Reportaje "Expedición Jaén Atlante 2019" con Georgeos Díaz-Montexano

Reportaje "Expedición Jaén Atlante 2019" con Georgeos Díaz-Montexano
Los pasados días 1 y 2 de Noviembre, ARGÁRICA organizó la expedición a la "primigenia Jaén" con un guía excepcional: Georgeos Díaz-Montexano, epigrafista, escritor y experto atlantólogo conocido mundialmente por su participación como asesor histórico-científico en el documental de National Geographic "El resurgir de la Atlántida" producido por James Cameron. Os contamos como fue esta fantástica experiencia.

Primero, para los que no estéis familiarizados con las investigaciones de Díaz-Montexano, os recomendamos la lectura del libro "Jaén Atlante" que Georgeos decidió donar de manera gratuita y al que podéis acceder desde el botón inferior. Del mismo modo podéis visualizar la conferencia impartida recientemente en Jaén gracias a la invitación del Instituto Almenara y que explica por qué la primigenia Jaén podría ser considerada como una "ciudad hermana" de la Atlántida desde una perspectiva puramente histórica y científica.
 

Conferencia "La Primigenia Jaén y la leyenda histórica de La Atlántida" celebrada en Jaén el 5 de Marzo

El primer día los asistentes nos encontramos en el mismo centro de la antigua Jaén, el yacimiento arqueológico de Marroquíes Bajos. Allí dimos la bienvenida y entregamos el dossier que nos iba a servir de guía en las explicaciones de nuestro experto, Georgeos, que tuvo la amabilidad de acompañarnos a pesar de un largo y sufrido viaje.

También allí nos encontramos con Manuel Ochando, nuestro amigo jiennense de nacimiento y de vocación, presidente del Instituto Almenara y gran conocedor de estas tierras que tanto ama. Sería nuestro guía por la ruta del "Barranco de La Tinaja", también conocido como "Barranco del Toril", en Otiñar, primera etapa de la expedición. Así pues, con buen ánimo y tiempo agradable iniciamos la aventura sabiendo como nos recordó Georgeos que "no sólo vamos a pasarlo bien sino que vamos a ser parte de una investigación histórica y científica". 

La entrada al "Barranco de la Tinaja", Otiñar. A la izquierda el abrigo rocoso que contiene la mayor parte de los grabados

Nada más llegar al valle nos sorprendió por su belleza y verdor otoñal y al caminar unos pocos metros vimos un inmenso farallón que se erguía delante nuestra con una especie de teatro natural con sus gradas. Frente a ellas una  gran cavidad y el propio valle creaban una atmósfera y una sonoridad que nos transportaban a antiguos relatos heroicos o ceremonias religiosas que sin duda se oficiaron en este lugar mágico.  
En este punto pudimos disfrutar de las explicaciones de Georgeos acerca de sus más conocidas teorías que toman como base las figuras representadas en los petroglifos y la leyenda histórica de la Atlántida relatada por Platón. Por ejemplo la forma más representada eran los círculos concéntricos que muy posiblemente simbolizaban ciudades con ese patrón urbanístico y que coincide con el de la cercana ciudad calcolítica de Marroquíes Bajos, la primigenia Jaén. Se nos ocurren otros yacimientos del valle del Guadalquivir donde se haya un patrón similar como son Valencina de la Concepción y Carmona en Sevilla, ambos de época calcolítica, como expuso hace unos años la revista National Geographic en el artículo: "Descubierto un recinto circular del Calcolítico al noreste de Sevilla". 

Otro grabado impresionante era el de la "proto-menorah", la mitad de una de las figuras anteriores invertida que, según nuestro guía, pudo tener relación con el hundimiento de la isla atlante y que se conservó en la tradición hebrea como la "luz de occidente" en sus más antiguos relatos. Aparece en el documental de National Geographic y el director Simcha Jacobovici queda fascinado por la idea. En el siguiente enlace tenemos una explicación más detallada:

No menos interesante son las inscripciones que rodean a uno de los circulos. Según los estudios de Georgeos estos signos están presentes en los signarios de la escritura tartessia e ibérica meridional y corresponderían con la palabra A-T-A-L o A-T-A-L-A, quizás una primitiva referencia al nombre de la civilización atlante que (como es normal porque así lo afirma el mismo Platón) tendría un nombre indígena diferente, probablemente de raíz afroasiática. Aquí podemos ver una explicación detallada:

Seguidamente, tras los pasos de Manuel Ochando, nos internamos en el valle que se hacía cada vez más angosto, donde pudimos divisar un par de pequeñas cuevas en las cuales aparecieron grabados similares a los que ya habíamos visto más abajo. ¿Quizás pequeños santuarios para ofrendas como los que más tarde aparecen en época íbera?  Sólo una investigación profunda con excavación del lugar podría arrojar una respuesta clarificadora. 
Poco después los más valientes siguieron a Manuel montaña arriba por una escarpada ascensión pudiendo visitar otro abrigo rocoso en el cual se apreciaba perfectamente la ya famosa figura de los círculos concéntricos.

A la izquierda el abrigo de La Tinaja, a la derecha estratos de piedra a modo de gradas. En la parte inferior izquierda podemos distinguir un muro

Diferentes grabados con formas de círculos concéntricos. Barranco de La Tinaja, Otiñar

Georgeos nos explica la relación de los grabados con la Menorah hebrea y la tradición de la Atlántida

Símbolo de la ciudad de Atlantis y escritura descifrada por Georgeos como "ATAL"

Abrigo rocoso y petroglifo. Con el grupo expedicionario, de izquierda a derecha: Juanjo, Rafa, Bea, Adolfo y Manuel Ochando

Posible cantera del asentamiento calcolítico o neolítico, las piedras aparentan haber sido labradas sin hacer uso de elementos metálicos

Posible menhir tallado de forma cilíndrica junto a gran bloque con esquinas bien delimitadas

El Valle de Otiñar desde la zona del poblado

Tras un breve receso pusimos rumbo a la segunda etapa del viaje: un poblado calcolítico y su necrópolis megalítica.
Volviendo a la carretera recorrimos un pequeño tramo en coche para iniciar la ascensión a pié. Por el camino algunos restos de cerámica muy basta y con gran cantidad de desgrasante nos indicaban que nos acercábamos a una zona poblada ya en tiempos muy antiguos.

Finalmente llegamos a la zona que Georgeos y Manuel denominaron "la cantera", por ser precisamente el lugar donde se concentraban gran cantidad de piedras de gran tamaño de las cuales pudimos distinguir algunas perfectamente labradas. El procedimiento utilizado no parece haber sido de "martillo y cincel" sino más bien piedras o hachas pulimentadas especificamente para tallar la roca. De ahí una de las pistas que nos llevó a pensar que se trataba de un poblado neolítico o de la edad del cobre como muy tardío.

Desde la parte más elevada del poblado divisamos los impresionantes acantilados del Valle de Otiñar que a nuestro entender denotan una preocupación por el control del valle o quizás un sentido simbólico de culto a las fuerzas naturales. Incluso es posible que las funciones de atalaya defensiva y de santuario estuviesen unidas en este lugar.
No en vano encontramos elementos que se pueden asociar a ambos tipos de construcciones. Por ejemplo un muro ciclopeo bastante bien conservado que rodea un amplio foso circular de tipo alberca nos recordaba a las estructuras de "las Motillas" en la Mancha. En concreto la Motilla de Azuer en Daimiel, Ciudad Real, que a la vez era defensiva y podría haber sido un lugar de culto a alguna divinidad acuática, tal y como defiende Díaz-Montexano. También podrían ser simples albercas como las encontradas en poblados argáricos (La Bastida de Totana) que garantizaban el consumo de agua en caso de asedio o sequía.

Muro ¿de torre defensiva con aljibe? en poblado calcolítico-neolítico cerca de Otiñar

La Motilla del Azuer, Daimiel, Ciudad Real, en el documental "El Resurgir de la Atlántida"

Seguimos adelante tras los pasos de Manuel y descubrimos una gran estructura en forma de montículo que nos recordaba a un posible dolmen o tholo. Sin poder encontrar la entrada, lo único que a simple vista pudimos constatar era la supervivencia de un trozo de muro sin uso de argamasa. Sin embargo no era un muro vertical sino que cubría la forma del montículo, lo cual nos lleva a pensar que no se trataría de una estructura defensiva o habitacional sino más bien funeraria o religiosa, al formar como una cubierta petrea del túmulo con forma de cúpula. 

Colina artificial y tramo de piedra conservado, posible dolmen o bastión defensivo

Nuestra sospecha, de que efectivamente nos encontrábamos ante la necrópolis del poblado se confirmó cuando llegamos a un dolmen bastante bien conservado en su estructura compuesta de grandes ortostatos (losas verticales) perfectamente alineadas y cubiertas por una enorme piedra horizontal. Sin embargo al acceder a él comprobamos como las paredes habían sido muy estropeadas en época reciente, siendo imposible analizar si, como ocurre en otros dómenes andaluces, quedaran restos de inscripciones o pinturas.

Grupo expedicionario junto al dolmen

Tras la comida en un restaurante cercano, con una agradable charla con los miembros de la expedición, pusimos rumbo a la la ciudad de Jaén donde se encuentra el espectacular yacimiento calcolítico de Marroquíes Bajos, la "primigenia Jaén", como le gusta denominarla a Georgeos. Una auténtica joya arqueológica y cultural única en el mundo que degraciadamente ha sido destruida en su mayor parte y, aunque ha sido excavado en una buena proporción, la ingente cantidad de restos encontrados y los informes arqueológicos apenas han podido ser accesibles para el gran público.
Aunque los estudios académicos hacen referencia a una "macroaldea", Georgeos por el contrario la llama "macrópolis" y es que los datos a los que ha tenido acceso chocan frontalmente con la primera definición. Por supuesto el tamaño, 34 ha. seguras y 120 ha. probables, una "Nueva York" del calcolítico como dijo la arqueóloga Estela Pérez en la entrevista que nos concedió recientemente, que pudieron albergar una población de entre 10.000 y 40.000 habitantes, pero además la existencia de murallas fortificadas con bastiones (más de 100 según nos han confirmado fuentes implicadas en las excavaciones), la ingeniería hidráulica en forma de acequias y fosos concéntricos, las calles empedradas, los puentes, los edificios singulares de planta rectangular probablemente de uso político o religioso... en fin, multitud de indicios que apuntan a que en realidad estamos ante una gran ciudad y no ante una aldea grande y que pudimos visitar "in situ".

Representación idealizada de la configuración de los fosos de Marroquíes Bajos. Fuente: "Nuevos datos sobre la ZAMB: El quinto foso", Alberto Sánchez et alii.

Marroquíes Bajos en el documental "El resurgir de la Atlántida". Simcha Jacobovici y la arqueóloga Estela Pérez nos explican su significado. Fuente: Georgeos Díaz-Montexano

En esos momentos todos recordamos las imágenes del documental "El resurgir de la Atlántida" en las que Simcha Jacobovici y la arqueóloga Estela Pérez nos sumergían en la antigua ciudad calcolítica. Las viviendas no eran simples cabañas sino que muchas de ellas disponían de espacios subterraneos perfectamente excavados y acondicionados para el almacenamiento de alimentos y para soportar las temperaturas extremas.
Además la magnífica reconstrucción en 3D que se hace en el documental hacía volar nuestra imaginación hasta los tiempos en que este lugar pudo ser la mayor y más compleja arquitectónicamente ciudad de Iberia. ¿Quizás de todo Occidente?
Así comenzamos el paseo por el gran yacimiento de la mano de Georgeos y Juan Manuel Molina, investigador operativo que lleva el peso de las reclamaciones judiciales por la conservación del lugar. Nos recordaron la estructura urbanística del yacimiento basada en 6 círculos concéntricos que, como la leyenda atlante, alternan terrenos edificados con fosos inundados e incluso dos de ellos contarían con murallas defensivas.

El primer lugar que visitamos fue el llamado "solar de la Ciudad de la Justicia", una extensa superficie que aparece en el documental "El resurgir de la Atlántida" y en el cual la arqueóloga Estela Pérez muestra a Simcha Jacobovici los restos de viviendas del periodo calcolítico. Desgraciadamente este importante solar recibe ese nombre a causa de la inmediata edificación que tendrá lugar sobre él y que apenas dejará visible una pequeña parte del mismo. El resto quedará aplastado bajo la mole de cemento de los edificios judiciales

En torno al llamado "quinto foso", (o cuarto si no contamos el llamado "foso 0" al que hace referencia el plano arqueológico que hemos referenciado más arriba) aún en la actualidad es posible advertir sobre el plano de Jaén la herencia de la topografía del asentamiento, pues dos vías urbanas (Doctor Eduardo García-Triviño López y Federico Mayor Zaragoza) discurren describiendo una curva, ya que fueron planificadas sobre el antiguo trazado férreo, que aprovechó los terraplenes que la erosión acumuló sobre los restos de las murallas calcolíticas de uno de estos anillos.

Marroquies Bajos, Juan Manuel Molina explica la situación actual del yacimiento

Video didáctico de las excavaciones de la Ciudad de la Justicia, en el yacimiento arqueológico de Marroquíes Bajos. Fuente: arq13Jaen

Una vez recorrido el contorno del "quinto foso" llegamos a la zona más destacada que incluye los restos de la muralla y sus impresionantes bastiones defensivos, sin duda una maravilla de la ingeniería para la época.

Allí pudimos comprobar como la maleza devoraba los restos. No sólo no se ha musealizado la zona como debería de ser, es que ni siquiera un triste cartel indicaba, como manda la ley, la presencia de tan importante yacimiento. Así, bastante indignados, dimos nuestras impresiones a la cámara para que al menos quedara testimonio del grado de abandono y el desinterés de las instituciones al respecto.

Juan José y Manuel Ochando en el "quinto foso" describen la situación del yacimiento de Marroquíes Bajos

Tras un merecido descanso al día siguiente comenzamos la jornada en la Biblioteca Municipal. Manuel Ochando, presidente del Instituto Almenara, leyó el manifiesto solicitando a la UNESCO que el yacimiento de Marroquíes Bajos, la "primigenia Jaén" como la denomina Georgeos, sea declarado un bien "Patrimonio de la Humanidad".

Rueda de prensa en la biblioteca municipal de Jaén. De izquierda a derecha Juan Manuel Molina, Georgeos Díaz-Montexano y Manuel Ochando

"Guadalquivir", programa nº 100. Canal 45. Manuel Ochando entrevista a Manuel Molina y Georgeos Díaz-Montexano acerca del yacimiento de "Marroquíes Bajos"

Según los ponentes en 1996 se descubrió en los arrabales de Jaén el yacimiento calcolítico denominado "Zona Arqueológica Marroquíes Bajos" (ZAMB). Una superficie de 115 hectáreas que fue declarada BIC con nivel de protección integral por la Junta de Andalucía. Se trataba del mayor conjunto en extensión encontrado en Europa, dotado de canales, fortificaciones e ingeniería hidráulica como bien nos recordó Díaz-Montexano. Una auténtica macrópolis con más de 4500 años de antigüedad, y por tanto la primera ciudad del continente encontrada hasta el momento.

Juan Manuel Molina, que lleva años denunciando judicialmente la situación de destruccción y abandono del yacimiento con la complicidad de las instituciones, afirmó que "el lugar debería estar protegido con vallas y señalizadas con cartelería según la propia Ley de Protección de Patrimonio, pero nos encontramos que el 70 por ciento de Marroquíes Bajos ha sido edificado con obras públicas, viviendas y zonas comerciales. Un 10% sepultado bajo escombros y asfaltado para estacionamientos de superficie y el 20 restante abandonado y anunciado a bombo y platillo como obra pública como la ciudad de la Justicia, el Conservatorio Superior de Música y la Comisaría de Policía."

Seguidamente pasamos a la presentación de los libros de Georgeos. "Atlantis NG National Geographic y la búsqueda científica de la Atlántida" es sin duda uno de los más interesantes por incluir, resumidos, los principales estudios que sirvieron de base al documental "El resurgir de la Atlántida". Desde un profundo análisis de las fuentes primarias (textos de Platón y de autores clásicos) hasta las que Georgeos denomina "pruebas indiciarias" encontradas principalmente en la península ibérica y que llevan a pensar que durante los periodos calcolítico y la edad del bronce existió en occidente una alta civilización marítima con un importante desarrollo social y cultural. Marroquíes Bajos, los barcos de Laja Alta, las estelas de guerreros tartésicos, el santuario de la Motilla del Azuer, las inscripciones del barranco del Toril... pero no sólo eso sino que también nos detalla algunos de los sorprendentes descubrimientos submarinos encontrados durante el rodaje del documental con las tecnologías más avanzadas.

Por supuesto Argárica no desperdició la ocasión y obtuvimos información de primera mano acerca de los próximos documentales previstos en colaboración con James Cameron, Simcha Jacobovici y National Geographic. Será una trilogía y el rodaje del segundo de ellos se espera que comience en uno o dos años, en cuanto terminen las gestiones de producción. Pero aún nos esperaba otra sorpresa: la futura película de ficción "Atlantis Empire", una superproducción que contará con reconstrucciones en realidad aumentada y con la más alta tecnología de 3D native al más puro estilo Avatar, todo ello basado en los trabajos de Georgeos.
Rueda de prensa en la biblioteca municipal de Jaén. De izquierda a derecha Juan Manuel Molina, Georgeos Díaz-Montexano y Manuel Ochando
El segundo libro es "Jaen Atlante", que Georgeos ofreció como regalo a la ciudad de Jaén y a todos sus seguidores y que podemos descargar gratuitamente en el enlace inicial. También lo hay impreso, a bajo coste sin pagar derechos de autor pinchando sobre la imagen.
En este libro se muestra, de forma amena y accesible para cualquier público, la gran cantidad de hallazgos encontrados en la provincia de Jaén (y también en otras partes de Andalucía) y que de una manera o de otra podrían estar relacionados con la leyenda histórica de la Atlántida, no con la capital Atlantis que como bien se encarga de puntualizar Georgeos estaría ubicada en en el Atlántico, no muy lejos del Estrecho de Gibraltar, en algún punto entre el sudoeste de Iberia y Marruecos, pero si con la cultura o el imperio atlante durante los periodos calcolítico y la edad del bronce.
Desde Marroquíes Bajos al anillo atlante de Andujar pasando por los petroglifos e inscripciones del Barranco del Toril e incluso las referencias de Platón a elefantes que pudieran tener su razón de ser en la especie "Palaeoloxodon Antiquus". Se considera que estos animales estarían extintos desde hace 30000 años, pero aparecen, mayoritariamente además, en las tallas de la edad del cobre lo que nos lleva a plantearnos su posible supervivencia.
Así pues, resulta un libro imprescindible para quien empieza a adentrarse en las procelosas aguas de la atlantología histórico-científica.  
Libro

Ídolos calcolíticos masculinos y femeninos tallados en hueso y encontrados en Marroquíes Bajos. Museo arqueológico provincial de Jaén

A la tarde acudimos a la cita con Georgeos en el Museo Arqueológico Provincial de Jaén, donde se conservan algunos de los hallazgos más relevantes de toda la provincia, en particular de los periodos que más nos interesan para nuestra aventura atlante: calcolítico, bronce e íbero.
Comenzamos por la zona donde se exponían los periodos neolítico y calcolítico donde pudimos ver algunas cerámicas y elementos de cobre junto a unos preciosos ídolos tallados en hueso con efigies masculinas y femeninas. Nos llamó la atención la diferencia corporal con los ídolos más antiguos (paleolíticos y neolíticos) pues en este caso las figuras eran muy estilizadas.

Georgeos nos explica la maqueta de una vivienda argárica. Museo arqueológico provincial de Jaén

La siguiente zona del museo estaba dedicada al periodo de la "edad del bronce" que en el sureste ibérico está caracterizada por la cultura del Argar. Comprobamos como la cerámica decorada del calcolítico y el neolítico da paso a unas formas mucho más homogeneas además de las armas y útiles de bronce mucho más eficaces.
Nos pareció muy interesante la maqueta de una vivienda argárica que nos recordó a las viviendas que aún hoy se mantienen en pie en la Sierra de Los Filabres con techos de pizarra, como si el tiempo se hubiese detenido durante 3000 años.

Reconstrucción de una tumba principesca íbera. Museo arqueológico provincial de Jaén

A continuación accedimos a la sala dedicada a la "edad del hierro", es decir, a la cultura íbera que tuvo un importante desarrollo en la provincia de Jaén con yacimientos tan emblemáticos como Porcuna, Cástulo, Puente Tablas, Cueva de la Lobera... Os recomendamos la web "Viaje al tiempo de los íberos" donde describen estos lugares y organizan visitas guiadas.
Sin duda lo más impresionante era la reproducción de una tumba principesca en la que destacaban cerámicas íberas y cráteras griegas que nos dan una idea del auge del comercio marítimo Mediterráneo. 

Plato íbero con decoración geométrica de tipo marítimo

La cerámica íbera destaca por la repetición de patrones que podríamos denominar "acuáticos" y también de tipo circular concéntrico. Georgeos plantea la hipótesis de que dicha representación tuviese su origen en una leyenda de tipo marítimo similar a la que Platón nos narra acerca de la Atlántida. De hecho es curioso que es precisamente la cerámica íbera del sur peninsular la que representa estas figuras, no así la del este del país caracterizada por las representaciones vegetales, zoomorfas y antropomorfas.
Quizás podriamos hablar de dos o más tradiciones íberas que bien pudieran descender dos fuentes principales: la cultura atlántica de Tartessos sería el origen de la sureña-marítima (que incluiría a turdetanos y bastetanos o mastetanos) y la cultura esteparia-argárica con orígen asiático daría lugar a la cerámica íbera levantina. Un indicio de ello es la conocida diferencia idiomática entre ambas zonas que, si bien compartían el mismo alfabeto, en el aspecto lingüístico diferían completamente.

Urna funeraria del periodo íbero que representaría el patrón urbanístico de la ciudad de Atlantis. Fuente: Georgeos Díaz-Montexano-MAN

Según Georgeos la lengua tartésica tendría un origen semítico Acadio-Arameo mientras que la lengua íbera sería altaico-túrquica por lo que a nuestro entender sería posible que la lengua hablada por turdenatos y, quizás también por los bastetanos, fuese una evolución de la primera.
Al ver estas cerámicas y sus decoraciones acuáticas en un lugar tan alejado de la costa como Jaén, Georgeos nos recordó la urna funeraria que hasta hace poco se exibía en el Museo Arqueológico Nacional y que fue retirada dada la insistencia del público que deseaba ver la "vasija atlante" según le informaron fuentes cercanas al museo. Tampoco pudo ser fotografiada para el documental de National Geographic a pesar de todas las peticiones del equipo de rodaje. Es evidente que ciertos intereses impiden que se hable de este tema por muchas pruebas e indicios que Georgeos haya puesto al descubierto.
Nuestro siguiente objetivo, ya centrados en el mundo íbero, fue la exposición temporal que albergaba las más impresionantes esculturas encontradas en el yacimiento de Porcuna. Probablemente se trataba de un mausoleo de alguna personalidad destacada que pudo invertir su riqueza en contratar a un gran maestro escultor dada la calidad de las figuras. Desgraciadamente las estatuas fueron destruidas con saña alrededor del siglo IV a.C. y lo que nos ha quedado han sido los fragmentos que han podido ser rescatados. La belleza de los caballos y animales, el realismo de la escena de lucha y la proporcionalidad de los cuerpos nos dejó verdaderamente ensimismados. Sin duda en Iberia ya existía una floreciente y sofisticada cultura antes de la llegada de los romanos.

Guerreros íberos de Porcuna. Exposición temporal del Museo Arqueológico Provincial de Jaén. Fotografía: Angie

Precisamente una de las esculturas más llamativas es la del guerrero con doble armadura. Este guerrero presenta unos rasgos que curiosamente nos hacen recordar a los pueblos asiáticos (altaico-túrquicos) que según Georgeos habrían desembarcado en Iberia en la edad del bronce y habrían contribuido decisivamente a la génesis de la cultura íbera. En especial a través de su lengua, la única que ha permitido a Georgeos traducir con cierto sentido varias inscripciones bilingües y textos acompañados de dibujos alusivos (contexto favorable). Como bien nos explicó, los estudios genéticos recientes demuestran que la mayor parte de la herencia masculina hoy en dia proviene de estos pueblos.
A continuación algunos de los textos que nos pueden ayudar a comprender esta etapa tan apasionante de nuestra historia: 

Definitivamente para nosotros existen pruebas suficientes para inclinarnos por la teoría de Georgeos acerca del origen altaico-túrquico de la lengua íbera y los ejemplos con los que nos parecen de lo más acertados. Resulta evidente además que existiría una relación de familiaridad con la lengua vasca o más bien, la proto-vasca que se hablara en época prerromana quedando el gran misterio de su origen prácticamente resuelto. No somos los únicos sino que consagrados lingüistas especialistas en esta familia de lenguas ya han felicitado a Georgeos por su descubrimiento. Descubrimiento cuyo mérito comparte con el fallecido arqueólogo e investigador turco Dr. Hamit Zübeyir Koşay, al que se ha sumado recientemente el catedrático Dr. Xaviero Ballester

Guerrero íbero de Porcuna con doble armadura. Exposición temporal del Museo Arqueológico Provincial de Jaén. Fotografía: http://algargosarte.blogspot.com/

Libro

Libro "Ibérico Euroasiático" de Georgeos Díaz-Montexano donde se expone la teoría del origen altaico de la lengua íbera

Para concluir, tras nuestro periplo por los museos de Jaén, pasamos una agradable velada cenando con nuestro amigo y colaborador. Desde luego celebramos el éxito de la expedición y el privilegio que hemos tenido por conocer personalmente a Georgeos y a todos los asistentes. Desde ARGARICA queremos darles las gracias a cada una de las personas que han hecho posible este encuentro, especialmente a Georgeos por su sacrificio y entrega. Terminamos con la firme determinación de repetirlo en próximas fechas y de seguir trabajando con nuestro experto amigo.
Queda en nosotros un recuerdo imborrable y un ánimo renovado para continuar en esta labor tan grata: difundir la riqueza de nuestro patrimonio material e inmaterial y seguir disfrutando de sus cautivadores misterios.

Grupo expedicionario

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