En busca de la antigua Urci o Urki, la primigenia Almería

En busca de la antigua Urci o Urki, la primigenia Almería
Este verano los integrantes de ARGARICA nos propusimos un reto: descubrir e interpretar la ubicación exacta de la antigua Urci o Urki, la ciudad íbera más importante de la provincia de Almería que ha sido objeto de encendidos debates. Para ello contamos con la colaboración inestimable de nuestro experto lingüista Georgeos Díaz-Montexano. Georgeos es desde hace años defensor de la hipótesis del origen transeurasiático (altaico-túrquico) de la lengua íbera y cuenta en su haber con no pocos ejemplos de traducciones verosímiles de antiguas escrituras íberas con contexto favorable. Para conocer mejor la lengua íbera y la hipótesis altaica os recomendamos visitar el grupo de facebook Ibérico Transeurasiático y la lectura de la obra "Ibérico Eurasiático. Descifrando la lengua íbera". 

El equipo de la revista ARGARICA posa junto con Georgeos Díaz-Montexano y los asistentes a las I Jornadas Epigráficas celebradas en Almería. Piedra Labrá, Chercos

Nos gustaría que esta labor divulgativa que estamos realizando tuviese un impacto en la puesta en valor del nuestro patrimonio. En este sentido una noticia reciente nos ha dado renovadas esperanzas: la visita de la Delegada de Cultura Eloisa Cabrera al yacimiento arqueológico de El Chuche-Benahadux, acompañada por el equipo de gobierno municipal y miembros de la Asociación de Amigos del Museo.

Ojalá que pronto las administraciones tomen cartas en en asunto y la ciudad de URCI/URKI, hoy oculta en su mayor parte, pase a ser uno de los principales motivos de orgullo y de atracción de visitantes de la provincia de Almería.

Podemos leer la noticia completa en el diario almeria24h.

La delegada de Cultura Eloísa Cabrera realiza una visita a la zona arqueológica de El Chuche-Benahadux acompañada por representantes municipales y de la Asociación Amigos del Museo

UBICANDO URCI EN LAS FUENTES CLÁSICAS

Comenzamos con el aspecto más controvertido de nuestra investigación y es encontrar cual sería la ubicación más probable de nuestra ciudad perdida. Para ello nada mejor que recurrir a las fuentes clásicas que la mencionan durante la dominación romana.

Pomponio Mela  nació en Tingentera (Algeciras) en el siglo I. Fue un geógrafo hispanorromano que vivió bajo los emperadores Calígula y Claudio. Falleció en torno al año 45. Su obra más famosa, que le llevó a ser citado por Plinio el Viejo, fue un compendio geográfico que se compone de tres volúmenes de título De Chorographia, también denominada De situ orbis (Sobre los lugares del mundo). En ella se describen los lugares del mundo conocido a comienzos de nuestra era: Hispania, la Galia, Germania, África, Asia, Britania y Arabia. Es la más antigua obra corográfica en lengua latina que se ha conservado.
Cuando describe la costa sur de Hispania, justo a la altura de lo que hoy pertenece a territorio de Almería, en el comienzo de la Bética viniendo desde la Tarraconense dice: ‘verum ab his quae dicta sunt ad principia Baeticae praeter Carthaginem quam dux Poenorum Hasdrubal condidit nihil referendum est. in illius oris ignobilia sunt oppida et quorum mentio tantum ad ordinem pertinet, Urci in sinu quem Urcitanum vocant, extra Abdera, Suel, Ex, Maenoba, Malaca, Salduba, Lacippo, Barbesula’. 

Estatua del geógrafo algecireño Pomponio Mela en Ceuta. Fuente: imperioromanodexaviervalderas.blogspot.com

Traducción revisada por nuestro colaborador Georgeos Díaz-Montexano:
"Pero por lo que se ha dicho, hasta el comienzo de la Bética -a excepción de Cartagena del general de los púnicos, Asdrúbal- nada hay que merezca ser referenciado, pues en esa costa las ciudades no son tan importantes (como Cartagena). Y las ciudades de las cuales hago solo mención, son, por orden: Urci, en el golfo que llaman Urcitano, y después Abdera, Suel, Ex, Maenoba, Malaca, Salduba, Lacippo, Barbesula".
Parece claro que para Pomponio Mela la ciudad de Urci estaba ubicada cerca de la ciudad de Almería, o sea, en el mismo Golfo Urcitano que hoy es el Golfo de Almería y que justo después se encontraban ciudades como Abdera (Adra), Suel (en árabe Suhayl, Fuengirola), Ex (Sexi, Almuñecar), Maenoba (Torre del Mar, Velez-Málaga) , Malaca (Málaga), Salduba (Guadalmansa, Estepona), Lacippo (Casares) y Barbesula (San Roque, Cádiz). 

Por su parte Plinio “el Viejo”, quien vivió desde 25 a 70 d.C., en su obra ‘Naituralis Historia’, menciona Urci cuando describe la frontera occidental de la provincia Tarraconense: "oppida orae proxima Urci, adscriptumque Baeticae Barea, regio Bastitania, mox deinde Contestania, Carthago Nova colonia…"

Traducción revisada, muy parecida a las más prestigiosas traducciones inglesa y francesa de H. Rackham y Emile Littré: “Las ciudades que están cerca de la costa y adscritas a la Bética son Urci y Baria en la región de la Bastitania, e inmediatamente después, en la Contestania, la colonia de Nueva Cartago”.

Se colige, de nuevo, una relativa cercanía de Urci a la costa y a Baria, actual Villaricos, siendo ambas  ciudades de la Bética. También al mencionar después de Urci a Baria y posteriormente a Cartago Nova, Cartagena, podemos inferir que describe la costa de Oeste a Este por lo que apoyaría la hipótesis de una Urci ubicada en el Golfo de Almería. 

Plinio "El viejo". Geoffrey - Cesare Cantù, Grande Illustrazione del Lombardo Veneto ossia storia delle città, dei borghi etc., Milano 1859, Vol. III

En cambio Ptolomeo o Ptolemeo, ya en época posterior, (127-151 d.C, ‘Liber Secundus’ de la ‘Geographia’) la ubica al parecer no muy lejos de la antigua Baria, próxima al límite con Murcia, pero en territorio Tarraconense, mientras que entre Abdera (Adra) y Charidemum Promontorium (Cabo de Gata) menciona el Portus Magnus, que bien pudiera ser la nueva denominación que los romanos dieron a la ciudad/puerto de Almería. En cualquier caso, Ptolomeo deja bien claro que Baria y Urki (Urci) son dos ciudades diferentes, la primera en los límites de la Bética con la Tarraconense y la segunda en el comienzo de esta, o sea, en los límites de la Tarraconense con la Bética.

Hemos recurrido, con la ayuda de Díaz-Montexano, a las fuentes primarias para averiguar si pudo existir alguna confusión, en concreto al "Códice bizantino de la Geografía de Ptolemeo, Burney 111 (s. XIII)."

Ciudades costeras del confín de la Bética y el inicio de la Tarraconensis en la costa de los Bastitanos, según Ptolemeo. Nótese como Baria es la última ciudad oriental de la Bética mientras que Urki (Urci) aparece como la primera ciudad occidental de la Tarraconesis. Esto demuestra que son dos ciudades diferentes. Códice bizantino Burney 111 (S. XIII), Ptolemy, Geographia. Traducción: Georgeos Díaz-Montexano

Códice bizantino de la Geografía de Ptolemeo, Burney 111 (s. XIII). Ciudades costeras desde el poniente almeriense hasta el Cabo de Gata (Promontorio Jaridimo)

Códice bizantino de la Geografía de Ptolemeo, Burney 111 (s. XIII). Ciudades costeras del levante almeriense hasta Cartagena (Karjidôn Néa en griego)

La explicación más sencilla ante esta extraña ubicación de Urci la encontramos en el cambio de fronteras entre las provincias romanas que se llevó a cabo entre los años 7 y 2 a.C, durante el mandato del emperador Augusto.  La Hispania Ulterior se desgajó, en el 27 a.C., en dos provincias, la Baética, con capital en Corduba, y la Lusitania, con capital en Emerita Augusta, y se creó una nueva unidad administrativa, los "conventus iuridici", ámbito de administración de justicia. Poco después, parte de la Bética oriental, incluida Urci, pasó de la Baética a la Tarraconense, de manera que si Ptolomeo tuvo como referencia que Urci era la primera ciudad de dicha provincia pudo deducir que lo era en los tiempos de Augusto, antes de la reforma territorial de final de siglo; por tanto la ubicó en las proximidades de Baria que era la última ciudad de la Bética en ese tiempo sin tener en cuenta otras fuentes más autorizadas como Pomponio Mela. Que se trate de un error no es nada descabellado ya que por ejemplo la misma Lukenti o  Lukinto (Lucentum, Alicante) es localizada en las proximidades de Cartagena, a mucha distancia de su ubicación real. 

Con Augusto la Hispania Ulterior se desgajó, en el 27 a.C., en dos provincias, la Baética, con capital en Corduba, y la Lusitania, con capital en Emerita Augusta, y se creó una nueva unidad administrativa, los "conventus iuridici", ámbito de administración de justicia. Parte de la Andalucía oriental, incluida Urci, pasó de la Baética a la Tarraconensis. Fuente: blog.educastur.es/maremagnum

La cuarta fuente primaria que hemos considerado es el llamado “Itinerario de Antonino” del siglo III d.C., redactado durante el mandato del emperador Marco Aurelio Antonino, conocido como Caracalla. El arqueólogo Eloy álvarez Martín en su interesante trabajo “Las vias de comunicación entre Guadix y Almería a través del pasillo de Fiñana en época ibérica”, Revista “@rqueología y Territorio”, Universidad de Granada, ha llegado a ubicar la ciudad de Urci/Urki entre la pedanía almeriense de El Chuche y el pueblo de Benahadux, a unos 8-10 km de la capital. Allí se encuentra la ‘Zona arqueológica de El Chuche’ que ha sido considerada como la ubicación más verosímil de la antigua ciudad ibero-romana.

De hecho al comparar las distancias del documento original con las medidas reales obtenemos un valor casi equivalente. Mientras que en el caso de otras opciones como Baria o Águilas, las distancias resultantes quedan muy alejadas. El equivalente en millas romanas desde la antigua Abula/Abla hasta Urci (El Chuche) sería de 47,39 km mientras que las mediciones tomadas por recorridos actuales rondarían los 54 km. La diferencia nos parece admisible debido a las variaciones de recorrido y la orografía de la época.
Sin embargo la distancia a las otras opciones propuestas como Villaricos/Baria, 115 km la más corta (incluso 90 km si tomamos la línea recta) o a Águilas, 147 km resultan claramente desproporcionadas. Por otro lado la distancia desde Urci (El Chuche) hasta Turaniana (Roquetas de Mar) es prácticamente la misma que hoy en día, 16 millas, unos 24 km, tomando como referencia el yacimiento arqueológico de Turaniana, situado entre Roquetas de Mar y Aguadulce.

Principales poblaciones de la provincia de Almería en el siglo III con las calzadas descritas en el "Itinerario Antonino". Estaría dividida entre la Bética y la Tarraconense.

Itinerario Castvlone-Malacam del "Itinerario Antonino". Tabla elaborada por Eloy Álvarez Martín, UGR. "Las vías de comunicación entre Guadix y Almería a través del pasillo de Fiñana en época ibérica", @rqueología y Territorio nº 10. 2013

Finalmente Don Lucas de Tuy (El Tudense) en su tratado "De la equiuacion de los nonbres de las cibdades villas y castillos de España" (1204), al referirse a la Hitación del rey visigodo Wamba, sitúa a Vrgi (Urci) en Almería. También Alfonso X, en 1270, en su "General Estoria" nos dice que el obispado de Vrgi, se halla en Almería. Por otra parte, la tradición nos cuenta que las reliquias de San Indalecio (actualmente dentro de una urna de plata en el altar mayor de la Catedral de Jaca) aparecieron en Pechina (frente a la cual se localiza el yacimiento de Urci, en la barriada de El Chuche), y San Indalecio fue referenciado en las fuentes medievales como el primer predicador y Obispo de Urci en el siglo I. Los datos sobre como las reliquias de San Indalecio fueron trasladas desde Pechina (Urci) hasta Jaca se consideran verosímiles, de hecho se tratan como históricas, al aparecer referenciadas en varias de los más importantes fuentes medievales. A propósito de Indalecio, los lingüistas y paleohispanistas coinciden es que un nombre de origen ibero, es decir, propio de la lengua de los iberos, al menos en su raíz principal, inda- o indal-. De modo que es bastante probable que Indalecio fuera descendiente directo de los últimos iberos que aún sobrevivían en la Urci (Pechina) de los tiempos hispano-romanos, y según parece, el único obispo de la península ibérica de verdadero origen ibero, ya solo por ello la visita a sus reliquias en Jaca, debería ser más importante para los peregrinos nativos de iberia que el supuesto sepulcro de Santiago.

Imagen de varón apostólico San Indalecio conservada en el monasterio de San Juan de la peña, Jaca, Huesca, donde según la tradición fueron trasladados sus restos en el siglo XI desde Urci, Pechina. Fuente: romanicoaragones.com

Un Urcitano célebre fue Publio Valerio Prisco, conservado claramente en la inscripción honorífico-funeraria descubierta en la localidad itálica de Torre Nova. En ella se describe la carrera militar de dicho personaje:

"P(ublio) Valerio P(ubli) f(ilio) Gal(eria tribu) Prisco Urc(i)tano ex Hisp(ania) Citer(iore)/ praef(ecto) fabr(um) praef(ecto) coh(ortis) I Asturum et callaec(orum) in Maur(etania)/ praef(ewcto) coh(ortis) I Apamen(orum) sa(gittariorum) in Cappad(ocia)/ trib(uno) coh(ortis) I Ital(icae) (milliariae) voulnt(ariorum) c(ivium) R(omanorum) in Cappadoc(ia)/ praef(ecto) alae I Flaviae Numidic(ae) in Africa/ praef(ecto) alae I Hispan(orum) Aurianae in Raetia/ vixit annis LXV."

"A Publio Valerio Prisco, hijo de Publio, de la tribu Galeria, originario de Urci en la Hispania Citerior: Prefecto de las obras. Prefecto de la cohorte I de astures y galaicos en mauritania. Prefecto de la cohorte I de los apamenos arqueros en Capadocia. Tribuno de la cohorte I Itálica (miliaria) de los ciudadanos romanos voluntarios en Capadocia. Prefecto del ala I Flavia Numídica en África. Prefecto del ala I Auriana de los hispanos en Retia, vivió 65 años."

La carrera militar de este personaje que llegó a comandar una formación de 1000 hombres se fecha a caballo entre los siglos II y III según el estudio de Narciso Santos Yanguas La Cohorte I de astures y galaicos en territorio norteafricano.

Reproducción de un miliario romano en la rotonda de acceso a el Chuche con las distancias desde Urci a Alba y Turaniana. En el mismo se recoge la inscripción funeraria de Publio Valerio Prisco

También a Urci se le ha atribuido la existencia de la ceca que acuñó moneda con la leyenda Urkesken, cuya traducción sería “(moneda) de los Urkes” o “(moneda) de la ciudad de Urke”. Sin embargo existen controversias por el parecido formal con las monedas celtiberas de las cecas de Ikalesken (Iniesta) y Kelin (Caudete de las Fuentes) o especialmente con la ciudad de Urcesa (posiblemente Vara del Rey, Cuenca).
El tema de las monedas de Urci lo han tratado algunos autores, entre ellos Pareja Muñoz quien precisa que ya Alois Heiss en su ‘Description Generale des Monnais Antiques de l’Espagne’, París 1870, recogía ‘una moneda de Urci’ muy similar, si no igual, a la que presenta Lafuente Alcántara y que recoge Caro Baroja en el vol. I, 3 de la Historia de España que dirigió Menéndez Pidal. Y concluye Pareja Muñoz que ‘son tres las monedas de Urci halladas en Águilas (Murcia)’, lo cual daría más peso a la hipótesis de una Urci situada en el sureste.

Moneda de bronce con la leyenda "Urkesken". Fuente: numismatics.org

As con la leyenda "Urkesken". Fuente: imperionumismatico.com

Más información relevante que nos llega de la mano de nuestro amigo Arturo Ortíz Alarcón: Ya en el periodo andalusí la capitalidad se trasvasa a la margen contraria del río, la ciudad de Al-Bayyana, ubicada en la actual Pechina. Sin embargo las fuentes documentales demuestran que el topónimo de Urci se conservó en la memoria. 
El experto arabista Jorge Lirola en su obra "Almería Andalusí y su territorio" menciona a varios autores: Al Rusati comenta que Bayyana (Pechina) pertenece a la Urs Al Yaman ( Urci asignada a los Yemeníes). Además dice que tiene 2 alquerías, una de ellas Bayyana y la otra Muruh, ¿quizás el Cerro del Chuche o el Paredón? 
Por su parte Al Himyari llama al valle de Pechina el Valle de Urs Al Yaman. En el siglo XI Al Bakrí habla de Águilas como "Aqila que es el puerto de Lorca", después el escrito no se entiende y termina con una frase...."y la ciudad de Urs (Urci) que es Bayyana (Pechina)".
A finales del siglo IX Ibn Hawqal habla que todas las ciudades del Al Andalus "son antiguas y ancestrales, excepto Bayyana y una ciudad en la actual Portugal, que son de nueva fundación". Lo que demuestra que Urci y Bayyana son distintas ciudades. Los andalusíes llamaban a los romanos "los antiguos".

Al respecto Georgeos Díaz-Montexano comenta: Sin duda alguna, la transcripción andalusí Urs responde a la pronunciación romance de Urci, donde la antigua sílaba /ci/ latina que sonaba /qui/ ya había sufrido su transformación hacía la consonante fricativa dental sorda [θi] como en el castellano cielo. De modo que en época andalusí el nombre sería ya pronunciado como urzi, o bien como ursi, por mera confusión eufónica entre z [θ] y s [s], fenómeno fonético común en Andalucía que es conocido como seseo. Un siglo después, en “El cantar de la conquista de Almería por Alfonso VII”, escrito a mediados del S. XII por un autor anónimo, se relaciona a Urgi —sin duda alguna la misma Urki/Urci de las fuentes clásicas— con Almería. La alternancia entre velar sorda /ki/ y sonora /gi/ (seguramente pronunciada como /gui/) es un fenómeno fonético común en la mayoría de las lenguas.

Precisamente en el yacimiento de Bayyana, Pechina, se encontró una magnífica jarra decorada cuyos motivos de "soles y montañas" nos recuerdan enormemente a los que ya aparecen en el peine íbero hallado en El Chuche. No sólo eso, ya en Los Millares aparece ese mismo motivo que igualmente vemos reflejado en otras culturas del Mediterráneo, prueba quizás de la influencia cultural existente desde tiempos inmemoriales.

"Almería Andalusí y su territorio", obra de Jorge Lirola Delgado, edición bilingüe hispano-árabe editada por la Fundación Ibn Tufayl

Jarrito doméstico de arcilla. Localizado en yacimiento de Bayyana (Pechina). Museo de Almería. Nótese la decoración de círculo-sol entre triángulos-montañas, similar a la del peine ibérico de El Chuche e incluso a cerámica calcolítica de Los Millares

Fragmento de cuenco con decoración simbólica de soles y posibles montañas. Necrópolis: tumba XXI, Los Millares, Santa Fe de Mondújar, Almería. Fuente: Museo de Almería

Exhibición "Die geretteten Götter aus dem Palast vom Tell Halaf" ("Los bienes rescatados del palacio de Tell Halaf", Siria, VI milenio a.C.), Museo de Pérgamo, Berlin. Foto de Einsamer Schütze

Plato cerámico de la cultura egipcia predinástica Nagada II, 3500 a.C. Fuente: www.egyptsearch.com, "Amun-Ra The Ultimate"


LA ZONA ARQUEOLÓGICA DE 'EL CHUCHE' , BENAHADUX

La Zona Arqueológica de El Chuche tiene una superficie total de 175.400 m² y se localiza al oeste del núcleo del mismo nombre, en el término municipal de Benahadux, entre la CN-340 y la carretera de desvío a dicho municipio. Esta Zona Arqueológica comprende el cerro de El Paredón, el cerro de Las Agüicas y un sector intermedio entre ambos. 
En este último se desarrollaron excavaciones a finales de los años 70, en las que aparecieron numerosos muros de estructuras de habitación y un repertorio rico y variado de materiales, esencialmente cerámicos, destacando entre ellos los ibéricos y las importaciones mediterráneas. La secuencia cultural documentada va desde la Edad del Cobre al período tardorromano.

El asentamiento situado en el Cerro del Paredón fue un importante centro ibero-romano, a juzgar por el tamaño del hábitat y su estratégica localización dominando la vega del río Andarax. Hasta la ciudad llegaba una conducción hidráulica de varios kilómetros, conservándose algunos de sus tramos, que desembocaban en dos grandes cisternas. En el cerro de Las Agüicas se realizaron también algunos cortes durante las excavaciones de los años 70, descubriéndose varias tumbas y restos de otras estructuras constructivas.

Aunque no se ha publicado ningún estudio sobre las excavaciones y en la actualidad se encuentran sepultadas, tenemos una referencia en las actas de la II Asamblea Nacional de Comisarios de Excavaciones Arqueológicas celebrada en Madrid en Octubre de 1951 en la cual se comunicó en un informe los puntos de la provincia donde se habían localizado restos que aconsejaban su investigación posterior. De la zona Benahadux - el Chuche se dice lo siguiente:

Plano de la Zona Arqueológica de El Chuche-Benahadux. Fuente: arqueolugares.blogspot.com

Excavación del Cerro de las Agüicas, cerca de la barriada de 'El Chuche', Benahadux. Al fondo la vía férrea y el valle del Andarax. Fuente: arqueolugares.blogspot.com

"Llegó a nuestras noticias que unos ‘buscadores de tesoros’ habían iniciado unas remociones parciales en el llamado Cerro del Paredón, en el paraje conocido por el Chuche, próximo a Benahadux, y habían puesto al descubierto unos muros de gran espesor. Marchamos inmediatamente al sitio indicado a fin de tomar las medidas pertinentes. Fue grande nuestra sorpresa al encontrarnos con claros vestigios de una extensa y al parecer muy importante ciudad romana con reminiscencias de la etapa anterior, pues entre la ‘terra sigilata’ que allí abunda, aparecieron no pocos fragmentos de cerámica ibérica, decorados con motivos geométricos, como la de Villaricos.”

Excavación del Cerro de las Agüicas, cerca de la barriada de 'El Chuche', Benahadux. Al fondo a la izquierda parte del Cerro del Paredón. Fuente: arqueolugares.blogspot.com

Uno de los más bellos objetos hallados en las excavaciones de los años 70 dirigidas por el antiguo director del museo arqueológico D. Ángel Pérez Casas fue el peine íbero que podemos ver a la derecha. Tallado en marfil fue datado entre los siglos VI a IV a.C. y por su calidad puede ser considerado un elemento de lujo. Destacan en su ornamentación los patrones triangulares y los círculos concéntricos tan presentes en la iconografía ibera y que recuerdan a otros similares de la cerámica de Los Millares, ¿el antiguo mito del nacimiento solar de la montaña primigenia o un recuerdo quizás de las antiguas ciudades calcolíticas rodeadas de fosos?

Peine íbero procedente de las excavaciones de El Chuche. Fuente: Red Digital de Colecciones de Museos de España

EL PERIODO CALCOLÍTICO

Hace unos pocos años, en 2017, nos tropezamos en el diario La Voz de Almería con una impactante noticia: 
Amigos de la Alcazaba denuncia daños en el yacimiento de El Chuche. Los desmontes por obras en una carretera habrían dañado una tumba en la zona protegida.
Aunque la barbaridad del destrozo nos sobrecogió, ya que se tratataba de una zona protegida BIC que nunca debería haberse tocado, también nos sirvió para interesarnos en este yacimiento tan olvidado cuyos orígenes se remontarían mucho más allá del periodo íbero-romano, llegando incluso a los tiempos de la cultura de Los Millares, en plena Edad del Cobre (3200-2200 a.C.).

No sólo eso, la cantidad de objetos encontrados en la zona y la calidad de algunos de ellos con bellas decoraciones, nos lleva a pensar que este lugar ya era un importante poblado (o al menos necrópolis) durante el calcolítico, quizás dependiente de la que era, junto a Marroquíes Bajos, la ciudad más antigua de la península. Veamos algunos materiales tomados de la web CERES, la Red Digital de Colecciones de Museos de España:

Tumba calcolítica de El Chuche, antes de su destrucción por obras viales. Fuente: Amigos de la Alcazaba

Cuenco calcolítico decorado. Posible ajuar. Museo de Almería

Cuenco calcolítico con decoración en zigzag de estilo campaniforme. Museo de Almería

Cuenco calcolítico decorado. Parte exterior. Museo de Almería

Fragmento de lámina delgada de oro batido. Cerro del Paredón. Museo de Almería

Cuenco calcolítico con dos pequeños mamelones en forma de asas. Museo de Almería

Lucerna del periodo romano tardío (409-549). Cerro del Paredón. Museo de Almería

EXPEDICIÓN AL YACIMIENTO DE EL CHUCHE

Con esta información el equipo de ARGARICA inició la labor de investigación sobre el terreno. No fue una tarea fácil pero tras comparar distintos mapas con los de la zona arqueológica pudimos dar con los dos yacimientos principales: el Cerro del Paredón y el Cerro de las Agüicas.
Antes de nada queremos recordar lo importante que es conservar y respetar cualquier lugar con posibles restos arqueológicos o patrimoniales. En ningún caso debemos llevarnos material que podría ser de gran valor para los arqueólogos o expertos que podrían llevar a cabo una investigación y tampoco modificar de ninguna forma la estructura del terreno. Cada piedra y el lugar donde está situada puede ser una valiosa fuente de información de cara a una futura excavación que desearíamos que se hiciera y pusiera en valor tan importante yacimiento.

Vista del Cerro del Paredón desde los alrededores de El Chuche, a la derecha la vía férrea

Nuestra intención, además de comprobar in situ que efectivamente existían huellas de la presencia íbera y romana en el lugar, era aplicar los últimos avances tecnológicos con el fin de documentar con detalle aquello que encontráramos. Para ello contamos con la ayuda de un dron de altas prestaciones y con las técnicas de fotogrametría de nuestro colaborador experto, el arquitecto José Luis Pérez que nos han permitido elaborar los videos y reconstrucciones en 3D que os mostramos en este artículo. Así en un primer acercamiento nos dirigimos, acompañados de nuestros amigos el historiador David Nichols y el ambientólogo Rafael Fernández, hacia la barriada del Chuche. Una vez allí, tras conversar con una vecina, Paquita Beltrán a la que agradecemos su colaboración, pudimos dar con la ruta más viable para acceder a la colina que ya habíamos identificado como el Cerro del Paredón

Cartel explicativo del Cerro del Paredón en la barriada del Chuche donde se destacan las antiguas lucernas de aceite ricamente decoradas. Fuente: patrimonioalmeriensepuebloapueblo.blogspot.com

Un cartel indicativo a la entrada del pueblo nos aportaba unos de los pocos datos conocidos acerca de los estudios arqueológicos: el yacimiento, de 2.5 ha., cuenta con varios edificios en ruinas e incluso con dos cisternas de agua traidas por un acueducto de 10 km de longitud desde el nacimiento de El Marchal de Araoz.
Efectivamente, a medida que ascendíamos pudimos comprobar como los materiales cerámicos aumentaban en cantidad y en antigüedad, dándonos la impresión de que aquello era el verdadero centro de la ciudad, quizás una especie de acrópolis o ciudadela bien defendida por el escarpado cerro tal y como puede observarses en muchos de los oppidum íberos y que también es habitual en los poblados argáricos.
Una vez arriba la primera impresión que tuvimos fue la de que aquel lugar no había sido excavado en muchos años, quizás nunca lo hubiera sido de forma exhaustiva, por lo que el verdadero tamaño e importancia del poblado aún seguiría siendo un misterio.

Vista aérea del Cerro del Paredón en el que se identifica su forma triangular o acorazonada y una posible cisterna

Vista en 3D del teselado de la posible cisterna del Cerro del Paredón

Al adentrarnos en el terreno nos llamó la atención una extraña construcción cuyo techo, de un tipo de argamasa o cemento muy rudimentario, había cedido sobre el centro de la habitación. En ella encontramos restos cerámicos y lo que más llamó nuestra atención: restos de hierro que bien pudieron ser antiguas grapas o sujeciones de las estructuras existentes. Siendo el edificio más llamativo, que bien pudiera ser una de las cisternas documentadas, procedimos a utilizar el dron y a realizar fotos para una reconstrucción fotogramétrica que podemos ver en el video de la izquierda.


La hipótesis de la cisterna se ve reforzada al encontrarse enmedio de dos conducciones de agua utilizadas en épocas recientes y que aun se pueden ver en el vértice occidental y en la vertiente oriental. Quizás los restos del antiguo suministro procedente del Marchal de Araoz, a unos 10 km de distancia tal y como indican las escasas fuentes documentales, cuyo nacimiento hoy en día sigue aportando un importante flujo de agua a la ciudad y pueblos vecinos.

Fotogrametría/teselado de posible cisterna del Cerro del Paredón. Fuente: Sappey

Elementos férricos, posibles sujeciones o grapas, depositados junto a la cisterna del Cerro del Paredón

Vista cercana de la posible cisterna. Nótese el orificio inferior en el cual podría situarse la salida del agua

El segundo elemento más destacado se encontraba en la vertiente oeste del cerro, colindando con la vía del tren. Se trataba de un edificio con claras señales de haber sido excavado y que podría ser parte los trabajos desarrollados en los años 80 de los que no ha quedado documentación publicada.
Si data de la época íbera, romana o es más reciente es difícil de precisar incluso para nuestro amigo historiador, pero basándonos en la cerámica hallada si que se puede descartar un uso reciente. Su ubicación en el extremo oeste, donde se divisa un amplio paisaje bien podría ser un lugar privilegiado, propio de un edificio público, militar o religioso.

Edificio excavado situado en la vertiente oeste del Cerro del Paredón

La confirmación definitiva de la importancia del Cerro del Paredón nos ha venido de la mano de nuestro amigo Arturo Ortiz Alarcón, buen conocedor del patrimonio de la provincia, que nos ha cedido sus mejores fotografías realizadas durante una visita reciente al lugar. En ellas se aprecia con bastante claridad lo que parece ser un tramo de muralla que seguramente protegía la ciudadela en su parte más vulnerable. Del mismo modo podemos ver otros edificios de factura similar al primero y restos cerámicos que pueden encajar dentro de la época en cuestión.

Posible tramo de muralla en el cerro del Paredón. Fotografía de Arturo Ortiz

Posible tramo de muralla en el cerro del Paredón. Fotografía de Arturo Ortiz

Restos de edificio en el cerro del Paredón. Fotografía de Arturo Ortiz

Restos de un edificio en el que se aprecian bloques tallados. Fotografía de Arturo Ortiz

Restos de edificio excavado en el cerro del Paredón. Fotografía de Arturo Ortiz

Restos cerámicos en el cerro del Paredón. Fotografía de Arturo Ortiz

El siguiente lugar visitado, aunque de menor tamaño, es parte fundamental del yacimiento y al parecer, por las fotografías disponibles, ha sido el principal objeto de excavación sistemática en los años 70. Se trata del Cerro de Las Agüicas, situado a escasa distancia del Chuche y del mismo cerro del Paredón, en una pequeña colina mucho menos destacada que el poblado principal.
Durante el recorrido por el Cerro de las Agüicas pudimos observar como efectivamente el terreno había sido removido. Ello nos permitió identificar mucho más facilmente los distintos tipos de cerámica, muy abundantes sobre el suelo y en las cuales se distinguían varias épocas: desde el calcolítico o edad del bronce hechas sin torno y con arcilla gruesa hasta las más refinadas que parecían de época íbera o romana. Una de ellas llamó nuestra atención por conservar parte del dibujo en forma de "olas" que inmediatam.ente nos recordó a las vasijas y platos íberos tan ricamente decorados que visitamos el año pasado en el museo de Jaén

Vista aérea sobre el Cerro de las Agüicas

Vista general desde el Cerro de las Agüicas con el Cerro del Paredón al fondo

Restos de una posible edificación junto a piedra labrada. Cerro de las Agüicas

Fragmento de cerámica presumiblemente íbera con decoración de tipo acuática. Cerro de las Agüicas, El Chuche

Piedra con posible forma circular labrada. Cerro de las Agüicas. El Chuche

Asa de cerámica. Cerro de las Agüicas. El Chuche

Plato íbero con decoración de tipo acuática o marítima

Esta investigación nos ha llevado a plantearnos cual podría ser el origen del nombre de nuestra antigua ciudad. Nuestro experto colaborador ha realizado un detallado estudio cuyas conclusiones exponemos a continuación.

A continuación, pulsando el siguiente botón verde, podréis acceder al trabajo original con las explicaciones más académicas.

URCI/URKI. UN ENSAYO ETIMOLÓGICO (RESUMEN)

Por Georgeos Díaz-Montexano, Vitalitius Accepted Member of The Epigraphyc Society

Sabemos por las fuentes clásicas que la forma original del nombre que en tiempos romanos se vino a denominar como VRCI sería Urki, puesto que en el latín de entonces la pronunciación de la sílaba /ci/ era como en el español actual /qui/. Ningún experto en lenguas paleohispánicas duda de que el nombre que los romanos transcribieron como VRCI pertenecería al léxico ibero y se correspondería con una forma como Urki, y una buena evidencia de ello la tenemos en Ptolomeo/Ptolemeo, quien tras localizarla cerca de las costas de los Bastetanos la denomina como Οὔρκει, que se se pronunciaría como Urki, teniendo en cuenta el conocido fenómeno del iotacismo, que muy probablemente ya comenzara a darse en el griego de los mismos tiempos en que vivió Ptolemeo, como parece evidenciarlo que en su misma obra aparece también escrito Οὔρκη
"En cualquier caso, no debería existir mayor problema en que ambas formas Urke/Urki fueran alternables en la lengua ibera. De hecho, Untermann lo presenta como un elemento antroponímico en la lengua ibera con las variantes escritas uŕke, uŕka, orke, esta última variante presente también en la Orcelis de las fuentes latinas. Así pues, en adelante usaremos Urki para referirnos a Urci." 

Respecto a la etimología del término hay varias hipótesis que van desde la vascoiberista que relaciona Urci con el euskara Urki (abedul) o con el término Ur (agua) hasta la indoeuropea que también indicaría la presencia de agua con el prefijo Ur-. Sin embargo la propuesta de Díaz-Montexano contemplaría una constatación arqueológica: la fundación íbera de Urki y por tanto la más que probable relación de este topónimo con la lengua íbera.

Así, Díaz-Montexano aclara que "la ‘communis opinio’ entre los paleohispanistas, a día de hoy, sigue siendo que dicha lengua es la misma ibera documentada en numerosas inscripciones en las regiones levantinas, pero con algunas más que lógicas y esperables variantes dialectales. Asumiendo pues que la lengua principal o dominante en los tiempos en que griegos y romanos conocen sobre estos lares meridionales de la península —y muy particularmente de la Andalucía oriental— sería dicha lengua ibera con algunas variantes dialectales, propongo que Urki, ciertamente sería un nombre ibero. 
Libro

Libro "Ibérico Eurasiático: Descifrando la lengua íbera" de Georgeos Díaz-Montexano. Pinchar para más información

Con tales indicios nuestro experto apunta: "Por tanto sería no indoeuropeo (céltico, greco, itálico, germánico, etc.) ni afrasiático (bereber o fenicio), puesto que la lengua ibera levantina (la que mejor conocemos) sin el menor atisbo de duda, de acuerdo a su morfotipología y fono-sintáctica, es una lengua aglutinante  (no flexiva como las indoeuropeas y afrasiáticas) y muy cercana en su fonosintáctica y paradigmas gramaticales (además de léxicos) a las otras lenguas hermanas eurasiáticas aglutinantes, especialmente a las de la macrofamilia Transeurasiática-Altaica (principalmente túrquicas) y, al parecer, con una importante incorporación léxica caucasiana, adquirida mediante adopción lingüística desde lenguas de las geográficamente cercanas familias Sino-Caucasiana y Kartveliana, obviamente durante el paso del Pre-Proto-Ibero por la misma región de la Iberia Oriental Caucásica, y, por supuesto, hasta cierto punto similar también (bien por contacto lingüístico o remoto parentesco) con la euskara misma." 
En este punto convendría hacer un paréntesis para conocer con más detalle los últimos estudios genéticos que confirman la presencia en la península de individuos procedentes de Asia Central mucho tiempo antes de lo esperado y que Georgeos analiza en los siguientes artículos del canal de Facebook IbericoEurasiático:

Mapa del artículo

Mapa del artículo "Evidencias genómicas de probable presencia Altaica/Mongoloide proveniente del Asia Central en Iberia durante la Edad del Bronce". Georgeos Díaz-Montexano. Pinchar para ver en www.facebook.com/IBERICOEURASIATICO

Más allá de los estudios lingüísticos o de genética poblacional nuestro colaborador ha realizado un interesante análisis de la estatuaria íbera determinando que un amplio porcentaje de ella (quizás el 50% o más) presenta rasgos claramente asíaticos, principalmente ojos rasgados. Además ha recopilado fotos de mujeres españolas actuales cuyos rostros "achinados" se asemejan a la famosa Dama de Elche o al mítico Guerrero de Porcuna. Recomendamos su lectura:

URKI: La ciudad "corazón"

Proseguimos con las conclusiones del estudio. Díaz-Montexano afirma:
"Tras agotar infructuosamente la búsqueda en todas las antiguas lenguas flexivas  indoeuropeas habladas en toda Eurasia (no solo en la Eurasia Occidental) y en todas las flexivas afrasiáticas, pasé entonces a las lenguas de Eurasia que como la ibera y el euskara son aglutinantes y que se hablaron alguna vez (y también entre las que aún se hablan) no solo en la Eurasia Occidental (Europa) sino en cualquier parte de Eurasia.
Y así fue que de todas las familias de lenguas eurasiáticas aglutinantes, solo en la macrofamilia Sino-Caucasiana, y dentro de esta en la Nord-Caucasiana, pude hallar exactamente la forma urki en la lengua Akusha (y también urč̣e en Chiragh con variante urč̣i), formas estas que han permitido a los lingüistas reconstruir el Proto-Dargwa: *ʔurḳi / **urḳi, y en todos los casos con el significado de ‘corazón’, término este que ya de por sí podría perfectamente formar un topónimo para ciudad, siendo pues un sustantivo que —por extensión semántica— en la mayoría de las lenguas del mundo viene a expresar la idea de lo que es o está en el centro de algo, o sea, en el corazón, y que en este caso podría describir a Urki como una ciudad que se hallaría en el corazón o centro de un determinado territorio como el de la misma Bastetania. De hecho, la zona donde se hallaría Urki, El Chuche, viene a ocupar una posición casi central dentro de la Bastetania, siguiendo la franja costera, mientras que Baza (Basta o Basti) parece hallarse más en el centro geográfico interior de toda la Bastetania. No obstante, podría simplemente referirse al corazón en un sentido de relevancia y no necesariamente por su posición geográfica central, es decir, la ciudad que es el corazón de cierta territorialidad étnica, vista o entendida esta como la más importante de las ciudades de la etnia o pueblo correspondiente, o sea, de la misma Bastetania.

Ahora bien, el significado de un topónimo en muchas ocasiones alude a una característica o aspecto visible, y por tanto significativo —simbólico incluso— de un lugar. Si el nombre ibero Urki dado a esta célebre ciudad bastetana de la actual Almería realmente tuviese relación de parentesco con la única forma similar, urki/urč̣i, que entre todas las lenguas de Eurasia y Afrasia (tanto flexivas como aglutinantes) se halla solamente en las Caucasianas, siendo por tanto su significado ‘corazón’, la razón del mismo podría entonces responder a cierta característica o aspecto visible y significativo en el lugar elegido para la fundación y/o denominación de la misma, y en este sentido ha resultado tan sorprendente como inesperada la constatación que han realizado los editores de la Revista Argárica, mediante fotos de satélite y ortofotos aéreas de diferentes épocas de la más que evidente forma acorazonada que presenta el mismo cerro de El Chuche / El Paredón que es precisamente donde actualmente los arqueólogos sitúan a la misma ciudad de Urki. Tal forma sería mucho más evidente en el pasado, si tenemos en cuenta que parte de un lateral del mismo cerro ha sido muy afectado por construcciones humanas.

"Guerrero íbero de Porcuna" o "Guerrero de la doble armadura", actualmente exhibido en el Museo de Jaén

Foto aérea del Chuche y Cerro del Paredón. Vuelo americano, serie B, 1956-1957 Fuente: Geamap.com

Ortofoto aérea de El Chuche y Cerro del Paredón 1977-1983 Fuente: Geamap.com

Figura 1. Foto satelital actual del Cerro del Paredón, junto a la barriada de El Chuche, donde se aprecia su forma acorazonada. Fuente: Google Maps

La peculiar forma de corazón que presenta el cerro en su planta (Fig. 1) —la cual podría ser advertida fácilmente por sus moradores bien desde los cerros más elevados cercanos o bien ‘in situ’ mismo, por la misma topografía— es tan asombrosa que resulta más difícil negar que aceptar la posibilidad de que estemos ante una evidente relación entre la forma y el origen etimológico del nombre de la ciudad, de acuerdo a esta antiquísima raíz eurasiático-caucasiana, urki/urč̣i ‘corazón’, que bien pudo haber llegado a la península ya como parte del léxico del idioma hablado por los Proto-Iberos, habiendo sido adoptado dicho lexema desde la lenguas Nord-Caucasianas por los ancestrales Pre-Proto-Iberos en la misma regiones caucasianas aledañas a nuestra hermana Iberia Oriental.

Antiguos estados georgianos en el cáucaso incluyendo el Reino de Iberia. Fuente: wikipedia/Rowanwindwhistler

Como punto a favor de esta hipótesis hallamos en la toponimia de la península muchos sitios que han sido denominados como el Corazón, por lo general topónimos de lugares habitados, sin embargo uno que alude a un accidente geográfico, la Peña el Corazón en Palacios del Sil, León (Fig. 2), tiene forma acorazonada."

No menos interesante es el estudio de la toponimia. Así continúa: "la casi totalidad de lugares del mundo donde aparece un morfo urki- como único elemento o al comienzo, se hallan en territorios de lenguas Transeurasiáticas/Altaicas (especialmente túrquicas), por ejemplo, Urki+eler (topónimo en Hatay, Turquía), Urki+ma en territorio de lenguas altaico-tungúsicas (hidrónimo en Amurskaya Oblast, Rusia), Urki+cha (topónimo en la caucásica Dagestán, Rusia). 

Figura 2. Foto satelital de la Peña El Corazón, Palacios del Sil, León. Fuente: dices.net

Y solo un caso en Europa, Urki+oniai, topónimo en Vilna, Lituania, donde podría haber sido introducido por los mismos esteparios en los inicios de la Edad del Bronce. Mientras que con variante sonora, y suponiendo que estemos ante la misma raíz, tenemos Urgi (en todos los casos pronunciándose siempre como urgui) como topónimo en territorio de lenguas altaico-túrquicas (Osh, Kyrgyzstan), Urgi, hidrónimo en territorio de lenguas altaico-tungúsicas (Khabarovskiy Kray, Rusia), Urgi-nka (+nka es sufijo de genitivo) y Urgi-nskiy (+nskiy es sufijo de genitivo/ablativo plural), ambos como topónimos en territorios de lenguas altaico-túrquicas (Bashkortostan, Rusia), y también Urgy como topónimo en territorio de lenguas altaico-túrquicas en frontera con las altaico-mongoles (Irkutsk, Rusia), y por último tenemos Taygh-e Ūṟgi, un topónimo de origen altaico-túrquico que actualmente se halla en territorio de lenguas indo-iraníes y que da nombre a una montaña en Badghis, Afganistán, no muy lejos de las fronteras con Turkemistán." 

Dentro de Iberia nuestro colaborador nos explica que "como era de esperar, tenemos frecuentes topónimos que comienzan con Urki-, la mayoría concentrados en territorios de lenguas aglutinantes como la ibera y la euskara. Aunque seguramente la mayoría serían de origen euskara y sin ninguna relación con un término para corazón. Muy probablemente el término euskara para el abedul, pues estos ejemplos del nordeste de Iberia sí que se hallan en terrenos aptos para población de abedules." Por ejemplo hallamos los topónimos Urki, Urki+a, Urki+aundi, Urki+di (Gipuzkoa), Urki+a, Urki+di, Urki+lo, Urki+xu, Urki+aga, Urki+arreta, Urki+zo (Navarra), Urki+bi, Urki+di, Urki+maltu (Álava), Urki+aga, Urki+baso, Urki+di, Urki+ola (Vizcaya).

Mapa de distribución de los bosques de Abedules en la península ibérica. Fuente: especiesforestales.com

Con todo esto, concluye: "Todos esos urki- y urgi- hallados en territorios de lenguas Transeurasiáticas/Altaicas (principalmente túrquicas) y caucasianas, que como hemos visto constituyen la casi totalidad a nivel mundial  (salvo los dos casos somalíes), se presentan como los más verosímiles correlatos en cuanto a que las lenguas Transeurasiáticas/Altaicas comparten con la lengua de los iberos no solo una misma fonosintáctica sino también una misma morfo-tipología aglutinante y un mismo orden predominante de SOV (Sujeto Objeto Verbo), además de no pocos importantes términos a nivel léxico y relevantes coincidencias en los paradigmas gramaticales, tal como vengo mostrando desde hace varias décadas en la teoría eusko-ibero-transeurasiática de la lengua de los iberos."

Etimología de Chuche y su posible relación con Urci/Urki

Si bien hemos visto como a través de lenguas eurasiáticas caucasianas Urci/Urki se traduce como ‘corazón’, coincidiendo así con la forma del mismo cerro de El Chuche/Paredón, ahora veremos como en el grupo de lenguas que presenta mayor cantidad y calidad de correlatos con la lengua ibera, el de las lenguas transeurasiáticas/altaicas, un término para el mismo órgano vital, se puede relacionar fonéticamente con el término chuche. Me refiero al Transeurasiático/Altaico: *ǯŭ̀r(V)k`e / *ǯŭ̀rk`e ‘corazón’. En lingüística histórica y prehistórica reconstruidas, la V mayúscula indica que se desconoce la vocal, y cuando un fonema está entre paréntesis, significa que el mismo podría estar o no en la forma reconstruida. En este caso, se usarían ambas formas que sonarían algo así como *chur(V)ke y *churke. Así, en lenguas túrquicas tenemos el Khakassian: čürek, Shor: čürek, Chuvash: čǝre, Tuva: čürek, Tofalar: čürek, Kirghiz: ǯürök, Kazakh: žürek, Balkar: žürek, Karakalpak: žürek, y en lenguas mongoles el Mongol Medio: ǯiruge(n), ǯuruge, ǯeork, Khalkha: ʒürx (pron. casi como chürch), Buriat: zürxe(n) (pron. casi como zürshe/zürshen), Kalmuck: zürkṇ, Ordos: ǯüreχe, Dongxian: ǯuGe, ǯuɣǝ (pron. casi como chugue o chuɣe), Baoan: ǯirge, Dagur: ǯurug, ǯurgu, ǯurugu, ǯurehe, Shary-Yoghur: ǯürgen, Monguor: ʒ́erge, ǯirge, Mogol: ǯürkä.

Todas estas formas transeurasiáticas/altaicas suenan de forma muy parecida a churche o chuche con fonemas que son todos equivalentes y similares, como la x del catalán y el gallego, que suena casi como algo intermedio entre sh inglesa y ch francesa o ch andaluza de muchacho y también como el Yo de los argentinos. Es decir, que fonéticamente es incuestionable el paralelismo enytre chuche y formas transeurasiática/altaicas como *čürče, *čürxe o *čürɣe. Tenemos pues dos opciones para explicar estos correlatos: a) casualidad, es decir, meras coincidencias fortuitas, o b) causalidad, o sea, auténtica relación.

Así pues, chuche podría haber derivado de una forma ibera similar, que a su vez podría estar emparentada con una forma transeurasiática/altaica como *čürče, čürxe o čürɣe ‘corazón’, de modo que tanto el nombre de Urci/Urki como el del mismo lugar, El Chuche, vendrían a ser dos definiciones o sinónimos en lengua ibera (una por vía caucasiana y la otra por vía altaica) para el nombre del lugar, por su característica y peculiar forma acorazonada. En cuanto al topónimo de El Chuche, este se documenta en antiguos documentos medievales como nombre de un pago o fuente en el mismo lugar, pero su etimología como supuestamente derivada de un mozárabe šóš ‘fruto del altramuz’ es tan solo una hipótesis posible, no un hecho comprobado."

Como colofón al estudio podemos afirmar que son suficientes los indicios que avalarían la hipótesis de Urki, la "ciudad-corazón", situada en el cerro de El Chuche o El Paredón. 

Libro de Apeos y Repartimientos de Benahadux tras la guerra de las Alpujarras en 1573, reescrito en 1805. Podemos leer la mención a la " Fuente que le decían 'el Chuches' ". Ayuntamiento de Benahadux - www.benahadux.es

Acueducto sobre la barriada del "El Chuche". Este acueducto rodea el Cerro del Chuche/Paredón aprovechando quizás el antiguo trazado del que comunicaba Urci con el nacimiento de Araoz. Autor: Nip Katua, wikiloc.es

Monumento a la diosa fenicio-púnica Tanit en la rotonda de entrada de El Chuche. Fuente: Blog "España Bizarra"

Si desea leer nuestro artículo original con la investigación lingüística completa de Díaz-Montexano puede hacerlo en la web del autor: atlantisng.com

De esta manera que "más que de casualidad deberiamos hablar de causalidad" como bien afirma nuestro amigo Georgeos. Demasiadas coincidencias que apuntan en la misma dirección y creemos que, siendo científicos, hasta que no aparezcan pruebas más sólidas en cualquier otro lugar, para nosotros la ciudad de Urci o Urki se encuentra en El Chuche y es parte fundamental del patrimonio histórico de la provincia y la ciudad de Almería.

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