forestales no tienen un firme muy bien conservado). Se ajustaba más a nuestras posibilidades y a nuestro deseo de aventurarnos en lo desconocido.

Así pues, en coche desde Carboneras recorremos la costa en dirección a Mojacar hasta alcanzar la bonita pedanía de Sopalmo que nos sorprende con sus jardines y su bien conservadas casas tradicionales, como si fuese un verdadero oasis.

Luis Siret

Fuente Los Moralicos - Foto de Eduardo Sánchez

Sierra Cabrera cuenta con numerosas cortijadas como La Carrasca, Los Moralicos, Aljuezar, Jacís, Alcandía, La Adelfa, Teresa, Cova Negra, Mofar, El Dondo, Cufría o Cortetes. De todas ellas tan sólo Cortijo Cabrera y Cortijo Grande mantienen cierta población.

Se puede ver claramente por los restos de balates, acequias y las construcciones que no hace muchos años estuvo aquello densamente poblado.

Llegamos a Los Moralicos, donde nos recibe una fuente que resultó ser de un agua fresca y clara, todo un placer para aliviar el calor sofocante. Alrededor nuestro el desierto se hace verde y es agradable comprobar cómo los pocos vecinos se han afanado en rehabilitar las viviendas y en darle vida a algunos huertos.

Poblado de La Carrasca, Turre

En este punto se encuentra el cerro más alto de la sierra, junto al Cerro de la Mezquita (960 m), y tenemos unas vistas espectaculares del mar y la montaña. En las cercanías, algunos cortijos daban fe de la hermosa arquitectura popular, llamando la atención los viejos hornos de leña, tan importantes para la vida autosuficiente que llevaban nuestros ancestros. ¿Será posible que aquellas gentes sin estudios realizaran cosas tan bellas y bien construidas?
Un buen ejemplo es el poblado semiabandonado de La Carrasca, perteneciente al municipio de Turre, donde un pastor (Diego López) y su mujer conservan los últimos vestigios de sabiduría popular. Aquí la
entrevista que le hizo el Diario de Almería el 2011.

Alcornocal de Sierra Cabrera - arbolesmonumentalestudmiria.blogspot.com

Todavía quedan algunas encinas y algarrobos muy hermosos que también parecen haber sido cuidados con mimo. Se dice que hubo un tiempo en que toda la sierra estuvo cubierta de encinas y algarrobos, quedando incluso algunos pies centenarios de antiguos alcornocales que son un testimonio del antiguo esplendor de la zona. Fue sobre todo la presión ejercida por la minería de los siglos XIX y XX, junto a la destrucción de la vida rural llevada a cabo por los sucesivos gobiernos y su obsesión productivista, la que acabó conviertiendo gran parte de nuestros montes en eriales apenas útiles para la ganadería a pequeña escala.

Luis Siret

Alcornoque de Sierra Cabrera - arbolesmonumentalestudmiria.blogspot.com

Por su interés reproducimos un relato de Juan García Latorre y Jesús García Latorre en “Almería hecha a mano. Una historia ecológica”:

“En 1748 la marina de guerra decidió llevar a cabo inventarios forestales en diversos lugares de España. Los barcos se construían con madera y era importante tener bien localizada la materia prima. El inventario señala la presencia de casi 2.000 alcornoques en Sierra Cabrera, en el Levante almeriense, junto al mar. En esta sierra –un pequeño macizo montañoso que apenas supera los 900 metros de altitud– las precipitaciones oscilan entre los 250 mm. de la base y los 470 mm. de la cumbre. En tales condiciones los alcornoques también habrían tenido problemas para sobrevivir.

En 1784 los pescadores de la comarca redactaron una petición dirigida a las autoridades advirtiendo sobre el peligro inminente de desaparición que amenazaba a aquellos árboles. Para ellos eran importantes porque, como afirman en el documento, usaban su madera en la fabricación de las barcas y la corteza, el corcho, para elaborar boyas y otros utensilios:”

Viaje por España y Portugal - Jerónimo Münzer

Muy cerca de allí, en 1494, dos años después de la conquista del Reino de Granada, el viajero alemán Jerónimo Münzer cruzaba la frontera que durante 300 años, hasta la conquista en 1492, había delimitado dos sociedades bien distintas. Cristianos y musulmanes estaban separados por una amplia franja, prácticamente deshabitada, que se extendía entre Lorca (Murcia) y Vera (Almería). En el relato de su travesía, “Viaje por España y Portugal en los años 1494 y 1495”, que incluye no pocas referencias a la abundante caza mayor, podemos leer:


Después de una jornada de nueve leguas por una comarca de exuberante vegetación, pero sin agua y despoblada, llegamos a Vera”.

Cuando los hermanos Juan y Jesús García Latorre, historiador e ingeniero forestal respectivamente, se toparon con este texto anotaron, para su correcta interpretación cinco siglos después, el siguiente comentario: “Nadie hoy, y menos un centroeuropeo, usaría la palabra exuberante para describir el raquítico matorral de la zona, una de las más áridas del sureste ibérico”. Por su interés, recomiendo leer el artículo del periodista Jose María Montero.

Valle del "Lugarico Viejo"

Atravesando la Sierra llegamos a una rambla que conducía al lugar denominado "Teresa", en el paraje de “Lugarico Viejo”, que actualmente alberga los restos de una antigua Iglesia-Mezquita. La rambla, las cuevas cercanas y algún nacimiento de agua cercano nos dan a entender que allí hubo un día una comunidad humana bien asentada probablemente desde tiempos prehistóricos. No sólo la Iglesia sino también restos de un molino, de un castillo y casas con sus calles.

Cuevas de Teresa, asentamientos prehistóricos como

Cuevas de Teresa, asentamientos prehistóricos como "La paloma"

Portada de la Iglesia-mezquita de Teresa

Portada de la Iglesia-mezquita de Teresa, observamos el frontal arrancado

La iglesia, una de las más antiguas de Andalucía, la mandó edificar D. Hernando de Talavera, obispo de la archidiócesis de Granada, sobre las ruinas de una mezquita. Su construcción comenzó a construir en 1505 con los fondos donados por Isabel la Católica.

En este año de 1505 sucedió un hecho que roza la leyenda, hartos de ser maltratados tanto físicamente como a través de los impuestos, algunos de los habitantes de este pueblo morisco iniciaron un éxodo que les llevó a las tierras del norte de África, los que decidieron quedarse fueron trasladados al por entonces cercano pueblo de Cabrera y Teresa fue repoblada por cristianos.

El 1509 piratas berberiscos, guiados por los propios habitantes de Teresa que cuatro años antes la habían abandonado asolaron Teresa , llevándose a sus habitantes como esclavos. Después con la Guerra de los Alpujarras volvieron a sufrir los rigores de la guerra y algunos decidieron irse. Posteriormente Teresa fue repoblada pero en 1573 fueron de nuevo asolados junto con Cuevas de Almanzora por la piratería y llevados como esclavos. En el siguiente video, Juan Grima nos explica magistralmente el poblado y su entorno.

"Moriscos del reino de Granada, dando un paseo por el campo con mujeres y niños" - Dibujo de Christoph Weiditz (1529)

Por su parte, Javier Irigaray en su artículo “Teresa, un tesoro olvidado en Turre” también nos informa de otros aspectos llamativos:

“Hoy quedan las ruinas de un cortijo en el que, en tiempos, los ‘Arráez’ por la parte mora y los ‘Egeas’ por la cristiana, se encontraban para intercambiar cautivos en esa tierra que largo tiempo fue frontera entre Al Andalus, Castilla y los reinos del norte de África.

Iglesia/mezquita de Teresa - Foto de Eduardo Sánchez

Iglesia/mezquita de Teresa - Foto de Eduardo Sánchez

Desde allí parte un camino de reciente factura. Su construcción mordió la ladera de un cerro que mira hacia el oriente. Era la antigua ‘makbara’, el cementerio de los musulmanes que aún allí duermen el sueño eterno. Algunos huesos de sus huéspedes afloran desde el suelo, convertido en macabro jardín durante el movimiento de tierras que dibujó la pista.
El templo presenta unos muros en buen estado, la clave del arco de entrada groseramente reconstruida para paliar los daños sufridos en la piedra clave debido al robo y expolio del escudo que exhibía con las armas del obispo fundador. Al fondo está la sacristía, antes mihrab, que conserva su cubierta y bóveda de cañón, así como un sistema sencillo, pero eficaz, para captar el agua de lluvia. Podemos observar en la nave principal una zanja perimetral que permite contemplar el arranque de un muro más ancho y anterior en el tiempo, que correspondería a la mezquita preexistente, erigida también, sobre una primitiva iglesia visigótica.

Posible torso de un juguete andalusí - El Faro de Bédar

En los bancales se pueden encontrar restos cerámicos e incluso, como nos relatan "los Amigos del Argar" en el Blog "El Faro de Bédar", alguna estatuilla medieval que bien pudiera ser un juguete andalusí. Son apreciables, además, los restos de las singulares obras de ingeniería hidráulica que sirvieron a sus habitantes durante la época de esplendor vivida en el Medievo musulmán, cuando el pueblo se dedicaba al cultivo de hortalizas, a la ganadería y, fundamentalmente, a la cría del gusano de seda. Entre ellas destaca ‘La Sima’, una gruta de colosales dimensiones en la que almacenaban el agua conducida por medio de un ingenioso sistema de acequias, azudes y tapes y la reservaban para los periodos de sequía. También se aprecian los restos de dos molinos y de dos pozos que servían de testigos de nivel y como registros para la limpieza y drenaje del gigantesco aljibe natural.”

Ajuar funerario del yacimiento de Gatas - Luis Siret

Otro elemento que capta poderosamente nuestra atención son las numerosas cuevas que bordean el Lugar de Teresa y que nos permiten imaginar que hubo un poblamiento prehistórico ya que se han datado restos paleolíticos en las proximidades como la Cueva Las Palomas, excavada por Pedro Flores y Luis Siret hacia 1910.

No muy lejos se encuentra el
yacimiento argárico de Gatas, que fue de los primeros excavados por los hermanos Siret en el siglo XIX por lo que se puede suponer que hubo un poblamiento continuado del lugar.

Molino restaurado sobre el río Aguas

Molino restaurado sobre el río Aguas - Foto de Gabrielle Braun

De nuevo en coche nos dirigimos hacia Turre hasta el próximo Rió Aguas. Allí pudimos descansar en un paraje en el cual el río dibujaba una extraordinaria hoz y en cuyos acantilados anidaban multitud de aves. Bajo unos hermosos eucaliptos disfrutamos de una estupenda comida campestre y una merecida siesta bendecida por una brisa muy agradable. Justo al lado, un antiguo molino restaurado era testimonio de la gran cantidad de agua que pasaba hace un tiempo por el lugar.

Concluía así una estupenda jornada que me llevó a disfrutar de los más bellos parajes de Cabrera y que me permito recomendar sin lugar a dudas a los lectores.


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