Yacimiento calcolítico de Los Millares: Patrimonio de la Humanidad

Yacimiento calcolítico de Los Millares: Patrimonio de la Humanidad
El pasado 4 de Mayo, el equipo de Argárica estuvo con "Amigos de la Alcazaba" en la visita organizada al impresionante yacimiento calcolítico de Los Millares en Santa Fé de Mondujar, Almería. La importancia del yacimiento, un orgullo para todos los almerienses, reside principalmente en su relativamente buen estado de conservación, lo cual nos permite acercarnos a una época bastante desconocida en la Europa continental. Es por eso que la mencionada asociación nos convocó a este evento con el fin de reivindicar su inclusión en la lista de monumentos Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.
El asentamiento de Los Millares fue descubierto e investigado por vez primera por el ingeniero belga Luis Siret y su capataz Pedro Flores, relacionado con la construcción de la línea férrea Almería-Linares a finales del siglo XIX. Su estudio se centró en la necrópolis, diversas estructuras del poblado y el levantamiento de distintas planimetrías del conjunto y de algunos de sus fortines. 

En la década de los años 40 Georg y Vera Leisner recopilaron y sistematizaron la información anterior siendo publicada en el corpus sobre megalitismo en el sur de la península ibérica: Die Megalithgräber der Iberischen Halbinsel. Der Südden (1943).

Tras décadas de abandono los profesores Antonio Arribas y Martín Almagro realizaron otra serie de intervenciones, centradas en parte en una extensa área de la necrópolis, reexcavando las tumbas anteriores, e iniciándose por primera vez la excavación del tramo central de la Línea I de la muralla, que puso al descubierto la verdadera dimensión y complejidad del poblado y sus murallas.

Los Millares. Plano de situación de las tumbas y el poblado. Almagro y Arribas, 1959

Reconstrucción esquemática del poblado de Los Millares - Fuente: lasalle.es

Las dataciones recientes del poblado, realizadas gracias a los restos humanos y cerámicos nos remontan al intervalo 3200-2200 a. C; recordemos que por ejemplo las pirámides egipcias más antiguas datan del 2.700 a.C. Está formado por el poblado, con capacidad para unos 1.500 habitantes, y su necrópolis con una extensión de 6 y 13 hectáreas respectivamente, lo cual nos da una idea de la importancia que sus pobladores daban a la vida en el "más allá". Situado en el municipio de Santa Fe de Mondújar se localiza sobre un gran espolón amesetado que forman el río Andarax y la rambla de Huéchar, donde se construyó un poblado con cuatro líneas de muralla, una necrópolis formada por unas 100 tumbas colectivas de tipo tholos y una doble línea de fortines que controlan visualmente los accesos a todo el conjunto arqueológico.

Cuenco con decoración oculada y ramiforme - Imagen de José Manuel Benito Álvarez

Dentro de la provincia almeriense hay una amplia representación de yacimientos relacionados con las formas económicas, sociales, culturales y religiosas de Los Millares , como son Terrera Ventura (Tabernas), Cabecico del Aguilar (Mojácar), El Chuche (Benahadux), Ciavieja (El Ejido), y sobre todo el yacimiento de Almizaraque (Cuevas del Almanzora) situada al pie de Sierra Almagrera y descubierta en 1.906 por Luís Siret, que presenta una necrópolis con varios enterramientos tipo "tholoi"; y el de El Barranquete (Níjar), que cuenta con una interesante necrópolis compuesta por 46 túmulos.

Mapa de yacimientos calcolíticos en Almería - Ana Mª Vazquez Hoys, UNED

Aunque en un principio Siret y los arqueólogos de la época achacaban el yacimiento a una colonización oriental, de acuerdo al modelo difusionista, los estudios posteriores nos indican que si bien la llamada "cultura de Los Millares" pudo tener algunas influencias orientales, también conservaba suficientes elementos autóctonos como para no considerarla una "colonia". De hecho en la actualidad, con la aparición de yacimientos calcolíticos similares (y mayores) en Marroquíes Bajos (Jaen) o Valencina de la Concepción (Sevilla), no es ninguna temeridad hablar de una gran cultura calcolítica que bien podriamos denominar hispana o al menos sur-hispana por su extensión y sus elementos comunes.

Es de destacar la cerámica decorada y en especial el vaso campaniforme que dió lugar a la cultura del mismo nombre y que se expande a toda la Europa occidental desde la península ibérica. Los ejemplares más antiguos se han encontrado en el área del Bajo Tajo, en Portugal, en yacimientos como Zambujal y Vila Nova de São Pedro, con una cronología que va del 2900 al 2500 a. C., fechas similares se han encontrado en Andalucía (Carmona y Los Millares).

Vasos campaniformes de Los Millares. Museo de Almería

Expansión de la "cultura del vaso campaniforme"

De hecho el vaso campaniforme nos puede dar la clave de la existencia de una red de intercambios comerciales y culturales ya en épocas tan tempranas. Como afirma Roberto Risch, profesor de Prehistoria de la Universidad Autónoma de Barcelona, «El tercer milenio antes de nuestra era es un momento de enormes cambios sociales y donde hay una intensa comunicación entre distintas poblaciones. Si en algún momento de la Prehistoria podemos ver un precedente a la internacionalización actual es en ese milenio». Algunos de los restos de marfil hallados en la Península Ibérica, por ejemplo, podrían provenir de la actual Siria (otros sería autóctonos o africanos). Y el ámbar encontrado en el yacimiento de Los Millares (Almería) proviene de Sicilia.
En este contexto, lo que se podría haber ‘exportado’ con el campaniforme es una praxis social: «Algún tipo de prácticas asociadas a la bebida o a la comida. Es también un momento de aumento demográfico. Es posible que en este contexto, en el que pueden surgir conflictos por los recursos, se extienda esta práctica para construir lazos sociales: como si te estuvieran invitando a una paella o a un ‘botellón’ en vaso campaniforme». Se han encontrado restos de bebidas alcohólicas en cerámicas campaniformes de distintas regiones. Esto podría explicar por qué aparecen estas vasijas en contextos tan diferentes como Portugal y Alemania.

Objetos encontrados en Los Millares - Cuadernos de Luis Siret, MAN

Uno de los elementos clave que puede darnos una idea de la importancia que tuvo en el calcolítico la expansión cultural es sin duda alguna la aparición de la navegación. Las primeras grandes embarcaciones datan de esta época. Podemos observar barcos a vela, quizás las primeras representaciones de la historia (unos 1000 años antes que egipcios y sumerios) en la cueva de Laja Alta, en Cádiz, datadas en torno al 4.000 a.C. y expuestas en documentales tales como "El Neolítico: puerta de la civilización" (2016) y "El resurgir de la Atlántida" (2017). 

Barcos neolíticos del abrigo de Laja Alta, Cádiz - Fuente: arqueoroutes.com

En este aspecto el yacimiento de los Millares no se queda atrás. Es sabido que su situación junto al río Andarax, que hace 5000 años era navegable, permitía a sus habitantes contar con un puerto que albergara barcos de poco calado. Sin embargo barcos más grandes podrían recorrer la costa e incluso cruzar el Mediterráneo. Lo demuestra el fabuloso barco que se halló en los años 80 dibujado en el interior de un cuenco cerámico. 
Jose Luis Escacena Carrasco, del departamento de prehistoria de la Universidad de Sevilla nos lo presenta así en su interesantísimo trabajo "El firmamento en un cuenco de cerámica. Viaje a las ideas calcolíticas sobre la bóveda celeste."

"El barco representado en el interior de este cuenco de Los Millares está realizado con simples trazos geométricos, todos rectilíneos si se exceptúan los cuernos del bóvido que remata la proa. Pero esto no obstaculiza en absoluto su reconocimiento como tal embarcación, porque también son muy esquemáticas las siluetas de ciervos incisas en algunas cerámicas cordobesas coetáneas y no por ello se han dejado de identificar como tales ciervos. El de Los Millares responde a uno de los muchos modelos de barcos que en la Prehistoria reciente mediterránea ostentaron una cabeza de animal o algún otro símbolo en la proa, en la popa o en ambas partes.  [...] El barco de Los Millares plagiaría, pues, las naves de la época que contaban sobre la proa con una alta roda sobre la que se asentaba un mascarón en forma de cabeza de animal, en este caso claramente de bóvido. Toda esta parte está definida por un trazo continuo vertical que remata en dos arcos alusivos a la cornamenta. En el mundo antiguo, y tal vez también en tiempos prehistóricos, dicho mascarón sirvió como emblema de identificación nacional."

Fragmento de barco dibujado en cuenco de Los Millares - Foto "Guía del yacimiento"

Dibujo del barco representado en el fragmento campaniforme de Los Millares - Jose Luis Escacena

Podemos intuir entonces que existió en el sureste de Hispania durante el periodo calcolítico una civilización que dominaba las artes marítimas y cuya "enseña nacional" era el toro. ¿Sugiere esto alguna conexión con otras civilizaciones simbolizadas por el mismo animal? ¿Tartessos, minoicos... atlantes incluso como defiende Diaz-Montexano en su libro "Jaén atlante"? 
Del mismo modo la existencia de una cultura calcolítica hispana se puede ver en los numerosos ídolos oculados y simbología similar probablemente de tipo mágico-religioso que se han encontrado en todo el centro y especialmente en el sur y el este peninsular.

Distribución de los ídolos oculados en la región centro-sur peninsular - Fuente: Blog Megalitismo Atlantico

Tipos de ídolos oculados - Fuente: Blog Megalitismo Atlántico

Una visita al yacimiento

Como dijimos, gracias a la asociación "Amigos de la Alcazaba" hemos podido participar, junto con muchos otros ciudadanos almerienses preocupados por la conservación del patrimonio, en esta visita reivindicativa. Su principal objetivo ha sido el proponer a las autoridades que se impliquen en la obtención del reconocimiento como "Patrimonio de la Humanidad" para este importantísimo yacimiento arqueológico. Pero no sólo esto sino que la organización dispuso autobuses y guías para dar a conocer a la ciudadanía las características del poblado y su necrópolis adyacente. Si quereis obtener una información más detallada os recomendamos el completísimo blog de Francis, publicado en el espacio digital redJaen.
La guía nos describe un

La guía nos describe un "tholoi" en la necrópolis

En esta ocasión los participantes en el acto nos dividimos en dos grupos. En nuestro caso tuvimos la fortuna de contar con una magnífica guía, María Francisca Navarro Martínez, que nos explicó con detalle los elementos más característicos del poblado y de la necrópolis. Comenzamos por esta última que se haya en el borde exterior, fuera de la muralla y cuyas construcciones más características son los "tholos" o "tholoi".
Tales construcciones son enterramientos colectivos de diferentes dimensiones que se asemejan mucho, aunque a una escala menor, a los conocidos dólmenes (Antequera, Soto...), es decir, cuentan con un pasillo o corredor que los comunica con una sala circular donde se encuentran los restos funerarios y los ajuares. Dicha sala se cubre con una "falsa cúpula" elaborada con gran maestría. El nombre de "tholos" viene por su semejanza con los "tholos" micénicos de Grecia que, aunque más llamativos por su tamaño, son de época posterior.

Los enterramientos colectivos y las diferencias de ajuares y tamaño de las tumbas nos indican muchos aspectos de la sociedad de los Millares. Nuestros ancestros daban gran importancia a la muerte y a la vida en el más allá y a diferencia de enterramientos posteriores como los del Argar que tienden a ser indivuales, aquí prima el sentimiento colectivo, familiar o de clan junto a una fuerte carga simbólica-religiosa que se percibe en los ídolos y distintas decoraciones de la cerámica.

Las tumbas mayores se construyeron próximas al poblado y entre ellas se encuentran las que tenían ajuares con más objetos (ídolos; piezas de silex, como cuchillos y puntas de flecha; piezas de hueso y de cobre, etc.), reflejando una incipiente diferenciación social entre los clanes. Por otra parte, dentro de las tumbas y entre los huesos mezclados y desplazados por los sucesivos enterramientos, existen zonas donde se concentran determinadas ofrendas y donde los restos humanos parecen estar más respetados, indicando la intención de individualizar y respetar a determinados personajes. Una construcción de carácter megalítico, por sus dimensiones, es la tumba 15 de Los Millares donde fueron enterradas cerca de treinta personas. Se trata de una tumba de planta circular construida de forma similar a la 40 del mismo yacimiento, con la salvedad de tres lajas perforadas a modo de puertas en el corredor, al que se abre un pequeño recinto casi circular. El ajuar funerario de la tumba 15 de Los Millares (Almería) lo formaban cuatro betilos (ídolos o estatuas votivas) de piedra, un hacha de cobre, varios cuencos cerámicos y algunas vasijas decoradas con motivos simbólicos -ojos, soles, animales, figuras bitriangulares...-, entre las que destacan un vaso de varios pies o polípodo y un cuenco. 

Excavación de un tholo - Imagen de Frank Ruiz

Ajuar de las tumbas nº 15 y nº 40, Los Millares - MAN

Maqueta de tholos, Los Millares - Foto de Jose Mª Yuste

Maqueta de tholos, Los Millares - Foto de Jose Mª Yuste

En el centro de interpretación encontramos el siguiente panel que reconstruye el poblado. Hemos destacado coloreadas las siguientes estructuras que explicaremos más abajo:

  1. En verde la barbacana o puerta de entrada de la primera muralla.
  2. En azul la canalización, acequia o acueducto.
  3. En violeta los talleres metalúrgicos del tercer recinto.
  4. En naranja el edificio singular palacio-almacén.
  5. En rojo la ciudadela y su alberca, cuarto recinto.

Panel-maqueta del poblado - Centro de interpretación de Los Millares

Nos encaminamos hacia la primera linea de muralla, sin duda la más impresionante. Alcanzaba los 4 metros de altura, tenía una longitud de 310 m y estaba jalonada a intervalos de doce a quince metros por una sucesión de torreones. También disponía de numerosas aspìlleras para el lanzamiento de flechas o lanzas, que eran el armamento defensivo principal pero sin duda el rasgo más llamativo era la impresionante barbacana en la entrada principal, perfectamente diseñada para evitar los asaltos enemigos. Un estrecho pasillo rodeado por dos torres impedía que grandes grupos de asaltantes se juntaran sin ser asaeteados desde varias direcciones.
Las cuatro líneas de murallas que forman el conjunto se fueron construyendo a medida que la ciudad crecía, siendo la más antigua la de la pequeña "ciudadela" interior.

Barbacana de la muralla exterior de Los Millares

Ya en el interior del recinto amurallado visitamos las primeras casas de planta circular que luego pudimos ver ya reconstruidas con todos sus enseres en la parte del poblado acondicionada. Son de una única habitación con muros de piedra y techo vegetal probablemente cónico.

Destacaban entre las actividades cotidianas la molienda del grano (cebada principalmente usando molinos de mano), la artesanía y la confección de tejidos con telares de pesos, usando el lino como materia prima. 

Vivienda de planta circular de Los Millares

También en este lugar pudimos ver los restos de un acueducto o acequia que transportaba el agua cruzando la necrópolis y el primer recinto hasta la segunda muralla. Ello es una prueba del importante desarrollo que la ingeniería hidráulica llegó a alcanzar en esta sociedad, muy avanzada para su tiempo. También es un indicio de que se ya se practicaba la agricultura de regadío.
Ya documentada por el propio Siret, podemos observar que aun conserva restos de calcificaciones propios de los acueductos. En la ciudadela, zona central y más protegida del poblado, había una cisterna para acumular el agua. El probable que el acueducto llegara antiguamente hasta allí trayéndola desde unas fuentes ubicadas cerca de Alhama de Almería

Acueducto de Los Millares

Taller metalúrgico de planta rectangular - Foto de Yuntero

Seguimos adelante y tras la tercera línea de muralla encontramos un singular edificio de planta rectangular. ¿Entonces no fueron los fenicios los que trajeron estos edificios a occidente? Obviamente no, ya que no hay uno, sino hasta 3 similares.

Dos de ellos son conocidos como "los talleres" por haberse encontrado en ellos hornos metalúrgicos. La distribución de escorias y restos de mineral sobre el suelo delata el desarrollo de actividades relacionadas con la fundición y manufactura de objetos de cobre.

En rojo, edificio singular, posible palacio-almacén. En amarillo taller metalúrgico - Fuente: Google Maps

Tras la tercera muralla, poco visible, encontramos el edificio más singular del yacimiento, si bien por razones desconocidas aun no ha sido excavado. Siret lo definió como un gran "edificio público" y Rubén de la Fuente nos lo describe así:

"En la parte central de la zona definida por la muralla III se ven los cimientos de un gran edificio de planta rectangular con patio central y estancias adosadas a su paramento sur, documentado por Siret pero nunca excavado (Molina et alii). De todas maneras, lo datan de la época del cobre dada la tipología arquitectónica. Interpretado como espacio público, destinado a funciones de palacio-templo y almacén. Quede dicho, que los mismos autores, en otra publicación (Arribas et alii), sugieren que para probarlo aún se necesitaría demostrar su contemporaneidad con el resto del registro."
La cuarta muralla contiene la conocida como "ciudadela" bordeando la meseta más interna del espolón donde se sitúa el poblado. Se trata de una zona fortificada al Sur de la cual se localiza una gran depresión, interpretada por Siret como una cisterna, que aun no ha sido excavada.
En el interior de la muralla se registra la secuencia estratigráfica más completa del yacimiento, que cubre un amplio periodo de tiempo a lo largo de un milenio (aproximadamente entre el 3200 y 2250 a.C.). En la Cabaña 95 se ha documentado una producción masiva de cerámica de estilo Campaniforme durante la Edad del Cobre Tardío.
El propio Siret documentó sus importantes hayazgos en el dibujo adjunto. En él vemos cinco vasos de tipo campaniforme, con decoración de motivos geométricos en bandas paralelas horizontales. Del vaso nº 1 se dibuja también su base, apreciándose que toda ella está decorada con los mismos motivos y en el centro, rodeando al umbo, una decoración de estrella. Preparado por Siret para ilustrar su obra "Questions de chronologie et d´ethnographie ibériques". En ella consta la procedencia de las piezas: las nº 1, 2, 3 y 5 de Almería y la 4 de Sevilla

Dibujos de cerámica campaniforme de Luis Siret - Fuente: MAN

Finalmente un elemento destacado que no se encuentra en el recinto principal son los llamados "fortines", unas estructuras con finalidad claramente defensiva que se encuentran estratégicamente situados en el exterior de las murallas. Estos fortines se construyen durante el Cobre Pleno (2500 a. C.). Están defendidos por murallas concéntricas a las que se le adosan bastiones y puertas de entrada protegidas por muros antepuestos, siendo el caso más llamativo por su estructura y complejidad el Fortín I.

Este fortín posee una doble línea de murallas concéntricas y dos fosos que rodean toda la muralla exterior con una profundidad de hasta 6 metros del foso más interno. La muralla más interna corresponde al momento más antiguo y la muralla exterior se construye posteriormente, con un diámetro de casi 30 metros, tras el abandono del recinto más interno. Estas murallas se completarían con una serie de torres y bastiones que se abren desde las murallas, existiendo dos barbacanas situadas al este y al oeste con entradas en recodo.

Entre ambas murallas quedan distintos espacios abiertos donde se han localizado varias cabañas de planta oval, apareciendo en una de ellas un taller para la producción de puntas de flecha de sílex. Además existen otros espacios abiertos dedicados a actividades como la molienda de cereal y el procesamiento de la sal junto a un área de almacenamiento con grandes vasijas cerámicas. También se ha excavado una cisterna para el almacenamiento de agua. Así algunas de las interpretaciones que se le han asignado al fortín sería una función estratégica y militar, actividad productiva, actividades de aprendizaje —iniciación en la talla de puntas de flecha,— y actividades rituales o simbólicas. 

Video: Reconstrucción en 3D de la muralla y un fortín - Junta de Andalucía, Alberto Luque

Vista aerea del Fortín 1 de Los Millares - Fuente: Departamento de prehistoria de la Universidad de Granada

Manifiesto "Millares, Patrimonio de la Humanidad"

Al final del evento los asistentes nos concentramos en la zona reconstruida donde pudimos visitar la cuidada reproducción de las casas, tholos y muralla originales, incluyendo todos los utensilios utilizados en la vida cotidiana de nuestros antepasados.
Allí tuvo lugar la lectura del manifiesto elaborado por Amigos de la Alcazaba y respaldado por las autoridades asistentes, que recalcó la gran relevancia que tiene este yacimiento y la importancia de que las administraciones se vuelquen en su protección y puesta en valor. María Teresa Pérez, en nombre de "Amigos de la Alcazaba", contó con el respaldo de la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico de la Junta de Andalucía, la Diputación Provincial y los Ayuntamientos de Santa Fe de Mondújar, Gádor y Alhama de Almería, representados por sus respectivos alcaldes.

Desde ARGARICA pensamos que efectivamente existen sobradas razones para que Los Millares sea considerado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y damos todo nuestro apoyo a la iniciativa. De hecho, se consiga o no dicho objetivo para nosotros nunca dejará de ser un patrimonio de todos los seres humanos que nos remonta a lo más profundo de nuestro origen como especie. 

Reconstruccción de conjunto de cabañas y muralla en Los Millares - Fuente: Junta de Andalucía

María Teresa Pérez, en nombre de "Amigos de la Alcazaba" lee el manifiesto

Asistentes al acto reivindicativo en Los Millares

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